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Jueves, 22 de Agosto 2019
Tecnología | Puede utilizarse también para tratar a pacientes con pie diabético

Piel artificial para quemados

La investigación fue desarrollada por un grupo de especialistas de la Facultad de Medicina de la Universidad

Por: SUN

CIUDAD DE MÉXICO.- Por desgracia, cada año, 100 mil niños sufren quemaduras en México, de los cuales entre 14 mil y 20 mil necesitan un tratamiento altamente especializado para recuperarse.

En el Laboratorio de Inmunoterapia Experimental del Departamento de Biología Celular y Tisular –de la Facultad de Medicina de la UNAM– ya se elabora piel humana que puede ser utilizada para salvar la vida a pacientes con quemaduras graves o, también, con lo que se conoce como pie diabético.

Con un centímetro cuadrado de piel sana de esos pacientes, un equipo de investigación encabezado por el doctor Andrés Eliú Castell Rodríguez, jefe del mencionado departamento, puede producir en laboratorio, en un lapso de unos 20 días, dos metros cuadrados de ella.

“Nuestra piel artificial no es perfecta; es más blanca que la piel natural, porque carece de melanocitos; tampoco tiene glándulas sudoríparas ni folículos pilosos, pero permite remediar el problema de un paciente quemado, ya que impide que éste se deshidrate, adquiera una infección y muera”, aclara Andrés Eliú Castell Rodríguez.

Ahora, los investigadores universitarios ya trabajan en los protocolos de investigación para mejorar esta piel artificial. El objetivo es introducirle melanocitos y células madre epidérmicas, con el propósito de pigmentarla y hacer que crezcan en ella folículos pilosos y glándulas sudoríparas.

De segundo y tercer grados

La piel artificial elaborada en la Facultad de Medicina puede ser aplicada en pacientes muy graves, con quemaduras de segundo y tercer grado, en los que la epidermis ha desaparecido y las posibilidades de que ésta se pueda volver a regenerar son pocas y, como ya se dijo, también en personas diabéticas con úlceras en las extremidades inferiores, para tratarlas y buscar que cicatricen.

“A un paciente con una úlcera de pie diabético primero se le pondría la dermis fabricada con fibroblastos (la cual le ayudaría a producir factores de crecimiento para que se regenerara la herida) y a continuación, la piel completa. Ahora bien, antes de rellenar la herida con injertos semanales, los médicos tendrían que mantenerla limpia y estabilizar la glucosa del mencionado paciente”, explica Castell Rodríguez.

Esta piel artificial pueden recibirla, asimismo, niños quemados que han sido sometidos a una cirugía reconstructiva porque sufrieron una retracción cutánea por quemaduras y tienen el cuello pegado a la barbilla o el labio retraído.

“Con un centímetro de piel sana tomada de estos pacientes, ya no sería necesario tomarles injertos de otros lados (por ejemplo, de la espalda) y ponérselos en donde presentan la retracción cutánea”, apunta el investigador de la Universidad Nacional.

La ventaja de la piel humana elaborada por Castell Rodríguez y sus colaboradores, es que está completa. Hay una clase de productos que son sólo epidermis, como la piel autóloga, que es tomada de los propios tejidos de un individuo, pero no del paciente, por lo que éste termina por rechazarla; así pues, nada más sirve de cubierta inicial.

Procedimiento

El procedimiento para elaborar piel artificial es el siguiente: primero se obtiene, del paciente quemado o con una úlcera de pie diabético, un centímetro de piel sana; a continuación se separan la epidermis y la dermis.

De manera independiente se hacen crecer los queratinocitos (las células predominantes de la epidermis, que producen queratina, la proteína principal de las capas más externas de aquélla) y los fibroblastos (células productoras de colágena, que es una de las proteínas de la dermis).

En una determinada cantidad de plasma, la cual es obtenida de la sangre del paciente, se depositan los fibroblastos. Una vez coagulada, se forma una matriz de fibrina poblada de fibroblastos a la que se le aplican los queratinocitos y se le añade una gran cantidad de factores de crecimiento.

Finalmente, todo esto se deposita en botellas de cultivo, de donde se pueden obtener cuadritos de piel artificial.

Propuesta

Castell Rodríguez y su grupo de colaboradores (integrado por el maestro en ciencias Miguel Herrera y la doctora Norma Cortés Lozano, así como por técnicos y alumnos) proponen aplicar el tratamiento con piel artificial en combinación con algún hospital mexicano.

“En primer lugar habría que cubrir al quemado con piel de cadáver, amnios (una parte de la placenta) u otra cosa parecida, mientras nosotros trabajamos en nuestro laboratorio de la Facultad de Medicina para elaborar la cantidad de piel artificial que requiriera”, explica Castell Rodríguez.

Los investigadores universitarios ya han aplicado con éxito esta piel artificial en algunos quemados y pacientes con pie diabético, tanto en el Hospital General de México como en el Gea González.

Para hacer esto a gran escala, se debe estandarizar el procedimiento.

Así, se probará en 10 pacientes con pie diabético del Hospital General de México. A un grupo se le aplicará un tratamiento normal; a otro, apósitos de gasa con gel y a uno más la piel artificial elaborada en la UNAM. De este modo se corroborará su eficacia.

“Posteriormente, si en otros hospitales del interior del país se pidiera este tipo de piel, sería fácil enviarlo. Antes se elaboraría la cantidad requerida a partir de una muestra de piel del paciente y se mandaría por correo. Es pertinente señalar que, enrollada en un tubo bien sellado, sin necesidad de refrigeración, sólo con medios de cultivo, puede aguantar en buen estado hasta dos días”, señala Castell Rodríguez.

La tecnología para elaborar piel artificial como en España, país donde Castell Rodríguez aprendió la técnica, se podría replicar en otros centros hospitalarios de nuestro país.

Para que la Universidad Nacional Autónoma de México pudiera dar ese apoyo y el soporte, tanto a los hospitales del ISSSTE, del IMSS y de Pemex, como a hospitales privados, sería necesario crear una unidad de ingeniería de tejidos. Para más información al respecto, los interesados se pueden poner en contacto con el investigador en el siguiente mail: castell@servidor.unam.mx

“Además de esta piel artificial, que en México nadie más hace, en esa unidad de tejidos podríamos producir córneas, cartílagos para formar orejas, huesos para consolidar fracturas y células de Langerhans para tratar el melanoma (el cáncer de piel más agresivo)”, dice el investigador universitario.

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