Miércoles, 08 de Abril 2026

Guernica: la batalla por el regreso del icono

El 90 aniversario del bombardeo de Gernika reactiva la herida política por el traslado del mural de Picasso a Euskadi

Por: El Informador

El Guernica de Picasso se encuentra actualmente en el Museo Reina Sofía, en Madrid. AFP

El Guernica de Picasso se encuentra actualmente en el Museo Reina Sofía, en Madrid. AFP

Las peticiones para mover el Guernica al País Vasco -región que inspiró el lienzo- han generado en España una confrontación política en torno a esta obra insigne de Pablo Picasso cuando se acerca el 90 aniversario del bombardeo que refleja el cuadro.

El Gobierno regional vasco lleva días reclamando reiteradamente mover este cuadro colosal y ayer insistió en que no ha recibido aún respuesta por parte del Ejecutivo español a su petición sobre “cuáles serían las condiciones óptimas” para un traslado temporal.

Poco después, el ministro español de Cultura, Ernest Urtasun, dijo que su obligación es garantizar la protección del patrimonio, para lo que “hay que escuchar siempre a los técnicos”.

El museo público Reina Sofía de Madrid, donde el cuadro lleva más de 30 años, difundió un informe de conservación de la obra en el que “desaconseja rotundamente” el traslado. 

Reclamos del traslado 

Todo empezó cuando el presidente del Gobierno vasco, Imanol Pradales, reclamó hace dos semanas que el cuadro más conocido de Picasso pueda dejar temporalmente el Museo Reina Sofía de Madrid y sea mostrado en el Museo Guggenheim de Bilbao.

Sería para que forme parte de una exposición entre el 1 de octubre de este año y el 30 de junio de 2027 por el aniversario del bombardeo de Guernica, perpetrado el 26 de abril de 1937 por la aviación nazi e italiana en alianza con el franquismo durante la Guerra Civil Española (1936-1939).

El Gobierno vasco trasladó la petición al ministro de Cultura, Ernest Urtasun, asegurando que “este gesto tendría un alto valor simbólico” y contribuiría “a reforzar la memoria histórica y a proyectar, desde el presente, un mensaje claro en favor de la democracia, la libertad y la convivencia”. “Solo hay una cuestión a responder: ¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el ‘Guernica’ a Euskadi?”, dijo hace unos días Pradales, quien lamentó: “Sacaron a (el dictador Francisco) Franco de su tumba en el Valle de los Caídos ¿y no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?”.

Los riesgos de mover el cuadro 

El Gobierno español, a través de su portavoz, Elma Saiz, aseguró este martes que su postura será “siempre respetar y analizar los criterios técnicos y profesionales”.

“En cuestiones como esta, hay que escuchar siempre a los técnicos y particularmente a aquellos que llevan más de 30 años cuidando la obra para conservarla como es debido”, dijo por su parte Urtasun en la sesión de control al Gobierno en el Senado.

Agregó que su “obligación como ministro es garantizar el acceso a la cultura, pero también garantizar la protección del patrimonio” y preservar la integridad del cuadro para que “pueda cumplir 90 años más y que siga explicando a las generaciones futuras el horror de la guerra y del fascismo que Picasso quiso denunciar”.

El Guernica “no es un cuadro cualquiera, es probablemente una de las obras más frágiles y complejas de conservar del siglo XX” y, según el ministro, “todos los técnicos y restauradores coinciden en el diagnóstico: no someter la obra a más estrés”.

El Reina Sofía difundió un informe de conservación de la obra en el que “desaconseja rotundamente” el traslado por considerar que las vibraciones del mismo “podrían generar nuevas grietas, levantamientos y pérdidas de la capa pictórica, así como desgarros en el soporte”.

Este cuadro mide casi ocho metros de alto y casi 3,5 metros de ancho y refleja mediante rostros desgarrados, puñales rotos, bebés muertos y animales bramando el horror de la guerra, en el característico estilo cubista del español. 

Con información de EFE

Obra itinerante

Cabe destacar que esta no sería la primera vez que la obra en blanco y negro es trasladada. Pablo Picasso la creó con el propósito de integrarla al Pabellón Español de la Exposición Internacional de París de 1937, en el contexto de la Guerra Civil Española.

De París, la obra circuló entre 1938 y 1939 por varias ciudades europeas como Oslo, Copenhague, Estocolmo, Londres o Liverpool.

Debido al estallido de la Segunda Guerra Mundial, el artista decidió que la pintura quedara bajo la custodia del Museum of Modern Art de Nueva York pero, tras la victoria de Franco, Picasso renovó el préstamo del cuadro al MoMA por tiempo indefinido.

También entonces la obra fue exhibida en otras ciudades de Estados Unidos y de Alemania, fue llevada a una exposición de Picasso en Milán e incluso a la Bienal de Sao Paulo.

La obra regresó a España en 1981, donde fue primero a la Casa del Buen Retiro en Madrid, y finalmente fue instalada en el Reina Sofía, donde lleva más de 30 años y habilitaron una sala exclusivamente para ella, con bocetos de cómo la preparó Picasso.

Actualmente el Reina Sofía mantiene un programa donde pone a dialogar este cuadro con otras obras con ciertos paralelismos y que tiene como primera entrega la exposición paralela del llamado “Guernica africano” (1967) del sudafricano Dumile Feni, también en blanco y negro con rostros agonizantes y reses y caballos, que surge del contexto de violencia estatal institucionalizada del apartheid.

La historia del Guernica

El Guernica es una de las obras de arte más famosas del siglo XX, creada por Pablo Picasso en 1937. No es solo un cuadro, sino un poderoso alegato político contra la guerra y la barbarie. 

1. El origen: un encargo político. En enero de 1937, el gobierno de la Segunda República Española le encargó a Picasso un mural de grandes dimensiones para el Pabellón Español de la Exposición Internacional de París. El objetivo era atraer la atención internacional hacia la causa republicana durante la Guerra Civil Española. 

2. El catalizador: el bombardeo. Picasso no tuvo una idea clara hasta el 26 de abril de 1937, cuando la aviación alemana e italiana (la Legión Cóndor) bombardeó la villa vasca de Gernika, masacrando a la población civil en un día de mercado. Conmovido por las noticias y las fotografías de la prensa, Picasso comenzó a trabajar en la obra el 1 de mayo y la terminó en apenas cinco semanas. 

3. Simbolismo y estilo. El cuadro destaca por su escala monumental (3.5 x 7.8 metros) y su ausencia de color. Blanco, negro y gris: Picasso eligió esta sobriedad para evocar el dramatismo de las fotografías de periódicos y simbolizar la muerte.
Elementos clave: Incluye figuras icónicas como la madre con el niño muerto, el caballo agonizante (símbolo de la víctima), el toro (interpretado como el pueblo o la brutalidad) y la lámpara (el ojo de la verdad o Dios).
Sin bombas: Curiosamente, el cuadro no muestra aviones ni explosiones; se centra exclusivamente en el sufrimiento humano y animal. 

4. Un exilio de 42 años. Debido a la dictadura de Franco, Picasso estipuló que el cuadro no volvería a España hasta que se restableciera la democracia. El “cuadro viajero” recorrió decenas de países para recaudar fondos para los refugiados españoles; permaneció en el Museo de Arte Moderno de Nueva York desde 1939 hasta 1981. Finalmente llegó a Madrid el 10 de septiembre de 1981. Desde 1992, se exhibe de forma permanente en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía.

CT

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