Más privacidad
Cuentan que cuando el Congreso de Jalisco se hace el sordo, la Suprema Corte sube el volumen. Esta vez, con siete votos que no dejaron espacio ni para el bostezo, los ministros y las ministras decidieron hacerle la tarea a los diputados locales y borrar de la ley esa curiosa obsesión por ventilar el estado civil en las actas de nacimiento. Porque nada más útil para la vida cotidiana que recordar si alguien ya pasó por el altar… o salió corriendo de él.
Mientras en el Legislativo defendían la tradición con fervor casi romántico, en la Corte optaron por algo más moderno: la privacidad. Así, sin drama, corrigieron la plana.
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Parece que termina el periodo de sesiones, pero arranca el político. Con la iniciativa sobre el no uso de celulares en escuelas, Ricardo Villanueva Lomelí aprovechó la vuelta a San Lázaro para revisar agenda con Ricardo Monreal y Mery Pozos rumbo al 2027. Mientras algunos se atoran en el patio del Congreso de Jalisco, las definiciones parecen cocinarse en otras Cámaras federales.
Nos comentan que en esa carrera de Morena hacia Guadalajara, los movimientos ya marcan diferencias: hay quienes no terminan de dejar claro su rumbo, mientras Mery muestra oficio, repite encuentros clave y se mueve con una ruta más estructurada. Y como en política no sólo importa estar, sino saber jugar… afirman que ya tomó la delantera.
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Dicen que cuando el balón rueda, hasta la política se pone en modo recreativo. En Jalisco, el PRI no quiso quedarse fuera del ánimo mundialista y lanzó su “Mundialito PRI”, que —según su presidenta Laura Haro— no es un torneo cualquiera, sino toda una cruzada por la paz en los 125 municipios. Porque entre goles y cascaritas también se construye tejido social.
La idea suena noble: cambiar los gritos por las porras… y las tensiones por los penales. Aunque más de uno sospecha que, además de fair play, habrá marcador electoral en la cancha.
En tiempos de violencia, nadie le dice que no a una cascarita por la paz.
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Resulta que los finalistas para el Consejo General del INE salieron más guindas que discretos. Responden en Morena que es pura coincidencia, pero en la oposición afirman que ni el disimulo pasó el filtro.
El panista Elías Lixa y el priista Rubén Moreira alzaron la ceja —y la voz— para denunciar lo que llaman una ilegalidad con dedicatoria: árbitros con camiseta antes de pitar. Aunque desde la 4T responden que todo es transparente… como el humo.
Entre comités, tómbolas y evaluaciones técnicas, el proceso presume pulcritud quirúrgica, aunque huele a política de la vieja confiable. Total, que el INE podría estrenar consejeros que ya conocen la jugada. Y así, entre sospechas y sonrisas, la democracia ensaya su próximo acto.