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Finca Hamburgo, a media cuadra del cielo

Con el olor de café y la naturaleza siempre presente, es imposible no caer enamorado de este lugar

Por: EL INFORMADOR

CÓMODO. El interior de las cabañas, un sueño convertido en realidad para los visitantes. EL INFORMADOR / Cortesía

CÓMODO. El interior de las cabañas, un sueño convertido en realidad para los visitantes. EL INFORMADOR / Cortesía

TAPACHULA, CHIAPAS (28/JUN/2015).- Como parte de la emblemática Ruta del Café, Finca Hamburgo es una antigua plantación cafetalera que, hoy día, gracias a una oportuna estrategia de aprovechamiento de sus diversos recursos, ha optado por ofrecer servicios turísticos y ofrecer a quienes visitan esta zona del Estado de Chiapas una experiencia única que permite acercarse no sólo a la historia y conocimiento sobre la producción de café en el país sino, también, la posibilidad de disfrutar del clima y el paisaje de un lugar que, cumpliendo lo que sentencia su lema, se encuentra “a media cuadra del cielo”.

A sólo 60 kilómetros de la ciudad de Tapachula —muy cerca de la frontera con Guatemala—, se asciende hacia el Soconusco por una mejorada carretera que permite hacer el trayecto en cerca de una hora y, al alcanzar los casi mil 300 metros sobre el nivel del mar, se llega a la finca; al pasar las instalaciones del beneficio de café y las oficinas administrativas, se alcanzan las instalaciones del restaurante, las habitaciones y el exclusivo spa, donde pueden solicitarse informes sobre las diferentes actividades que ofrece el lugar para el esparcimiento y el absoluto descanso.

Tesón a toda prueba


En atención a la invitación que hiciera el gobierno mexicano para trabajar y generar empleos en la sierra del Soconusco, el alemán Arthur Edelmann llegó a Chiapas y fundó en 1888 lo que hoy es Finca Hamburgo, con la convicción de desarrollar el cultivo de café; cuando muere (en 1933), el negocio queda en manos de su hijo Harald, quien trae de Europa maquinaria con tecnología de punta para el proceso de beneficio de Café (la más importante y novedosa fue en 1939, cuando se instaló en la finca el primer teleférico de carga de Chiapas, el cual facilitó la labor de los trabajadores y permitió transportar el grano desde las zonas más apartadas).

Tras la declaración de guerra que, en 1943, hizo nuestro país en contra de las potencias del Eje, se confiscaron las propiedades de descendientes de alemanes en México; los dueños se retiraron a la capital de la república y después de siete años compraron nuevamente la finca que, en ese tiempo de abandono, se hallaba en condiciones lamentables y, claro, debieron comenzar de nuevo.

Con una enorme producción y finanzas saneadas, cuando en 1989 ocurre el “crack” en los precios del café se hizo imposible continuar con el ritmo de trabajo y la finca amenaza con derrumbarse; sin embargo, ahora ha diversificado sus servicios y, a cargo de Tomas Edelmann Blass, se mantiene como una empresa rentable.

Con cultivos de arábica y robusta, las tierras de Finca Hamburgo no manejan insecticidas y, tras la floración de las plantas (que inicia en marzo), el fruto se cosecha a partir de octubre gracias a la llegada de más de mil trabajadores del país vecino (de base, 60 familias viven en la propiedad y realizan las labores el resto del año); ahora, como señala el administrador de la finca, Ulises Hidalgo, se hace énfasis en la calidad del café y de cómo se obtienen, en promedio, 500 toneladas por año.

Con todo, aunque admite que el café mexicano “es de los más penalizados” a nivel internacional, “esta situación se ha ido revirtiendo” y se comercializa bien el grano, en especial en el mercado europeo; en lo que concierne al proceso “de beneficio”, la separación de la pulpa del grano, el fermento (en cama de agua) y el secado del café se llevan a cabo “por medios naturales.

Aquí generan su propia energía eléctrica y se reutilizan los desechos como combustible, lo que da cuenta de una estrategia de compromiso con el cuidado del medioambiente. Como atractivo extra, al visitar las instalaciones de beneficio, en la parte superior se apreciará el teleférico y un pequeño museo.
Maravilla Espacios llenos de tradición y magia.

Responsable y sustentable
Con el propósito de practicar un turismo responsable y sustentable, así como transmitir la cultura del café en todas sus actividades, los servicios de Finca Hamburgo son de alta calidad y persiguen el bien comunitario lo mismo que la difusión de una buena imagen para el café chiapaneco (y mexicano) en el mundo.

Quien visita la finca puede disfrutar del restaurant Perleberg, con capacidad para 70 personas y un menú variado —regional e internacional—; anexo se encuentra el Bar Mezzanine, con televisión satelital, internet inalámbrico y bebidas nacionales e internacionales (la carta de vinos tiene más de 10 marcas mexicanas), además puede usarse como salón.

Las Cabañas Boutique de la finca cuentan con tres suites, cinco habitaciones dobles y una sencilla, con todas las comodidades —salvo televisión, pues la idea es “aislarse” de la dinámica agitada de la ciudad— para descansar y disfrutar de la naturaleza; a esto se suma el Baden-Baden Spa, para la revitalización a través de diferentes tratamientos y masajes.

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Para llegar

Basta con ubicarse en la ciudad de Tapachula, Chiapas, que cuenta con aeropuerto internacional; de ahí se toma la carretera al poblado Nueva Alemania y, tras 40 kilómetros de vía asfaltada y algunas de las fincas de la Ruta del Café, el camino de terracería —de poco menos de 20 kilómetros— lleva directo a Finca Hamburgo (para reservaciones, consultar la página virtual de la empresa, en: www.fincahamburgo.com).

Otros atractivos

Si se parte de Finca Hamburgo, se pueden realizar dos tours a propiedades vecinas: el primero, para los interesados en el senderismo y el turismo de aventura, es del “Tour de naturaleza” que lleva a Finca La Chiripa y las inmediaciones del Río Cuilco, para visitar una isla que es hoy día una reserva natural; además, se puede hacer el “Tour de flores”, subiendo a la Finca San Francisco (a más de mil 500 metros sobre el nivel del mar) para recorrer sus invernaderos y cultivos de orquídeas, anthurios y otras flores tropicales.

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