Internacional
El Papa insiste en que la Iglesia debe salir a la calle
Francisco se despide de los jóvenes que participaron en la Jornada Mundial de la Juventud con un llamado a evangelizar
RÍO DE JANEIRO, BRASIL (29/JUL/2013).- Al cierre de la XXVIII Jornada Mundial de la Juventud (JMJ), en la homilía de la última misa del evento, el Papa Francisco pidió valor a los jóvenes para salir y convertirse en misioneros, así como desconocer fronteras y límites en esa labor.
“Vayan sin medio para servir”, dijo el Pontífice a cerca de tres millones de personas que participaron de la misa en playa de Copacabana.
“No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente... La iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza” a los jóvenes, insistió el Papa argentino, quien a lo largo de la JMJ (del 22 al 28 de julio) resaltó la necesidad que la Iglesia salga a la calle.
Jesucristo, la iglesia y “el Papa cuenta con ustedes” en esa misión, añadió el Santo Padre arrancando vivas de entre la multitud. Ser misioneros es una tarea en la que “no hay fronteras, no hay límites: (Jesús) nos envía a todos”.
Con su participación en la jornada, el Papa, elegido en marzo, regresó al continente que lo vio nacer y cumplió su primer viaje internacional como Pontífice.
En la misa dominical además estaba una de sus compatriotas, la presidenta de Argentina Cristina Fernández, así como la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, el mandatario de Bolivia, Evo Morales y de Surinam, Desiré Bouterse.
Difundir el evangelio “es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia, para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio”, dijo Francisco ante la imponente masa de feligreses agolpada para la misa en la playa de Copacabana y en la vía que la bordea.
Al concluir la misa, el Papa anunció que la próxima JMJ se realizará en Cracovia, Polonia, en 2016.
“Queridos jóvenes, tenemos una cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en 2016, en Cracovia, Polonia”.
Los jóvenes polacos participantes de la jornada y que estaban en la misa celebraron el anuncio y sacaron una pancarta con la foto de Juan Pablo II, quien en 1979 congregó a dos millones de personas en el primer viaje a su tierra natal.
La asistencia en Río, un cálculo ofrecido por su alcalde Eduardo Paes y el Vaticano, fue la segunda más grande desde la Jornada realizada en Filipinas en 1995 y cuando se estima asistieron cinco millones de personas.
El Papa agradeció a los cerca de 60 mil voluntarios que ayudaron a organizar la JMJ, y les pidió que sean “revolucionarios” y rechacen la cultura de lo provisional que impide que las personas se comprometan para siempre.
Afirmó que por seguir la cultura de lo provisional, algunas personas creen que el matrimonio o el sacerdocio están pasados de moda.
“Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, que vayan contracorriente; sí, que se rebelen contra esta cultura de lo provisional”.
Francisco partió ayer a Roma, tras una semana de estancia en Brasil. Se despidió dejando un buen sabor de boca en los participantes de la Jornada Mundial de la Juventud.
Con información de AP y EFE
FRASE
''Marcho con el alma llena de recuerdos felices (…) En este momento comienzo a sentir un inicio de ‘saludade’ (nostalgia) de Brasil, este pueblo tan grande y de gran corazón''.
Francisco, Sumo Pontífice.
TELÓN DE FONDO
Carácter revolucionario
Durante su visita a Brasil, el país con más católicos en el mundo, para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco dio muestra de su humildad pero también de su carácter revolucionario.
En este viaje, el mensaje del Papa fue el llamado a la revolución de la Iglesia, además de motivar a la juventud para luchar por sus ideales, combatir la exclusión y las desigualdades.
El jueves pasado, Francisco urgió a miles de jóvenes a hacer “lío” para sacar a la Iglesia a las calles en un continente donde el catolicismo pierde terreno.
“¿Qué es lo que espero como consecuencia de la Jornada de la Juventud?. Espero lío... quiero lío en la diócesis”.
“Quiero que se salga afuera, quiero que la iglesia salga a la calle” exclamó el Pontífice ante miles de asistentes a la Jornada Mundial de la Juventud.
La noche del sábado en la vigilia previa a la misa, Francisco volvió a recordarles ese mensaje a los jóvenes: “No se olviden... Ustedes son el campo de fe. Ustedes son los atletas de Cristo”.
Hasta el último día de su estancia en Brasil, el Papa exhortó a los católicos —desde fieles hasta altos jerarcas—, a salir a las calles a evangelizar.
“Vayan sin medio para servir”, dijo el Pontífice a cerca de tres millones de personas que participaron de la misa en playa de Copacabana.
“No tengan miedo de ir y llevar a Cristo a cualquier ambiente... La iglesia necesita de ustedes, del entusiasmo, la creatividad y la alegría que les caracteriza” a los jóvenes, insistió el Papa argentino, quien a lo largo de la JMJ (del 22 al 28 de julio) resaltó la necesidad que la Iglesia salga a la calle.
Jesucristo, la iglesia y “el Papa cuenta con ustedes” en esa misión, añadió el Santo Padre arrancando vivas de entre la multitud. Ser misioneros es una tarea en la que “no hay fronteras, no hay límites: (Jesús) nos envía a todos”.
Con su participación en la jornada, el Papa, elegido en marzo, regresó al continente que lo vio nacer y cumplió su primer viaje internacional como Pontífice.
En la misa dominical además estaba una de sus compatriotas, la presidenta de Argentina Cristina Fernández, así como la presidenta de Brasil Dilma Rousseff, el mandatario de Bolivia, Evo Morales y de Surinam, Desiré Bouterse.
Difundir el evangelio “es llevar la fuerza de Dios para arrancar y arrasar el mal y la violencia, para destruir y demoler las barreras del egoísmo, la intolerancia y el odio”, dijo Francisco ante la imponente masa de feligreses agolpada para la misa en la playa de Copacabana y en la vía que la bordea.
Al concluir la misa, el Papa anunció que la próxima JMJ se realizará en Cracovia, Polonia, en 2016.
“Queridos jóvenes, tenemos una cita en la próxima Jornada Mundial de la Juventud en 2016, en Cracovia, Polonia”.
Los jóvenes polacos participantes de la jornada y que estaban en la misa celebraron el anuncio y sacaron una pancarta con la foto de Juan Pablo II, quien en 1979 congregó a dos millones de personas en el primer viaje a su tierra natal.
La asistencia en Río, un cálculo ofrecido por su alcalde Eduardo Paes y el Vaticano, fue la segunda más grande desde la Jornada realizada en Filipinas en 1995 y cuando se estima asistieron cinco millones de personas.
El Papa agradeció a los cerca de 60 mil voluntarios que ayudaron a organizar la JMJ, y les pidió que sean “revolucionarios” y rechacen la cultura de lo provisional que impide que las personas se comprometan para siempre.
Afirmó que por seguir la cultura de lo provisional, algunas personas creen que el matrimonio o el sacerdocio están pasados de moda.
“Yo, en cambio, les pido que sean revolucionarios, que vayan contracorriente; sí, que se rebelen contra esta cultura de lo provisional”.
Francisco partió ayer a Roma, tras una semana de estancia en Brasil. Se despidió dejando un buen sabor de boca en los participantes de la Jornada Mundial de la Juventud.
Con información de AP y EFE
FRASE
''Marcho con el alma llena de recuerdos felices (…) En este momento comienzo a sentir un inicio de ‘saludade’ (nostalgia) de Brasil, este pueblo tan grande y de gran corazón''.
Francisco, Sumo Pontífice.
TELÓN DE FONDO
Carácter revolucionario
Durante su visita a Brasil, el país con más católicos en el mundo, para participar en la Jornada Mundial de la Juventud, el Papa Francisco dio muestra de su humildad pero también de su carácter revolucionario.
En este viaje, el mensaje del Papa fue el llamado a la revolución de la Iglesia, además de motivar a la juventud para luchar por sus ideales, combatir la exclusión y las desigualdades.
El jueves pasado, Francisco urgió a miles de jóvenes a hacer “lío” para sacar a la Iglesia a las calles en un continente donde el catolicismo pierde terreno.
“¿Qué es lo que espero como consecuencia de la Jornada de la Juventud?. Espero lío... quiero lío en la diócesis”.
“Quiero que se salga afuera, quiero que la iglesia salga a la calle” exclamó el Pontífice ante miles de asistentes a la Jornada Mundial de la Juventud.
La noche del sábado en la vigilia previa a la misa, Francisco volvió a recordarles ese mensaje a los jóvenes: “No se olviden... Ustedes son el campo de fe. Ustedes son los atletas de Cristo”.
Hasta el último día de su estancia en Brasil, el Papa exhortó a los católicos —desde fieles hasta altos jerarcas—, a salir a las calles a evangelizar.