Internacional
Campesinos de Guatemala exigen respeto por matanza de indígenas
Participaron este domingo en la 'Marcha por la vida y la dignidad', para exigir justicia por la muerte de ocho indígenas a manos del ejército el 4 de octubre
GUATEMALA, GUATEMALA (14/OCT/2012).- Miles de campesinos de Guatemala participaron este domingo en la 'Marcha por la vida y la dignidad', para exigir justicia por la muerte de ocho indígenas a manos del ejército el 4 de octubre, y demandaron la renuncia del presidente Otto Pérez y varios de sus ministros.
"Te equivocaste en Toto (Totonicapán) maldito genocida (en alusión al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina)", "Hay un militar que dio la orden y ese fue Otto Pérez Molina", rezaban algunas de las mantas que portaban los manifestantes que llegaron a la capital de todo el país.
"La masacre de nuestros hermanos de Totonicapán debe cambiarse por un clima de respeto, de trabajo arduo y creativo para solucionar nuestros problemas", afirmó a la AFP Manuel Baldizón, ex candidato presidencial del partido Libertad Democrática Renovada.
"Es tiempo de lograr la unión nacional, porque Guatemala es de todos los guatemaltecos y comprendiendo esto debemos pasar a tener la capacidad de conversar, de dialogar, de concretar un gran acuerdo nacional", aconsejó.
Las demandas coinciden con la lluvia de críticas de diversos sectores y de organizaciones internacionales al gobierno, por el violento desalojo que perpetraron los soldados en una manifestación indígena en Totonicapán, 180 km al oeste de la capital, que dejó ocho muertos y más de 30 heridos.
Los manifestantes, en sus discursos, insistieron en la renuncia de Pérez Molina, así como sus ministros de Defensa, Ulises Anzueto y Gobernación, Mauricio López Bonilla, a quienes señalan como los "responsables de dar las órdenes a los soldados que enviaron a disuadir a los manifestantes".
También exigieron que el gobierno atienda las causas de fondo del conflicto histórico del país, como son el hambre, la salud, la educación y el alto costo de la vida, así como el "irrestricto respeto" a la interculturalidad.
La 'Marcha por la vida y la dignidad' recorrió aproximadamente un kilómetro y concluyó en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura.
El pasado jueves, el coronel Juan Chiroy y ocho soldados, entre ellos dos mujeres, fueron detenidos y acusados de "ejecución extrajudicial", primer caso de militares que serán procesados por una matanza tras el fin en 1996 de la guerra civil.
"Te equivocaste en Toto (Totonicapán) maldito genocida (en alusión al presidente de Guatemala, Otto Pérez Molina)", "Hay un militar que dio la orden y ese fue Otto Pérez Molina", rezaban algunas de las mantas que portaban los manifestantes que llegaron a la capital de todo el país.
"La masacre de nuestros hermanos de Totonicapán debe cambiarse por un clima de respeto, de trabajo arduo y creativo para solucionar nuestros problemas", afirmó a la AFP Manuel Baldizón, ex candidato presidencial del partido Libertad Democrática Renovada.
"Es tiempo de lograr la unión nacional, porque Guatemala es de todos los guatemaltecos y comprendiendo esto debemos pasar a tener la capacidad de conversar, de dialogar, de concretar un gran acuerdo nacional", aconsejó.
Las demandas coinciden con la lluvia de críticas de diversos sectores y de organizaciones internacionales al gobierno, por el violento desalojo que perpetraron los soldados en una manifestación indígena en Totonicapán, 180 km al oeste de la capital, que dejó ocho muertos y más de 30 heridos.
Los manifestantes, en sus discursos, insistieron en la renuncia de Pérez Molina, así como sus ministros de Defensa, Ulises Anzueto y Gobernación, Mauricio López Bonilla, a quienes señalan como los "responsables de dar las órdenes a los soldados que enviaron a disuadir a los manifestantes".
También exigieron que el gobierno atienda las causas de fondo del conflicto histórico del país, como son el hambre, la salud, la educación y el alto costo de la vida, así como el "irrestricto respeto" a la interculturalidad.
La 'Marcha por la vida y la dignidad' recorrió aproximadamente un kilómetro y concluyó en la Plaza de la Constitución, frente al Palacio Nacional de la Cultura.
El pasado jueves, el coronel Juan Chiroy y ocho soldados, entre ellos dos mujeres, fueron detenidos y acusados de "ejecución extrajudicial", primer caso de militares que serán procesados por una matanza tras el fin en 1996 de la guerra civil.