Suplementos | La aplicación y red social de fotografía Instagram valió la idea A 551 días después de haberla ofrecido al mundo, sus dos veinteañeros creadores aceptaron venderla a Facebook por una fortuna Por: EL INFORMADOR 22 de abril de 2012 - 02:46 hs Arte móvil. Rostros, paisajes y arquitectura de México con acento en la ciudad y alrededores. / GUADALAJARA, JALISCO (22/ABR/2012).- Ahora ya podré permitirme alguna botella más de champagne”. Kevin Systrom bromeaba minutos después de anunciarse la compra de su empresa y lo hacía, cómo no, en su cuenta de Facebook. Si el 6 de octubre de 2010, cuando lanzó Instagram, alguien le hubiera asegurado que la mayor red social del planeta pagaría una millonada por su idea, él, con sus inseparables tejanos y sus camisas por fuera, hubiera estallado de risa. Justo 551 días después, la noticia dejaba boquiabierto a muchos. El fundador de Facebook, Mark Zuckerberg lo anunció hace unos días: mil millones de dólares en efectivo y en acciones para hacerse con Instagram, una aplicación que el usuario se puede descargar de forma gratuita. Esta herramienta permite capturar imágenes con el teléfono móvil, retocarlas y compartirlas online en segundos. Su popularidad se disparó por su sencillez y originalidad. Desde su trinchera-oficina en el barrio de South Park de San Francisco (California), Systrom, un hombre de 28 años, desconocido para el gran público, brincaba eufórico con su colega cofundador, Mike Krieger, y sus 11 empleados. Cómo ha hecho Systrom para rendir a sus pies al todopoderoso Facebook en apenas año y medio es algo que no dejará de analizarse . Las cifras dan una pista: 40 millones de usuarios toman tres mil 500 fotos cada minuto con Instagram y escriben 81 comentarios por segundo. En total han subido más de mil millones de fotografías desde sus teléfonos inteligentes, los smartphones, algo de lo que no pueden presumir Facebook, Twitter, ni Google+. Disponible para iPhone y Android (desde el 3 de abril), Instagram es absolutamente sencilla: uno apunta con la cámara del móvil, dispara, retoca con uno de los 17 filtros... y listo para compartir en las redes sociales! El usuario puede seguir a amigos o desconocidos y le siguen, igual que en Twitter; da al “me gusta” y comenta fotos, igual que en Facebook, pero todo sobre la marcha. El resultado es una comunidad de millones de personas que comparten constantemente instantes de sus vidas mediante fotos poéticas, divertidas y creativas. Todo un éxito. “Fuimos los primeros en unir en el móvil una aplicación de filtros con una red social de fotos. Esa ha sido la combinación mágica. Tuvimos algo de suerte pero también supimos buscarla”. Así resumía Systrom la clave de Instagram en una entrevista el pasado octubre en su cuartel general de San Francisco, “la cueva”, como la denominaban. Una especie de búnker mal iluminado de apenas 50 metros cuadrados, dos sofás raídos, algunas macetas y una colección de antiguas cámaras Polaroid en la estantería. Estos viejos equipos y sus fotos cuadrangulares sirvieron de inspiración al proyecto pero la historia (y el interés de Mark Zuckerberg) viene de largo. Burbn, el germen La fascinación que Kevin Systrom tuvo desde pequeño por los videojuegos y los ordenadores le hizo mudarse en 2002 de su pequeña ciudad natal cerca de Boston (Massachusetts) a San Francisco. Se matriculó en Stanford, el paraíso de los aspirantes a emprendedores. Corría el año 2004, Facebook acababa de nacer y Mark Zuckerberg oyó rumores del invento, se reunió con Kevin y le ofreció unirse a él. Systrom rechazó la propuesta. Él, a diferencia de Zuckerberg, que abandonó Harvard para montar Facebook, quería finalizar sus estudios. Lo hizo con prácticas incluidas en la firma Odeo, donde conoció a los creadores de Twitter . De Stanford saltó a Google y luego a otra empresa donde por las noches aprendió a programar de forma autodidacta. En 2010 lo dejó todo para crear su propia compañía, Burbn, el verdadero germen de Instagram. “Siempre quise montar algo relacionado con la fotografía pero todo el mundo me decía que no iba a funcionar, que eso no daría dinero... no les hice caso”, explicaba Systrom con una sonrisa. Las inversoras Baseline Ventures y Andreessen Horowitz apostaron medio millón de dólares por su idea: crear una aplicación que hiciera un poco de todo: localizarte a través del móvil, fotos, comentarios... Systrom daba saltos de alegría. Llamó a Mike Krieger, un brasileño de 25 años a quien había conocido en Stanford, y ambos pusieron manos a la obra. Poco después se dieron cuenta de que Burbn, tal y como estaba concebida, no funcionaría: era demasiado complicada, necesitaban simplificarla, desnudarla, quedarse con lo esencial. Lo hicieron. La nueva versión fue bautizada como Instagram, una combinación de grabar (gram) e instante (insta), y el 6 de octubre de 2010 apareció por primera vez en App Store, la tienda de Apple. “Con Instagram ves el mundo a través de los ojos de tus amigos, en tiempo real”, explicó Systrom a The New York Times. El crecimiento desde el inicio fue espectacular. El bullicio mediático era imparable y justo en esa época Zuckerberg llamó a las puertas por segunda vez, ahora con una oferta de compra. Systrom, de nuevo, dijo no. Facebook no tardaría ni seis meses en volver a la carga. Zuckerberg tiró la casa por la ventana: mil millones. Systrom, que poseía 40% de la empresa, se embolsó 400 millones y Krieger 100. La aplicación creció al calor de la popularidad del iPhone, pero la explosión en Android, el sistema operativo de Google para teléfonos, promete ser mayor, con cinco millones de nuevos usuarios en las dos primeras semanas. Los famosos y las marcas también juegan su papel: Justin Bieber, Britney Spears y Snoop Dogg y hasta el equipo del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, han caído en el influjo de Instagram y eso ayuda a extender el fenómeno. Los mil millones de dólares desembolsados por Facebook también han generado un intenso debate. ¿Para qué lo ha comprado exactamente? “Confirma que las reglas del juego han cambiado. Estamos pasando del paradigma web al móvil. La gente no se separa de su smartphone. Tenerlos fidelizados ahí es muy valioso. Es justo lo que perseguimos nosotros, Facebook y el resto”, explica Zaryn Dentzel, fundador de la red social Tuenti. A Facebook le sobran fotos. En sus muros aparecen cada día 250 millones de imágenes nuevas pero la presencia en el móvil es diminuta comparada con Instagram, un animal que solo encaja con los teléfonos inteligentes. Según Luis Martín Cabiedes, uno de los inversores en Internet más veteranos en España, la compra tiene todo el sentido del mundo. “La salida a Bolsa de Facebook está a la vuelta de la esquina, tiene que atar cabos y justificar las amenazas de compañías como Instagram o Twitter”, asegura. ¿Es excesivo el precio? “Sí, es una salvajada, pero no para Facebook. Su valoración llegará a los 100 mil millones. Se lo pueden permitir”. Instagram permanecerá independiente, aseguran, pero deberá mantener a raya a la competencia y, sobre todo, evitar una huida masiva de usuarios. Facebook le borró ese punto indie y moderno que tanto presumían sus seguidores y muchos buscan alternativas. Pase lo que pase, algo parece inevitable: Systrom será recordado como ese astuto veinteañero transformado en millonario que supo jugarle a Zuckerberg de igual a igual. En octubre de 2010, apenas unos días después de lanzar Instagram, lo dijo muy claro. “La próxima red social será de personas interesadas en compartir su vida visualmente”. El tiempo y las fotos le han dado la razón. Imágenes que saltan de la red El éxito ha sito tal que los usuarios dejan las pantallas y salen a las calles para convertirse también en una red social de carne y hueso, los igers –usuarios de la aplicación– tienen rostros y nombres y se organizan para montar exposiciones fotográficas. La comunidad Instagramers, nacida gracias a la aplicación, suma 260 grupos alrededor del mundo. En México se registran 10. Los igers están en el DF, Veracruz, Monterrey, Puerto Vallarta, Monclova, Puebla, Toluca y claro Guadalajara. Apenas en febrero pasado se expuso en la ciudad Guadalajara 470, fotografía móvil, organizada por Igers México, la comunidad nacional de igers. La exposición fue de 60 imágenes de Instagram sobre íconos de la ciudad. Así en el 470 aniversario de Guadalajara, pudimos ver un zoom a una torta ahogada o a la Minerva posando firme con su báculo en mano. Y los proyectos como éste continúan en la ciudad y en el país. Héctor Navarro, director de Igers México, cuenta con emoción cómo han logrado trasladar las fotografías de la red virtual a lo real y resalta que “ahora estamos haciendo un proyecto con Zapopan, y se van a proyectar las fotos seleccionadas del reto Zapopan ciudad digital en los kioscos interactivos del municipio durante el mes de mayo, sólo que en esta ocasión será de manera audiovisual o digital”. Además, organizan la primera exposición de fotografía móvil en el DF, es a nivel nacional, la titularon el México que soy, veo y quiero. “Van a ser 150 fotos en la Cámara de Diputados, en el mes de junio, el día aún está por definirse”. Para septiembre está programada otra exposición en Guadalajara, en la estación Juárez, con temática de transporte y movilidad. EXHIBICIÓN Espacios para Igers Para formar parte de las exposiciones fotográficas que organiza Igers México los usuarios de Instagram deben seguir la cuenta @igersmexico, también están en Facebook: http://www.facebook.com/igersmexico. Por estos medios lanzan las convocatorias y responden dudas de los usuarios. Temas Internet Tapatío Lee También Plataforma de Hulu llegará a México; esto se sabe El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal ¿Cómo funciona la dieta cognitiva? ¿Cómo puedo descargar mi recibo de luz de CFE? 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