América clasifica en octavo; ¿qué pasó la última vez que llegó así a Liguilla?
El antecedente más cercano demuestra que este equipo es capaz de reinventarse en el momento más importante del torneo
El América vuelve a instalarse en la Liguilla desde el octavo puesto, una posición que en el pasado reciente ya supo transformar en un desenlace histórico. Aunque su presente genera más dudas que certezas, el antecedente más cercano demuestra que este equipo es capaz de reinventarse en el momento más importante del torneo.
LEE: Atlas vence al América en el Azteca y espera rival en la liguilla
Sin embargo, el contexto actual no es del todo alentador. La reciente derrota ante Atlas dejó al descubierto varias carencias en el funcionamiento del equipo, encendiendo señales de alerta justo antes de la fase decisiva. Entre la memoria de un título improbable y las dudas del presente, América encara una nueva Liguilla con la obligación de responder cuando más importa.
¿Cómo le fue al América la última ocasión que entró en el octavo puesto?
El Apertura 2024 dejó una historia particular para el América. En la fase regular, el equipo tuvo un desempeño irregular y cerró con 27 puntos en el octavo lugar de la tabla. No obstante, el formato con Play-In ajustó su posición, permitiéndole avanzar a la Liguilla como séptimo.
El camino hacia el campeonato comenzó en el Play-In, donde el equipo superó a Xolos en tanda de penales. A partir de ahí, elevó considerablemente su nivel: en Cuartos de Final goleó 4-0 a Toluca; en Semifinales venció a Cruz Azul en una serie intensa que terminó 4-3; y en la Final derrotó 3-2 a Monterrey para consagrarse campeón.
Lejos de quedarse como un torneo discreto, ese semestre terminó siendo histórico. Bajo la dirección de André Jardine, América consiguió su último título hasta ahora y concretó un tricampeonato, algo inédito en la historia de los torneos cortos.
¿Cuáles fueron los errores del América ante Atlas?
La falta de contundencia fue clave, ya que el equipo generó oportunidades de gol, pero no supo concretarlas, dejando ir opciones que pudieron cambiar el rumbo del partido. Esta ineficacia ofensiva reflejó problemas en la toma de decisiones y en la definición dentro del área.
Además, América tuvo dificultades para construir juego con claridad desde el mediocampo, mostrando poca fluidez y problemas para conectar con sus delanteros. La circulación del balón fue lenta por momentos, lo que facilitó que el rival se acomodara defensivamente.
LEE: Spurs le repiten la dosis a los Trail Blazers
En defensa, los errores puntuales terminaron siendo determinantes. Desatenciones, pérdidas en salida o mala colocación permitieron que el rival aprovechara situaciones clave. A esto se sumó cierta falta de intensidad en momentos específicos, lo que afectó tanto la recuperación del balón como la presión tras pérdida.
SV