GUADALAJARA, JALISCO (07/DIC/2016).- Las compañías proveedoras de servicios en Internet como Google, Twitter y Facebook deben colaborar en las acciones para censurar los contenidos con discurso extremista de Internet.Así lo indicaron expertos durante el workshop “Libertad de expresión y extremismo: un reto para la gobernanza en Internet” que sucedió en el marco del Foro de Gobernanza en Internet (IGF por sus siglas en inglés).Durante el workshop se realizaron tres grupos de trabajo coordinados por los panelistas.Carl Miller, director de investigación del Centro de Análisis de Redes Sociales (Demos), explicó que legalmente y moralmente estas compañías tienen la obligación de tomar parte en este tipo de acciones.“Tienen derecho de hacerlo, aunque muchas veces no lo hagan”, indicó al señalar que debe existir transparencia para conocer cómo y quién realiza esta censura.De hecho, algunas ya están tomando medidas por ejemplo Facebook no permite en su sitio la distribución de noticias falsas y Google no colocará anuncios en este tipo de portales. Mientras que Twitter bloquea las cuentas que distribuyen discursos nacionalistas blancos.Larry Magid, CEO y cofundador de Connect Safely, indicó que el problema es definir qué es terrorismo, extremismo y discurso de odio. Citó como ejemplo el #PizzaGate, una noticia falsa que se volvió viral donde se acusaba a Hillary Clinton de patrocinar una red de pedofilia en un domicilio donde se ubica una pizzería. Esta noticia provocó que un sujeto armado acudiera a investigar por su cuenta al sitio y efectuara una serie de disparos.“Eso fue un acto terrorista que se llevó a cabo por el discurso de la persona que publicó esa noticia. ¿Era un terrorista quien escribió ese artículo?”, señaló el experto. “En nuestro grupo, trazamos el límite cuando hay algún tipo de actividad que causa daño”.Jonathan Russell, jefe de Política en la organización Quilliam, explicó que el extremismo es un problema inherentemente humano que se origina offline y que las redes sociales son meramente herramientas que ayudan a llegar a la audiencia y conectar a las personas.“Necesitamos ver esto como un problema offline. Tenemos que atacarlo desde raíz más que simplemente eliminar su manifestación”. EL INFORMADOR / VIRGINIA ARENAS