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Domingo, 17 de Diciembre 2017
Tecnología | Un proyector de bolsillo de una sola pieza viene a cambiar todas las reglas

No es imposible encoger un proyector

Se trata de un proyector tan rumoreado como esperado, del tamaño de un teléfono móvil

CIUDAD DE MÉXICO.- No obstante, tales hitos de encogimiento no se producen muy a menudo. Por eso, cuando aparece uno, hay que pararse a examinarlo, que es lo que usted hará la primera vez que vea el proyector Optoma Pico (PVP: 430 dólares, unos 336 euros). Se trata de un proyector tan rumoreado como esperado, del tamaño de un teléfono móvil (51x104x18 milímetros) y que pesa 119 gramos. ¿Un proyector de bolsillo? Será broma, ¿no?. No es sólo un producto nuevo, sino toda una categoría de productos nueva.

Como es sabido, los proyectores normales son unos aparatos voluminosos, pesados, caros y a veces ruidosos. Forman parte del equipamiento estándar de las salas de juntas donde ejercen su dominio los adictos al PowerPoint, en aulas y en auditorios. o bien colgados del techo en instalaciones de cine en casa, para ver las películas en pantalla gigante.

Pero muchas veces una pantalla de 100 pulgadas resulta excesiva, pero no basta con las dos pulgadas de la pantalla de un iPod. En esas ocasiones hace falta algo a medio camino. En tales situaciones, un micro-proyector como el Optoma Pico, totalmente silencioso y ridículamente sencillo, demuestra lo que vale.

Hay que estar muy hastiado de ver chismes para no quedar impresionado al encender por primera vez esta brillante cajita negra. En el centro del lado corto hay un diodo luminiscente de gran intensidad. En el interior hay un chip miniaturizado DLP (Digital Light Processing, tratamiento digital de la luz) de Texas Instruments, que funciona de manera parecida a los que incorporan algunos televisores de alta definición de gran tamaño. Ambos elementos combinados producen unas imágenes de vídeo asombrosamente brillantes, claras y vivas. Y eso, pese a ser un proyector que cabe en el bolsillo del pantalón.

Y lo de 'cabe en el bolsillo del pantalón' no tiene truco (como 'sin incluir el enorme alimentador'), porque el Pico puede funcionar con batería. Cada carga dura unos 90 minutos, que pueden ser más si se utiliza la modalidad de menor brillo o si se visiona el vídeo sin sonido. El proyector se puede recargar con su propio cable de corriente o con el terminal USB del ordenador. De serie se entregan una segunda batería de repuesto y una pequeña funda de transporte.

Un proyector de bolsillo de una sola pieza viene a cambiar todas las reglas. Con un iPod y un Pico es suficiente. Desde ahora, por primera vez, la pared de la tienda puede ser una pantalla de cine cuando salimos de acampada. Qué dura es la vida...

Eso sí: no es posible que un proyector de bolsillo proporcione el mismo brillo que los proyectores de sobremesa, 10 veces mayores. El Pico alcanza los 9 lúmens (que son la unidad en que se mide el brillo de objetos como los proyectores), que no son comparables con los 2.000 lúmens que produce un proyector de sobremesa de 900 dólares. Puede que no parezca gran cosa, pero es bastante luminoso con las distancias más cortas y las "pantallas" más pequeñas que se usan con el Pico.

La distancia mínima para este proyector es de un palmo hasta la "pantalla", y la máxima de dos metros y medio, con la que se obtiene una imagen de 65 pulgadas. Y resulta realmente útil apagar las luces o utilizar una verdadera pantalla reflectante de cine.

Se puede depositar el chisme sobre la bandeja del asiento del avión y proyectar sobre el respaldo del asiento delantero (sí, lo he probado). Con ello se obtiene una imagen de vídeo extremadamente brillante, definida y viva de unos 30 centímetros de ancho, que pueden ver cómodamente sus vecinos de fila.

(O también proyectar en el techo del avión. La imagen de cine de un metro de ancho deja completamente anonadados a los ocupantes de varias filas, que no saben de dónde sale. Sí, también lo he probado, y es muy divertido). Incluso se puede montar el proyector en un pequeño trípode (incluye un diminuto adaptador de rosca) y proyectar la maratón nocturna de Wii en una sábana o en una camiseta.

O se puede uno tumbar en la cama y apuntar el chisme hacia arriba. En una habitación a oscuras, se consigue ver una película tan enorme como brillante en el techo.

No hay posibilidad de ajustar la corrección angular, para compensar el posible ángulo de inclinación entre el proyector y la pantalla. La lámpara dura 20.000 horas pero no se puede cambiar. Y la resolución de la imagen es de sólo 480x320 píxels: sobre el papel, mucho menos fina que los 1024x768 píxels o más de un proyector de sobremesa.

Pero ¿quieren que les diga una cosa? Los píxels están sobrevalorados. Nadie protestará por la definición de la imagen del Pico, sobre todo una vez localizada la posición correcta del pequeño mando de ajuste del enfoque. En general, el Pico funciona sorpredentemente bien.

¿Y qué se puede ver con este cacharro?

Con el Pico se entrega un cable compuesto especial. En un extremo lleva una diminuta clavija especial de audio/vídeo que se conecta al proyector; en el otro extremo lleva los familiare cables RCA de tres cabezas, roja-blanca-amarilla. Son conectores hembra, pensados para enchufar los cables compuestos macho que se incluyen con prácticamente todos los reproductores de DVD, grabadores de vídeo, consolas de videojuegos, cámaras digitales y videocámaras existentes.

Así pues, el proyector Pico puede sustituir al televisor cuando se utilizan aparatos de tamaño normal, como reproductores de DVD y videoconsolas.

Pero la auténtica misión de la milagrosa miniaturización del Pico es la de conectarse a otros micro-chismes como él: cámaras digitales, teléfonos móviles, iPods o iPhones, sin ir más lejos.

Con el proyector se entregan los adaptadores necesarios para el iPod o el iPhone. Los iPods de vídeo más antiguos sólo necesitan un cable corto y negro, que se conecta a la toma de auriculares del iPod pero transporta tanto audio como vídeo. También se incluye un adaptador de plástico que se conecta a la parte inferior del iPhone y de los iPods más recientes; con el citado cable negro se conecta el adaptador al proyector. (Éste sólo produce imágenes cuando se están viendo vídeos. No muestra, por ejemplo, el navegador web, ni el programa de correo ni otras aplicaciones del iPhone; toda una lástima para los profesores y para cualquier otra persona que agradecería alguna manera de mostrar el funcionamiento del iPhone a más de una persona a la vez).

Para conectar una cámara digital y mostrar las fotografías y vídeos que contiene, se utiliza el cable de vídeo compuesto que lleva la cámara. Optoma tiene previsto comercializar durante los próximos meses cables adaptadores para otros teléfonos avanzados, comenzando por un cable para Nokia por 10 dólares.

El proyector Pico hace bien tantas cosas con tan poco, que puede sonar injusto plantear su única limitación realmente embarazosa. Pero alguien tenía que preguntarlo: ¿qué tal el sonido?

Pues sí, el Pico lleva un altavoz incorporado, pero viene a ser del tamaño de un átomo de hidrógeno. Con el volumen del iPod a tope, el Pico suena al mismo volumen que solemos oir de los auriculares que lleva puestos la persona sentada junto a nosotros.

En otras palabras, el sonido del proyector es tan malo como bueno es el vídeo.

Si utiliza usted un iPod, un iPhone u otro teléfono móvil, la única esperanza está en la toma de auriculares. Naturalmente, siempre puede usted escuchar con auriculares, pero la experiencia no es precisamente comunitaria. (Al menos, con un divisor de señal se puede invitar a un amigo). O bien se puede conectar la misma toma de auriculares a un altavoz portátil, pero en ese caso se va complicando el equipamiento, y ya no cabe en el bolsillo del pantalón.

Incluso así, el proyector Pico es el primero de su especie --van a salir al mercado otros microproyectores-- y por encima de todo, es impresionante. Cuando salga a la venta dentro de dos semanas [en el Reino Unido por 249 libras, unos 300 euros], proporcionará a las familias un cine portátil en el asiento trasero para los niños. Permitirá a los fotógrafos mostrar sus portafolios con un tamaño y un impacto muy superiores a los que ofrece un álbum, y podrán hacerlo directamente desde la cámara digital si lo necesitan. Permitirá hacer demostraciones sobre la marcha a los comerciales de empresa y a los productores de cine independiente, allí donde estén, sin tener que instalar nada ni reservar ninguna sala.

Miniaturización: menuda pasada. Los ingenieros estarán encantados. Espere a que les pongan las manos encima a los acondicionadores de aire, los TiVos y los motores de aviación.

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