Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | Un bello paisaje es uno de los principales atractivos de este destino chiapaneco

La irresistible belleza de las cascadas de Agua Azul

Un bello paisaje, así como una estancia placentera y tranquila, son los principales atractivos de este destino chiapaneco

Por: EL INFORMADOR

CONTEMPLACIÓN. La caída del agua es un espectáculo relajante y muy recomendable.  /

CONTEMPLACIÓN. La caída del agua es un espectáculo relajante y muy recomendable. /

GUADALAJARA, JALISCO (22/SEP/2013).- La Naturaleza reta a la tentación humana. Cuando algo es bello, mirar no es suficiente, a veces es irresistible tocar. En el municipio chiapaneco de Tumbalá, el ecosistema permite que sus visitantes se lleven un poco de sus esencia a través del rocío que las cascadas de Agua Azul despiden durante todo el año. Este sistema acuático ofrece un escenario ideal para revitalizar al cuerpo en una estadía de tranquilidad y frescura total.

 La particularidad de esta cascada destaca en sus cobrizas extensiones de arena fina que resguardan la periferia y entrada a la también considerada Reserva Especial de la Biosfera, título que fuera otorgado en 1980, cuando este ambiente fue decretado como Zona de Protección Forestal y de Refugio Silvestre, debido al amplio mosaico de flora y fauna endémica y con riesgo de extinción.

 Es justamente en sus improvisadas “playas”, donde Agua Azul se transforma en un punto de atracción para aquellos paseantes que desean disfrutar de la calidez de estas aguas dulces, mientras los pies son sumergidos en el filo del líquido cristalino y el Sol baña al sitio con una iluminación de toques ámbar y verdosos.

  Agua Azul se localiza a 64 kilómetros de Palenque, pero es en San Cristóbal de las Casas, donde un transporte especial te conducirá hasta las entrañas del vertedero del líquido, y posteriormente a las cascada Misol Ha, ubicadas a menos de 20 minutos, y en la que la imponencia se hace presente con una caída libre de más de 30 metros de altura.

 Encanto para los ojos

 Además de la vestimenta cómoda y de preferencia deportiva que se requiere para disfrutar plácidamente del paisaje montañoso de Agua Azul, es de vital importancia acudir con algún tipo de cámara fotográfica que permita capturar el espectáculo boreal que se dibuja cuando el Sol comienza a descender, pues la base terrenal de la cascada de color arena, en combinación al azulado de las aguas cristalinas, crea un halo esmeralda en reflejo de la extensa vegetación que cubre a la zona.

 Por si fuera poco, las aguas también crean su propio efecto para deleite de las pupilas que intentan retener el vaivén de sus aguas que a medida de que se asientan en el lago, trasmutan a un espejo vivo donde el color azul despierta puntos brillantes de un tono blanco. Se cree que este espectáculo visual se genera ante los niveles de sales de carbonatos que se pasean libremente. Como un plus, el escenario de Agua Azul se dibuja por algunos troncos que descansan entre los montículos rocosos calcáreos que se levantan del fondo de la laguna y agregan un toque místico, tal cual fuera un bosque sacado de un cuento de faunos.

 El arte también tiene cabida en este manto acuífero, pues es común ver a pintores recreando en acuarelas los diversos paisajes que se complementan con las escenas familiares de aquellos que han decidido hacer de su visita un día de campo. En las profundidades del espectro montañoso, la Naturaleza se manifiesta a través de gigantescos árboles que alcanzan hasta los 40 metros de altura y que se cubren con ligeras capas florales como las orquídeas, a la par que merodean especies como el guapaque, barí y el chicoapote.

La vitalidad culinaria y cultural


Más allá de la frescura y calidez de la cascada, la zona de Agua Azul ofrece opciones culinarias propias de la región, en especial, platillos típicos de los indígenas tzeltales, quienes preparan guisados empleando productos orgánicos que ellos mismos han cultivado.

 Una de las consignas turísticas al llegar al municipio de Tumbalá, antes o después de visitar la cascada de Agua Azul, es visitar el pintoresco espíritu de la localidad en su centro histórico y principales puntos de atracción, los cuales despliegan multitudinarias celebraciones cuando se trata de emprender las fiestas locales, religiosas y culturales.

 Entre las celebraciones más esperadas, es la llamada Adoración del Niño Fundador, que se desarrolla en todo Chiapas el 21 de Octubre. La fiesta concentra carreras y espectáculos de caballos en La Tritinaria, a par de que se organizan verbenas populares con bailes tradicionales, exhibición de artesanías y vendimias de comida regional.

 Otra fecha especial es el 28 de noviembre, día dedicado al Festival Maya - Zoque, que también se celebra a escala estatal. La idea es que todas las comunidades indígenas organizan un tipo de encuentro artístico con presentaciones que van desde música y baile tradicional.

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