Suplementos | 40 años de ininterrumpida, callada y efectiva labor como creador, maestro fotógrafo y arquitecto Realidades concretas de Eduardo Vázquez Baeza Por: José Luis Meza Inda Por: EL INFORMADOR 21 de octubre de 2008 - 16:55 hs Sin ser ni pretender ser un fenómeno mediático, sin arrastrar multitudes, el pintor tapatío Eduardo Vázquez Baeza ha cumplido también ya 40 años de ininterrumpida, callada y efectiva labor como creador, maestro, fotógrafo y arquitecto; motivo por el cual, como ya es añeja tradición durante la celebración anual de las Fiestas de Octubre en nuestra ciudad, fue escogido para rendirle un merecido homenaje mediante una espléndida exposición montada en las salas de recibir del Exconvento del Carmen. Yo he tenido el gusto de ver, a lo largo de estas décadas, algunas de las obras de este pintor, miembro activo del Grupo del Centro de Arte Moderno, cobijado por don Miguel Aldana Mijares; y he contemplado en ellas el desarrollo constante de un lenguaje pictórico muy peculiar, de esos que como dije arriba, no suelen suscitar entusiasmos ni causar conmociones, sobre todo entre aquellos espectadores cuyos gustos se inclinan por manifestaciones pictóricas que tienen que ver con formas tradicionales y las representaciones delimitadas por lo real o lo fantástico, pues Baeza es y sigue siendo militante indeclinablemente apegado a la otra realidad, la de la abstracción, la de las líneas rectas, los espacios exactos, los volúmenes nítidos y los planos cerebralmente calculados, camino del cual, insisto, no se ha desviado un ápice, ni siquiera por afanes experimentales, mucho menos por tratar de acomodarse a las conveniencias de las modas o corrientes en boga, de tal manera que se puede decir que su pintura ha valido siempre, tanto por sus contenidos estrictamente estéticos, como por su sustento de honestidad ética. Dejando pues siempre de lado, tanto las letanías delirantes de ciertos tipos de neofiguración, como la vaciedad y el sinsentido del llamado arte objetual y sus ridículas variantes posmodernas, Baeza ha sabido continuar su trayectoria de inventor de pinturas pulcramente diseñadas y armónicamente equilibradas, entregándose a esos juegos plásticos para armar que siguen una mecánica cerebral mondrianesca, siempre incisiva y siempre memorable, tal y como lo vuelve a mostrar ahora en esta magnífica exposición, en la cual, partiendo de un fondo previamente reticulado, impregnado de color puro; de la misma manera como un compositor de música va colocando sus notas sobre el pentagrama, él va colocado pequeños cuadros y triángulos en relieve, con los cuales integra, sobre la superficie de sus composiciones, armónicas estructuras, que siguen un ritmo y que exploran con imaginativa racionalidad, tanto en sentido horizontal como vertical, las infinitas variantes polifónicas del color y las infinitas posibilidades visuales de la geometría. Tales cuadros plástico-musicales, que además ofrecen variados acordes, según sean contemplados de frente o desde diferentes ángulos visuales, están plenos de sonido y movimiento; no imitan ni representan, lo reitero, objetos ni sujetos del mundo convencional, pero ante ellos se experimenta el gozo de una armónica quietud, de una depuración interior que emana de la escrupulosidad y limpieza extrema de su mecánica manufactura, y sobre todo, la grata sensación de estar ante una obra que emana veracidad, que tiene que ver sin duda con la sólida convicción de un autor que ha elegido y cultivado con naturalidad y sin desviaciones a lo largo de toda una vida, su propio camino, dentro de uno de los campos de mayor riesgo en las artes visuales, como es la abstracción geométrica, trabajándola siempre con ahínco, con obstinación, sin concesiones ni excesos. Temas Artes Plásticas Tapatío Lee También Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La UdeG celebra centenario de su refundación con un homenaje a sus figuras destacadas El Festín de los Muñecos cumple 20 años; anuncian el cierre de un ciclo Cantos de tierra y exilio: Illapu vuelve a Guadalajara Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones