Internacional
Indocumentada con 20 años de residencia en EU será deportada
La mexicana Juana Reyes, madre de dos hijos, fue notificada de su deportación
SAN DIEGO, ESTADOS UNIDOS (19/JUL/2012).- La indocumentada mexicana Juana Reyes, ícono para exigir la aprobación de una ley que limite las deportaciones en California, fue notificada que será expulsada de Estados Unidos, anunció el activista Jon Rodney.
En declaraciones a la prensa, Rodney, director del centro de Política de Migración en Sacramento, contó que Reyes, con 20 años de residencia en California, ha vendido tamales frente a una sucursal de Walmart, cadena que la acusó con las autoridades de migración.
Reyes, madre soltera desempleada, mantiene a sus dos hijos estadunidenses con la venta de tamales que cocina en su domicilio. Ella colocó su puesto frente al estacionamiento de Walmart en Florin Road, Sacramento, porque es un lugar concurrido tanto por clientes latinos como anglosajones.
La policía en la capital de California informó que durante unos dos años exigió a Reyes que se retirara de las inmediaciones, pero la mexicana regresaba cada vez que la echaban pues necesitaba el ingreso diario.
Finalmente, de acuerdo con la policía, a inicios de este mes Walmart exigió que Reyes fuera arrestada, y al ser procesada su información llegó automáticamente a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) mediante el programa Comunidades Seguras.
La policía sólo retuvo momentáneamente a la mexicana para cumplir con la exigencia de Walmart, pero al salir del precinto a la calle fue interceptada por agentes de migración que la arrestaron y la llevaron 13 días a un centro de detenciones.
Durante ese tiempo, el condado tuvo que hacerse cargo de los hijos de Reyes y los ubicó en hogares adoptivos. Ahora Reyes está libre en forma condicional con sus hijos, pero fue notificada que será expulsada del país, dijo Rodney.
El activista comentó que una coalición de organizaciones ha retomado esta semana el caso de Juana Reyes para exigir al gobernador de California, Jerry Brown, que firme una ley que la legislatura aprobó este mes.
La legislación es el Acta de la Confianza, que limitaría a la policía para entregar indocumentados a oficiales de migración bajo el programa de Comunidades Seguras.
La ley, de acuerdo con su autor, el asambleísta Tom Ammiano, retoma el sentido original de ese programa y entregaría únicamente a indocumentados que cometan delitos graves y a los que tengan antecedentes penales serios.
Brown tiene este mes para firmar la ley, que de acuerdo con organizaciones nacionales podría sentar precedente para otros estados que quieren detener las deportaciones y separaciones familiares.
Alrededor de un millón y medio de deportaciones se han registrado en lo que va de la administración del presidente Barack Obama.
Reyes declaró a medios locales que desea permanecer en Estados Unidos con sus hijos estadunidenses, pero aclaró que necesita seguir vendiendo tamales para ayudarlos en sus estudios.
En declaraciones a la prensa, Rodney, director del centro de Política de Migración en Sacramento, contó que Reyes, con 20 años de residencia en California, ha vendido tamales frente a una sucursal de Walmart, cadena que la acusó con las autoridades de migración.
Reyes, madre soltera desempleada, mantiene a sus dos hijos estadunidenses con la venta de tamales que cocina en su domicilio. Ella colocó su puesto frente al estacionamiento de Walmart en Florin Road, Sacramento, porque es un lugar concurrido tanto por clientes latinos como anglosajones.
La policía en la capital de California informó que durante unos dos años exigió a Reyes que se retirara de las inmediaciones, pero la mexicana regresaba cada vez que la echaban pues necesitaba el ingreso diario.
Finalmente, de acuerdo con la policía, a inicios de este mes Walmart exigió que Reyes fuera arrestada, y al ser procesada su información llegó automáticamente a la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE) mediante el programa Comunidades Seguras.
La policía sólo retuvo momentáneamente a la mexicana para cumplir con la exigencia de Walmart, pero al salir del precinto a la calle fue interceptada por agentes de migración que la arrestaron y la llevaron 13 días a un centro de detenciones.
Durante ese tiempo, el condado tuvo que hacerse cargo de los hijos de Reyes y los ubicó en hogares adoptivos. Ahora Reyes está libre en forma condicional con sus hijos, pero fue notificada que será expulsada del país, dijo Rodney.
El activista comentó que una coalición de organizaciones ha retomado esta semana el caso de Juana Reyes para exigir al gobernador de California, Jerry Brown, que firme una ley que la legislatura aprobó este mes.
La legislación es el Acta de la Confianza, que limitaría a la policía para entregar indocumentados a oficiales de migración bajo el programa de Comunidades Seguras.
La ley, de acuerdo con su autor, el asambleísta Tom Ammiano, retoma el sentido original de ese programa y entregaría únicamente a indocumentados que cometan delitos graves y a los que tengan antecedentes penales serios.
Brown tiene este mes para firmar la ley, que de acuerdo con organizaciones nacionales podría sentar precedente para otros estados que quieren detener las deportaciones y separaciones familiares.
Alrededor de un millón y medio de deportaciones se han registrado en lo que va de la administración del presidente Barack Obama.
Reyes declaró a medios locales que desea permanecer en Estados Unidos con sus hijos estadunidenses, pero aclaró que necesita seguir vendiendo tamales para ayudarlos en sus estudios.