Internacional
Barack Obama defiende su reforma de salud
El demócrata vislumbra un futuro incierto a su mayor logro, ya que los ministros del Tribunal Supremo están divididos
WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (31/MAR/2012).- Lucha por la cobertura total de salud. Aunque apenas este martes la Ley de Salud Asequible recibió un duro traspié cuando los magistrados de vena conservadora en el Tribunal Supremo cuestionaron su constitucionalidad, el presidente Barack Obama defendió su reforma sanitaria como ejemplo del “cambio” que prometió antes de llegar a la Casa Blanca, pero guardó silencio sobre las audiencias de esta semana en el Tribunal Supremo.
“Cambio es la reforma sanitaria que aprobamos después de más de un siglo de intentos”, dijo en un mitin en la Universidad de Vermont, en Burlington.
Esa reforma, aprobada por el Congreso y promulgada por Obama en 2010, asegura que en Estados Unidos “nadie irá a la quiebra por ponerse enfermo”, destacó el presidente, de gira electoral en Vermont y Maine con vistas a los comicios del 6 de noviembre.
No obstante, Obama no hizo ninguna referencia a las audiencias celebradas entre el lunes y el miércoles pasado en el Supremo sobre la constitucionalidad de su reforma, denominada Ley de Cuidado Asequible de la Salud.
Las audiencias de esta semana evidenciaron que la división de opiniones en el seno del Supremo, donde cinco de los magistrados fueron nombrados por presidentes republicanos y los restantes cuatro por demócratas, puede poner en riesgo parte o la totalidad de la reforma, la mayor del sistema sanitario en medio siglo.
El punto más controvertido de la ley es el que establece la obligación de que todas las personas en Estados Unidos tengan un seguro médico a partir de 2014 o paguen una multa por no tenerlo.
Para los republicanos esa cláusula va contra la Constitución y, por tanto, su objetivo es que el Supremo emita un dictamen de inconstitucionalidad sobre toda la ley o, en su defecto, sobre alguna de sus partes.
El Gobierno, por su parte, se ampara en la conocida como cláusula de Comercio y que le otorga al Congreso capacidad para regular la actividad comercial con el extranjero y entre los estados del país.
El dilema está en la interpretación de esa cláusula, ya que los detractores de la reforma argumentan que la Constitución da al Congreso poder para regular el comercio, pero no para “obligar” a las personas a entrar en ese comercio, en este caso a través de la contratación de un seguro de salud.
Numeralia
Victoria repudiada
26 estados, la mayoría gobernados por republicanos, han presentado demandas contra la ley, el mayor logro del mandato de Barack Obama y el más repudiado por la oposición.
2.5 millones de jóvenes cuentan actualmente con seguro de salud, así como millones de personas de edad avanzada pagan menos por sus medicamentos.
7,500 dólares fue el costo de los boletos que pagaron quienes asistieron al almuerzo con Obama, en Burlington.
“Cambio es la reforma sanitaria que aprobamos después de más de un siglo de intentos”, dijo en un mitin en la Universidad de Vermont, en Burlington.
Esa reforma, aprobada por el Congreso y promulgada por Obama en 2010, asegura que en Estados Unidos “nadie irá a la quiebra por ponerse enfermo”, destacó el presidente, de gira electoral en Vermont y Maine con vistas a los comicios del 6 de noviembre.
No obstante, Obama no hizo ninguna referencia a las audiencias celebradas entre el lunes y el miércoles pasado en el Supremo sobre la constitucionalidad de su reforma, denominada Ley de Cuidado Asequible de la Salud.
Las audiencias de esta semana evidenciaron que la división de opiniones en el seno del Supremo, donde cinco de los magistrados fueron nombrados por presidentes republicanos y los restantes cuatro por demócratas, puede poner en riesgo parte o la totalidad de la reforma, la mayor del sistema sanitario en medio siglo.
El punto más controvertido de la ley es el que establece la obligación de que todas las personas en Estados Unidos tengan un seguro médico a partir de 2014 o paguen una multa por no tenerlo.
Para los republicanos esa cláusula va contra la Constitución y, por tanto, su objetivo es que el Supremo emita un dictamen de inconstitucionalidad sobre toda la ley o, en su defecto, sobre alguna de sus partes.
El Gobierno, por su parte, se ampara en la conocida como cláusula de Comercio y que le otorga al Congreso capacidad para regular la actividad comercial con el extranjero y entre los estados del país.
El dilema está en la interpretación de esa cláusula, ya que los detractores de la reforma argumentan que la Constitución da al Congreso poder para regular el comercio, pero no para “obligar” a las personas a entrar en ese comercio, en este caso a través de la contratación de un seguro de salud.
Numeralia
Victoria repudiada
26 estados, la mayoría gobernados por republicanos, han presentado demandas contra la ley, el mayor logro del mandato de Barack Obama y el más repudiado por la oposición.
2.5 millones de jóvenes cuentan actualmente con seguro de salud, así como millones de personas de edad avanzada pagan menos por sus medicamentos.
7,500 dólares fue el costo de los boletos que pagaron quienes asistieron al almuerzo con Obama, en Burlington.