Internacional
Marcha indígena contra carretera en Amazonia llega a La Paz
Los marchistas, que se opone a la construcción de una carretera por medio de una reserva natural en la Amazonia, ingresan a la capital luego que policías amotinados y el gobierno pusieron fin a un conflicto que generó tensión a lo largo de seis días
BOLIVIA, LA PAZ (27/JUN/2012).- Una marcha de indígenas que se opone a la construcción de una carretera por medio de una reserva natural en la Amazonia boliviana inició este miércoles su ingreso a La Paz, en un último recorrido de 12 km, donde manifestará contra el proyecto vial, constató la AFP.
"Estamos llegando a La Paz con una demanda justa", tras caminar 600 km durante dos meses desde la Amazonia, declaró Adolfo Chávez, uno de los líderes de la caminata.
Los marchistas ingresan a la capital luego de haberse alcanzado esta madrugada un acuerdo entre los policías amotinados y el gobierno, lo que puso fin a un conflicto que generó tensión a lo largo de seis días.
La marcha recibió una bienvenida triunfal de parte de grupos de la clase media de la capital. En medio de papel picado, banderas y globos, los transeúntes coreaba las consignas: "¡El TIPNIS no se toca!", "¡TIPNIS sí, coca no!" y ¡"Gracias por su sacrificio!".
La ciudadanía, volcada a las calles, aplaudía y vitoreaba a los indígenas de la Amazonia, ofreciéndoles a su paso bolsas de leche, gaseosas, emparedados, galletas, dulces y hasta ropa abrigada para su estadía durante el invierno paceño.
Al contrario, los amazónicos fueron atacados con gases por la policía cuando intentaban ingresar a la Plaza de Armas, emblemático sitio que concentra a los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Poco antes, la marcha debió desviar su recorrido inicial para evitar encontrarse con otra movilización de indígenas progubernamentales que también se desplazó por la ciudad expresando su apoyo al presidente Evo Morales, que el domingo dijo que la protesta amazónica iba a ser aprovechada para desestabilizar a su gobierno.
Los indígenas amazónicos se oponen a la construcción de una vía que atraviesa el parque nacional TIPNIS, y que a decir de los aborígenes no sólo dividiría su territorio sino que afectaría al medioambiente.
Por su parte, la Central Obrerea Boliviana (COB), principal sindicato de los asalariados, restó su apoyo a la IX marcha indígena por considerar que sus planteamientos atentan contra las actividades mineras, que son el sostén de la economía.
"Esa marcha ha dejado de ser legítima porque se ha ido politizando y dentro de su plataforma plantean el cierre de las operaciones mineras, y eso la COB no lo va a aceptar", dijo el principal líder obrero Juan Carlos Trujillo.
"Estamos llegando a La Paz con una demanda justa", tras caminar 600 km durante dos meses desde la Amazonia, declaró Adolfo Chávez, uno de los líderes de la caminata.
Los marchistas ingresan a la capital luego de haberse alcanzado esta madrugada un acuerdo entre los policías amotinados y el gobierno, lo que puso fin a un conflicto que generó tensión a lo largo de seis días.
La marcha recibió una bienvenida triunfal de parte de grupos de la clase media de la capital. En medio de papel picado, banderas y globos, los transeúntes coreaba las consignas: "¡El TIPNIS no se toca!", "¡TIPNIS sí, coca no!" y ¡"Gracias por su sacrificio!".
La ciudadanía, volcada a las calles, aplaudía y vitoreaba a los indígenas de la Amazonia, ofreciéndoles a su paso bolsas de leche, gaseosas, emparedados, galletas, dulces y hasta ropa abrigada para su estadía durante el invierno paceño.
Al contrario, los amazónicos fueron atacados con gases por la policía cuando intentaban ingresar a la Plaza de Armas, emblemático sitio que concentra a los poderes Ejecutivo y Legislativo.
Poco antes, la marcha debió desviar su recorrido inicial para evitar encontrarse con otra movilización de indígenas progubernamentales que también se desplazó por la ciudad expresando su apoyo al presidente Evo Morales, que el domingo dijo que la protesta amazónica iba a ser aprovechada para desestabilizar a su gobierno.
Los indígenas amazónicos se oponen a la construcción de una vía que atraviesa el parque nacional TIPNIS, y que a decir de los aborígenes no sólo dividiría su territorio sino que afectaría al medioambiente.
Por su parte, la Central Obrerea Boliviana (COB), principal sindicato de los asalariados, restó su apoyo a la IX marcha indígena por considerar que sus planteamientos atentan contra las actividades mineras, que son el sostén de la economía.
"Esa marcha ha dejado de ser legítima porque se ha ido politizando y dentro de su plataforma plantean el cierre de las operaciones mineras, y eso la COB no lo va a aceptar", dijo el principal líder obrero Juan Carlos Trujillo.