Jalisco

- Medias verdades

Hizo falta decir que, “sobre todo, es azul”

Cuando se inauguró el Metro de la Ciudad de México, un diario soviético (¡aún existía la Unión Soviética, señor Don Simón..!) inició la crónica sobre el acontecimiento con este párrafo: “El Metro de la Ciudad de México es barato, cómodo, silencioso, elegante y limpio; sobre todo, es anaranjado”.

Del Macrobús que opera desde el año pasado, en la primera de ocho o 10 rutas contempladas en el proyecto, una encuesta arrojó, supuestamente, el consenso de que es “cómodo, digno y eficiente”...

—II—

Hizo falta decir que, “sobre todo, es azul”. Esto último, obviamente, era inevitable. Si al inefable Vicente Fox se le ocurrió agregar el azul —se supone que por el lago en que se asienta el nopal sobre el que el águila del escudo devora a la serpiente— a los colores de la Enseña Patria, a nadie sorprendió que a los igualmente inefables padres de la supuesta panacea para los problemas de movilidad en la Zona Metropolitana de Guadalajara, se les encendiera el foco, al unísono, cuando se llegó al punto de decidir de qué color sería su engendro...

A reserva de conocer los pormenores de la encuesta, elaborada por el ITESO y dos instituciones dedicadas al estudio del transporte masivo, siguen vigentes algunas dudas. Por ejemplo: si la mayoría de los usuarios se queja de lo sofocado y maloliente de las unidades por el hacinamiento de pasajeros a las horas pico, sobre todo en el tiempo de calores (11 meses del año cuando menos, en esta ciudad llamada “de la eterna primavera” por sus inspirados rapsodas); y si otra, igualmente generalizada, sugiere que las unidades deberían pasar con mayor frecuencia, entre otras cosas para hacer más confortables los recorridos, ¿cómo justificar las etiquetas de “cómodo” y “digno” que se le otorgan..?

—III—

En cuanto a la eficiencia, probablemente tenga validez el dato de que los usuarios del Macrobús ahorran, en promedio, 12 minutos en cada trayecto, en comparación con los camiones convencionales.
Aunque sigue faltando el gran dato: ¿Se agilizó o se entorpeció la movilidad urbana a consecuencia de la operación del Macrobús, en la única ruta que opera, tomando en consideración el secuestro de carriles para su uso exclusivo, en detrimento del automóvil particular, y el desplazamiento de las demás rutas del transporte público? Y otra cosa: ¿Cuántos antiguos automovilistas se han transformado, por convicción (o por conveniencia, que al final de cuentas es lo mismo) en usuarios del Macrobús..?

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