Internacional
EU: Primero seguridad fronteriza, luego reforma migratoria
La Casa Blanca divulgará sus planes para el reforzamiento en una reunión con la gobernadora Jan Brewer en Arizona el 28 de junio.
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (23/JUN/2010).- Al escuchar el debate público en Estados Unidos, nadie diría que la frontera con México está más reforzada ahora que hace cinco años: Más agentes la patrullan, más barreras la protegen y más millones de dólares de los contribuyentes financian el refuerzo.
Sin embargo, los reclamos de mayor seguridad en la frontera desplazan el clamor por una reforma general de las leyes de inmigración, lo que induce al Congreso y al gobierno a asignar aún más fondos a la tarea.
Asegurar la frontera es el requisito para cualquier reforma migratoria. Por eso nadie escucha argumentos tales como que para mejorar la seguridad sería conveniente obligar a los indocumentados a presentarse, someterse a averiguación de antecedentes y cumplir otras normas a cambio de la legalización. O bien, que más visas temporarias de trabajo reducirían la inmigración ilegal, lo cual permitiría un mejor aprovechamiento de las fuerzas de seguridad y sus recursos.
"Una vez asegurada la frontera, podremos apoyar muchas cosas'' hacia una reforma migratoria, dijo el líder del bloque republicano en el Senado, John Kyl. "Antes de eso, será muy difícil''.
En un año electoral, ese argumento repercute con fuerza entre los demócratas y los republicanos por igual.
Sin embargo, la seguridad fronteriza es un concepto subjetivo. No existen definiciones aceptadas de lo que constituye una frontera segura ni cuánto cuesta.
"Se habrá logrado cuando exista una cerca, o una doble cerca, a lo largo de los tres mil 220 kilómetros (dos mil millas) de frontera? Se logrará cuando las detenciones de inmigrantes ilegales se reduzcan a cero o casi? O cuando se pueda identificar a todos los que cruzan la frontera? O cuando se envíen fuerzas militares a la frontera como en 1916, cuando el revolucionario mexicano Pancho Villa asaltó una población de Nuevo México, o cuando se haya quintuplicado el número de agentes?"
La Casa Blanca divulgará sus planes para el reforzamiento en una reunión con la gobernadora Jan Brewer en Arizona el 28 de junio.
El presidente Barack Obama ya ha dispuesto el envío de mil 200 efectivos de la Guardia Nacional para tareas de apoyo y 500 millones de dólares adicionales para el presupuesto. Cuando George W. Bush era presidente, consideraba que eran necesarios seis mil efectivos. Un congresista por Arizona dice que se necesitan no menos de 25 mil.
Las medidas de los últimos años incluyen:
-Duplicación de los efectivos de la Patrulla Fronteriza a más de 20 mil agentes desde 2003, la mayoría de ellos en la frontera con México. El presupuesto de la patrulla, de mil millones de dólares en dos mil, crecerá a 3.580 millones de 2011 de acuerdo con lo solicitado.
-Los presupuestos combinados de aduanas, inmigración y protección fronteriza alcanzan los 17 millones de dólares.
-Se han agregado 220 kilómetros (137 millas) de cercas y barreras desde 2006, para un total de 820 kilómetros (510 millas) en la actualidad.
-Los estadounidenses que viajan a Canadá o México deben hacerlo con pasaporte.
Mientras tanto, nadie sabe con exactitud quiénes ni cuántos son los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.
Sin embargo, los reclamos de mayor seguridad en la frontera desplazan el clamor por una reforma general de las leyes de inmigración, lo que induce al Congreso y al gobierno a asignar aún más fondos a la tarea.
Asegurar la frontera es el requisito para cualquier reforma migratoria. Por eso nadie escucha argumentos tales como que para mejorar la seguridad sería conveniente obligar a los indocumentados a presentarse, someterse a averiguación de antecedentes y cumplir otras normas a cambio de la legalización. O bien, que más visas temporarias de trabajo reducirían la inmigración ilegal, lo cual permitiría un mejor aprovechamiento de las fuerzas de seguridad y sus recursos.
"Una vez asegurada la frontera, podremos apoyar muchas cosas'' hacia una reforma migratoria, dijo el líder del bloque republicano en el Senado, John Kyl. "Antes de eso, será muy difícil''.
En un año electoral, ese argumento repercute con fuerza entre los demócratas y los republicanos por igual.
Sin embargo, la seguridad fronteriza es un concepto subjetivo. No existen definiciones aceptadas de lo que constituye una frontera segura ni cuánto cuesta.
"Se habrá logrado cuando exista una cerca, o una doble cerca, a lo largo de los tres mil 220 kilómetros (dos mil millas) de frontera? Se logrará cuando las detenciones de inmigrantes ilegales se reduzcan a cero o casi? O cuando se pueda identificar a todos los que cruzan la frontera? O cuando se envíen fuerzas militares a la frontera como en 1916, cuando el revolucionario mexicano Pancho Villa asaltó una población de Nuevo México, o cuando se haya quintuplicado el número de agentes?"
La Casa Blanca divulgará sus planes para el reforzamiento en una reunión con la gobernadora Jan Brewer en Arizona el 28 de junio.
El presidente Barack Obama ya ha dispuesto el envío de mil 200 efectivos de la Guardia Nacional para tareas de apoyo y 500 millones de dólares adicionales para el presupuesto. Cuando George W. Bush era presidente, consideraba que eran necesarios seis mil efectivos. Un congresista por Arizona dice que se necesitan no menos de 25 mil.
Las medidas de los últimos años incluyen:
-Duplicación de los efectivos de la Patrulla Fronteriza a más de 20 mil agentes desde 2003, la mayoría de ellos en la frontera con México. El presupuesto de la patrulla, de mil millones de dólares en dos mil, crecerá a 3.580 millones de 2011 de acuerdo con lo solicitado.
-Los presupuestos combinados de aduanas, inmigración y protección fronteriza alcanzan los 17 millones de dólares.
-Se han agregado 220 kilómetros (137 millas) de cercas y barreras desde 2006, para un total de 820 kilómetros (510 millas) en la actualidad.
-Los estadounidenses que viajan a Canadá o México deben hacerlo con pasaporte.
Mientras tanto, nadie sabe con exactitud quiénes ni cuántos son los inmigrantes indocumentados en Estados Unidos.