Suplementos | Nectarinas, ciruelas y duraznos Nutrición llena de color Sal de lo cotidiano y mejora tu dieta con los frutos de temporada Por: EL INFORMADOR 7 de mayo de 2010 - 05:30 hs GUADALAJARA, JALISCO (07/MAY/2010).- Uno de los grandes regalos que la naturaleza nos da es la gran variedad de frutas y verduras. De cada alimento existen muchas versiones, ligeramente diferentes en color, sabor, textura, jugosidad y apariencia. Si aprovechamos esta variedad nuestra dieta nunca será monótona; al contrario, estará llena de sorpresas al comerlas de mil formas diferentes, además de beneficiarnos c en todo momento con los nutrientes y las propiedades que aportan en cada variedad. Qué mejor manera que gozar de la primavera con frutos frescos y dulces. Degusta de algo jugoso suave y nutritivo, como los duraznos, las nectarinas y las ciruelas. Hay que aclarar que la nectarina es un pariente cercano al durazno. Ambas frutas son originarias de China. La única diferencia entre ambas es un gen, el encargado de darle a la piel su característica aterciopelada. De manera que las nectarinas son versiones no aterciopeladas de durazno. Científicamente son conocidas como prunus pérsica. Existen dos tipos: las de pulpa amarilla, las más conocidas, y las de pulpa blanca, que se encuentran también en México aunque son menos conocidas. Son de apariencia más clara en la piel, más rosada y amarillo claro y de pulpa blanca y suave. Son más dulces e intensas en sabor. Su dulzor las hace incomparables para consumirse crudas y para preparar postres. Las variedades de pulpa amarilla, son ligeramente más ácidas y firmes, se pueden utilizar no sólo frescas y en preparaciones dulces sino como parte de platillos calientes y fríos, dulces y salados. Los duraznos y nectarinas amarillas son ideales para llevar, son sumamente resistentes a los golpes y su sabor es muy completo: ni ácido ni dulce, ni perfumado. Por su parte, las ciruelas ofrecen una gran variedad; las hay redondas -también son originarias de China pero conocidas como ciruelas japonesas, prunus saliciana- pueden ser de color morado oscuro o claras y rojas en distintas tonalidades e incluso negras. Las hay más dulces o más ácidas; más grandes, o más pequeñas, también las hay de forma alargada. Los duraznos, ciruelas y nectarinas, en sus diferentes presentaciones, aportan un importante nivel de potasio, lo que favorece el correcto mecanismo de contracción y relajación muscular y evita los incómodos calambres. La vitamina C y A, característicos por su poder antioxidante, previenen enfermedades infecciosas y protegen las membranas celulares; de igual forma los fitoquímicos son excelentes protectores contra el cáncer. Y sobre todo, lo más importante es la fibra, que controla y regula la digestión y regula los azúcares naturales de la fruta. Rojo intenso Las ciruelas contienen cantidades importantes de fibra. En tan sólo dos piezas se cumple con el 20% de lo recomendado por la Organización Mundial de la Salud para mantener una buena digestión. El efecto de la fibra contenida en las ciruelas no es sólo digestivo, ya que su fibra contribuye a evitar la absorción del colesterol ingerido e incluso a moderar y disminuir los niveles de colesterol en la sangre. Otro punto fuerte de la fibra es que ayuda a quien padece de diabetes o tiene propensión a la misma; son bajas en azúcares pero además disminuyen la velocidad de absorción de los azúcares consumidos junto con ellas evitando los "picos” de glucosa en sangre y la consecuente liberación de insulina, tan peligrosa para quien padece esta enfermedad o incluso para los hipoglicémicos. Suavidad y frescura Los duraznos son frutas grandes, jugosas, dulces y perfumadas: son una delicia. Pero no son sólo eso; son también alimentos muy valiosos por su contenido nutrimental, verdaderos aliados para prevenir la salud y mantener al cuerpo en óptimo estado. Los duraznos en aportan agua, tan importante no sólo para mantener hidratado al organismo, sino que se encarga de fomentar el trabajo de limpieza y desintoxicación que realizan los riñones. Los duraznos también aportan fibra, la necesaria para la correcta digestión. La Organización Mundial de la Salud recomienda consumir 25 gramos de fibra diariamente y en una porción de durazno (una pieza mediana) se obtienen dos gramos. Esta fibra contribuye a evitar el estreñimiento, las hemorroides, dolores de cabeza y divertículos intestinales asociados al lento tránsito intestinal. Los duraznos son además vehículo de azúcares sencillos no refinados, el combustible ideal del sistema nervioso y del muscular. Maduración y consumo Que desagrabales cuando nuestro antojo se derrumba al dar la primera mordida a ese alimento tan esperado. Al visualizarla vemos a fruta suave, jugosa, de color brillante y gran suavidad. Cuando las seleccionamos y llevamos a casa nos encontramos con una versión insípida y seca; o en otras ocasiones aguadas y con sabor a fermentado. La maduración de las frutas está determinada por una serie de cambios bioquímicos que empiezan en cuanto termina el crecimiento. Estos cambios no son iguales en todas las frutas: hay algunas, conocidas como no climatéricas, entre las que destacan todos los cítricos. Dejan de madurar y transformarse cuando son desprendidas del árbol. De esta forma, si uno las compra verdes, así se quedarán por más tiempo que las almacene. Las frutas climatéricas, como los duraznos, nectarinas y ciruelas, siguen madurando después de ser cortadas del árbol. Su velocidad de transformación depende de la temperatura y de su cercanía con otras frutas maduras. Entre más caliente sea el ambiente y más cerca se encuentren de otras frutas maduras, más rápida es su transformación. Temas Calor de hogar Lee También Así ha bajado la afiliación de trabajadoras del hogar en el IMSS Bajan lluvias el sábado en Guadalajara, pero se mantiene nublado ¡Toma nota! 5 razones para lavar los trastes en casa con sal ¿Cómo quitar el mal olor de los zapatos de manera natural? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones