Suplementos | Puesto que Jesús era un hombre a semejanza de nosotros, no es extraño pensar que el diablo le tentaría Las mismas tentaciones Sabemos que Jesús compartía dos naturalezas: la divina y la humana, es decir, que por un misterio de Dios, el Salvador era perfectamente hombre y perfectamente Dios Por: EL INFORMADOR 20 de febrero de 2010 - 12:39 hs Sabemos que Jesús compartía dos naturalezas: la divina y la humana, es decir, que por un misterio de Dios, el Salvador era perfectamente hombre y perfectamente Dios. Puesto que Jesús era un hombre a semejanza de nosotros, no es extraño pensar que el diablo le tentaría con el propósito de hacerle caer en pecado, tal y como lo había logrado con el resto de los seres humanos. Uno de estos episodios nos lo relata el evangelista Lucas en 4,1-13, donde leemos que el diablo se acercó a Jesús con el propósito de tentarle, y podemos leer acerca de 3 tipos de tentación que el Señor enfrentó y resistió. De alguna manera estas 3 tentaciones son un ejemplo de 3 aspectos en los cuales los hombres somos tentados, y muchas veces caemos si no tenemos cuidado. Primera tentación: “Tus necesidades son más importantes que el propósito de Dios para tu vida”. La primera tentación de Satanás en contra de Jesús fue acerca de una de las necesidades más importante del ser humano: la comida. En el caso de Jesús, comer no era pecado, pero la tentación consistía en anteponer sus necesidades al plan de Dios. El plan de Dios no era que Jesús muriera de hambre; sin embargo, era muy importante ese tiempo de ayuno para su preparación espiritual, ya que tenía por delante la más grande misión que se le pudiera haber encomendado. Con frecuencia nosotros cometemos el error de anteponer cualquier tipo de necesidad que tengamos (aún las más importantes) por encima de los planes que Dios pudiera tener, y así, en el caso de una enfermedad o escasez, nuestra tendencia inmediata es tratar de resolverlo sin preguntarnos antes si Dios está tratando de decirnos algo a través de nuestra necesidad. Segunda tentación: “Puedes negociar con el diablo y sus valores a cambio de conseguir lo que quieres”. El diablo le ofreció a Jesús un camino corto para lograr su objetivo. Puesto que el plan de Jesús era alcanzar a toda la humanidad, lo que el diablo le estaba ofreciendo era obtener esos reinos sin ir a la cruz; bastaba con un simple acto de adoración a Satanás para que Jesús obtuviera aquello que andaba buscando, pero sin el dolor y la muerte de la crucifixión. Esta tentación se nos presenta muy frecuentemente, a través de buscar “atajos” que nos faciliten el fin que buscamos. Un soborno, por ejemplo, es un camino corto para obtener algo, lo mismo que la mentira, la deshonestidad, el robo, el fraude y cualquier tipo de corrupción. A través de estos actos, conseguimos lo que queremos, pero estamos traficando con el enemigo de nuestras almas. Tercera tentación: Creer que “Dios está obligado a protegerte y evitarte mayores daños si tomas malas decisiones”. Cuando Satanás se dio cuenta de que la principal arma con la que Jesús se estaba defendiendo de sus ataques era la Palabra de Dios, entonces decidió cambiar de estrategia, usando una interpretación equivocada de la misma para tentar a que Jesús decidiera poner a prueba a Dios, sin propósito alguno. Obviamente el Señor no cayó en el engaño, y aún con la misma Palabra refutó al diablo diciéndole que no era permitido tentar al Señor Dios. Los hombres somos tentados de igual manera, especialmente cuando tomamos decisiones unilaterales, sin consultar a Dios, o sin tener en cuenta sus mandamientos, y luego esperamos ingenuamente (o perversamente) que Dios nos saque del problema, o nos libre de las consecuencias. ¿Qué le parece? Sin duda que hay que estar alertas, para no caer en tentación. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También Cardenal llama a honrar a santos y difuntos por el Día de Muertos Evangelio de hoy: ¿Acaso Dios encontrará fe en la tierra? Iglesia católica: Este es el lugar en donde el número de católicos más ha aumentado Aumenta número de católicos en el mundo, pero bajan las vocaciones Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones