Suplementos | Domingo XX Ordinario En favor del calentamiento global Nos urge un fuego que abrace y consuma todo aquello que es contrario a nuestra condición de seres racionales Por: EL INFORMADOR 18 de agosto de 2013 - 00:12 hs Cristo habla del fuego que ha venido a traer a la tierra y ese es el amor divino. EL INFORMADOR / LA PALABRA DE DIOS PRIMERA LECTURA: Jeremías 38, 4-6. 8-10 “Toma treinta hombres contigo y saca del pozo a Jeremías, antes de que muera”. SEGUNDA LECTURA: Carta a los hebreos 12, 1-4 “Librémonos del pecado que nos ata, para correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante, fija la mirada en Jesús”. EVANGELIO San Lucas 12, 49-53 “He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo! Tengo que recibir un bautismo ¡y cómo me angustio mientras llega!” GUADALAJARA, JALISCO (18/AGO/2013).- El calentamiento global es un término utilizado para referirse al fenómeno del aumento de la temperatura media global, de la atmósfera terrestre y de los océanos, este calentamiento está asociado a un cambio climático que puede tener causa antropogénica o no, y que hoy en día es un tema de mucha actualidad, pero con tristeza, de poco compromiso es más lo que se ha escrito sobre este tema, que reacciones efectivas en su contraste. Y contrario a todo, hoy somos una voz en favor del calentamiento global, más que nunca nos urge que se dé un auténtico y pleno calentamiento global, no un fuego abrazador que nos consuma como Sodoma y Gomorra, y mucho menos fruto de un efecto colateral de la combustión de hidrocarburos. Nos urge un fuego que abrace y consuma todo aquello que es contrario a nuestra condición de seres racionales, que quememos toda aquello que nos ha ido impidiendo vivir en cordialidad y caridad entre nosotros, demostrando que somos capaces de vivir en sociedad y comunidades de acción y no de fricción, nos urge un fuego que ya era anunciado hace siglos por Cristo, cuando dijo: “He venido a traer fuego a la tierra ¡y cuánto desearía que ya estuviera ardiendo!” El fuego tiene infinitos efectos, destruye, purifica, calienta… razón por la cual debemos dejar que destruya lo que nos deshumaniza, purifique lo que nos hace cada vez más mediocres y caliente la fe que ha de hacerse vida. Para decir con el autor de la carta a los hebreos: “Rodeados, como estamos, por la multitud de antepasados nuestros, que dieron prueba de su fe, dejemos todo lo que nos estorba; librémonos del pecado que nos ata, para correr con perseverancia la carrera que tenemos por delante, fija la mirada en Jesús, autor y consumador de nuestra fe”. Temas Religión Iglesia Católica Fe. Lee También ¿Cuál será la ruta de la Romería de Zapopan 2025? ¿Cómo llegar en camión o tren a la Romería 2025? Cierres viales por la Romería 2025 comienzan este jueves La gran reunión mágica Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones