Pumas vence al América en el clásico capitalino
La UNAM venció 1-0 a las Águilas con un gol de último minuto por la vía penal
El Clásico Capitalino se tiñó de auriazul. Efraín Juárez tenía razón: a su equipo le sobra… garra, mucha garra.
Los Pumas nunca se rindieron y vencieron 1-0 al América en el estadio Olímpico Universitario, gracias a Robert Morales.
El atacante paraguayo no falló cuando su equipo más lo necesitó y, desde los once pasos, le dio la victoria; una victoria, crucial de cara al cierre de la fase regular del torneo Clausura 2026.
Cuidado con estos Pumas en liguilla, cada vez lucen mejor.
Con mucho ímpetu, la escuadra universitaria se quedó con los tres puntos y con el orgullo. Hizo respetar su casa y le arrebató, en el último suspiro, el triunfo a su acérrimo rival.
Como es habitual en esta clase de enfrentamientos, las emociones se vivieron a flor de piel, la rispidez estuvo presente en cada disputa de balón y la polémica arbitral se presentó en el momento "menos" oportuno.
El árbitro central, César Ramos, señaló un penalti a favor del local en la última jugada del partido; la intervención del VAR fue fundamental para que el experimentado silbante tomara su decisión.
La pena máxima fue convertida en gol y CU explotó como una auténtica caldera. No era para menos. Este tipo de triunfos así deben de festejarse.
Desde el inicio, Efraín Juárez sabía que no podía perder. Apostó por un planteamiento, completamente, ofensivo, esperando que su equipo fuera un vendaval; sin embargo, la apuesta no le estaba resultando.
Solamente, un disparo que Juninho Vieira estrelló en el poste (33') hizo que la afición auriazul se levantara de su asiento. Fue el único aliento que los Pumas le robaron a sus seguidores en todo el partido.
Al final, una estupenda salida de Rodolfo Cota quedó en un simple susto. La jugada no tuvo mayor complicación para el experimentado portero mexicano que ha cumplido, con creces, al suplir a Luis Malagón.
Por su parte, André Jardine prefirió ser precavido y no tuvo ningún empacho en que sus Águilas fueran reactivas; el contragolpe fue su principal arma y estuvo a nada de que le diera resultado.
En tres ocasiones, Keylor Navas salvó la cabaña auriazul con espectaculares atajadas.
A pesar de sus 39 años, el arquero costarricense sigue siendo fundamental en cada partido. Su renovación fue lo mejor que le pudo pasar al conjunto universitario.
Cuando estaba por finalizar el encuentro, el estratega brasileño echó a su equipo para atrás. Para él, un sacar un punto de CU era un buen trámite. No lo consiguió.
Los Pumas, esos que nunca dejan de luchar y que sacan las garras cada que pueden, lo volvieron a hacer.
En el último minuto, consiguieron una victoria fundamental ante el América, seguirán peleando por la parte alta de la tabla y serán un digno rival en la liguilla. A los de Efraín Juárez, le sobran… muchas ganas.