Suplementos | “¿Señor, es verdad que son pocos los que se salvan?” El que te creo a ti sin ti, no te salvara a ti sin ti “¿Señor, es verdad que son pocos los que se salvan?” Por: EL INFORMADOR 25 de agosto de 2013 - 00:23 hs Puerta de ingreso a la Basílica de la Natividad en Belén, con una altura de 1.20 metros. / LA PALABRA DE DIOS PRIMERA LECTURA: Isaías 66, 18-21 “Vendrán y verán mi gloria, y ellos darán a conocer mi nombre a las naciones”. SEGUNDA LECTURA: Carta a los hebreos 12, 5-7. 11-13 “Ninguna corrección nos causa alegría, sino más bien tristeza. Pero después produce, en los que la recibieron, frutos de paz y de santidad”. EVANGELIO: San Lucas 13, 22-30 “Esfuércense por entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar y no podrán”. GUADALAJARA, JALISCO (25/AGO/2013).- Cristo, el divino maestro, siempre rodeado de multitudes, escucha las suplicas de quienes le pide atienda las preguntas de los que le consultan. Hasta las preguntas insidiosas de los fariseos han tenido sabia respuesta. Un día, cuando se encaminaba a Jerusalén, alguien le preguntó: “¿Señor, es verdad que son pocos los que se salvan?” Esta pregunta puede parecerse a las entrevistas de algunos periodistas modernos, armados de grabadora o de micrófono para sacarle a un personaje alguna respuesta sensacional, útil para sus propósitos profesionales. La pregunta, entendible como mera curiosidad, puede encerrar un deseo de saber “el día y la hora”, ante la certeza de la muerte, la incertidumbre de las circunstancias, el tremendo enigma del más allá y el negocio mayor entre todos los negocios del hombre: el de la propia salvación. Mas, si la voluntad de Dios es que todos los hombres se salven, está presente el inquietante misterio de la libertad del hombre. Solo el hombre puede decir si o no, ante este trascendental negocio, el más grave que ante su vida tiene. No ha sido libre para llegar a la vida, pues la vida se le dio; no escogió a sus padres, ni el lugar del nacimiento, ni su raza, ni el color de su piel, ni las circunstancias todas; pero –aquí está el terrible pero– para escoger su destino, Dios llama y espera respuesta libre. Escribió San Agustín: “el que te creo a ti sin ti, no te salvará a ti sin ti”. Grande, profundo misterio, es la salvación de cada ser humano, que sin su propia voluntad, un cierto día apareció en el tiempo, en el espacio; pero destinado por el mismo creador a ser eterno, a salvarse, si quiere salvarse. Para lograr el triunfo, el de cruzar por la puerta estrecha, se requiere un continuado, perseverante empeño de toda la vida. Si se cae en el camino, allí está la misericordia divina: el perdón. Pero hay que ponerse de pie y continuar, hasta llegar a la meta. José R. Ramírez M. LA PUERTA La puerta abierta deja pasar, entrar y salir, permite la libre circulación; expresa la acogida, una posibilidad ofrecida. La puerta cerrada, impide el paso: protege o expresa una negativa. En ocasiones la puerta sugiere también la idea de selección, sólo aquellos que poseen la llave pueden ingresar o quienes son reconocidos por alguno que se encuentra apostado en su interior y consiente que quien toca a la puerta pase. Otra de las limitantes de la puerta es que no todo puede pasar por ella, se limita a las dimensiones de la misma, las grandes puertas de los castillos permitían que las tropas armadas entraran incluso cabalgando sus corceles, las reducidas puertas de algunos modernos y hacinados departamentos no favorecen el paso de casi nada. La puerta es un figura muy recurrente en los pasajes bíblicos, es la referencia a la ciudad santa, la Jerusalén celestial, es la imagen del triunfo de los que han vencido al mundo para conquistar la gloria, en donde san Pedro es el portero, es la imagen de Cristo mismo, él es la verdadera puerta, por él se comunica Dios a los hombres y los hombres con Dios. Pero siempre es presentada como una puerta estrecha, imagen de la conversión, de despojo, para entender que es mucho lo que hemos de dejar fuera, para poder entrar. “Esfuércense por entrar por la puerta, que es angosta, pues yo les aseguro que muchos tratarán de entrar y no podrán”. "¿POR QUÉ ES ESTRECHA LA PUERTA?" Cuando Jesús enseñó acerca de la salvación, mencionó que deberíamos entrar por la puerta estrecha, y no por la puerta amplia, pero ¿a qué se refería?, ¿qué nos quiso dar a entender con la figura de una puerta angosta, en contraste con una puerta grande? Hay varias formas de poder entender esto, por ejemplo, podríamos pensar que la puerta amplia representa una vida de comodidad, abundancia, y excesos, mientras que la puerta angosta, representa una vida moderada, ordenada, y equilibrada. También podríamos pensar que una puerta amplia representa una salvación sin limitantes, ni restricciones, mientras que la puerta angosta representa una salvación en la que se deben cumplir los estándares o requisitos que Jesús estableció. Mi idea preferida, es pensar que la puerta angosta representa la salvación, en la cual yo no puedo aportar nada, excepto mi fe. No puedo entrar por esa puerta con "la maleta de las buenas obras", ni tampoco con "la bolsa de los méritos" obtenidos en esta tierra, sino que me presento ante Dios, confiando únicamente en el perdón que me dio Cristo Jesús, lo cual recibo por gracia, y obtengo a través de mi fe. Entremos, pues, por la puerta angosta. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com SAN RODRIGO AGUILAR ALEMÁNDios quiere fidelidad Al hacer memoria de lo sucedido en el conflicto cristero, no se pretende hacer elenco de las atrocidades cometidas en esa época, ya que los dos bandos se metieron en una lucha tan desconcertante para nuestro país que le llevó a una guerra tan absurda, y muchos, muchísimos de los que estaban enrolados en el ejército, eran católicos convencidos y llevaban muy dentro en su corazón el amor a Jesucristo rey y a la Virgen santísima de Guadalupe. El propósito de hoy es más bien poner de relieve los aspectos positivos de los mártires, aspectos que necesitamos rescatar y vivir con intensidad, al mismo tiempo que reavivar valores que a veces se van desdibujando. Hoy tenemos ante nosotros a un sacerdote, ya maduro, que se destacó como óptima persona, buen ministro de Dios y dotado de gran capacidad literaria. Lo lamentable de este caso es que fue delatado por uno de sus parroquianos que se decía su amigo. La fidelidad y la amistad son valores que nunca pasarán de moda, y que estuvieron vigentes en un tiempo pasado y seguirán siendo ornato de quienes los posean y cultiven. Dios quiere y pide a cada uno fidelidad a la vida, a las propias convicciones, a la familia, a la amistad, a la fe, y sobre todo fidelidad a Dios que nos ama y pide amor. El P. Rodrigo Aguilar Alemán ¿Quién conoció al Padre Rodrigo Aguilar? Indudablemente mucha gente, ya que por su ministerio, después de su ordenación, estuvo en diversos lugares: en Lagos de Moreno, en Atotonilco el Alto, en Cocula v en Sayula… Pasó luego a Zapotiltic, donde recibió nombramiento de párroco en julio de 1923. Allí, como en otros lugares en que había vivido, formó círculos de estudio y fomentó los ya fundados. Realizó también un viaje a Tierra Santa y escribió un libro titulado Mi viaje a Jerusalén. El 20 de marzo de 1925 fue nombrado párroco de Unión de Tula. Fue Un sacerdote culto y buen escritor se había dedicado con toda su alma al ministerio sacerdotal por lo que optó también él por permanecer junto a su gente. Pero la persecución arreciaba y los sacerdotes eran el principal blanco de esta ofensiva en contra de la Iglesia. Por eso el Padre Rodrigo fue hecho prisionero y a los pocos días ahorcado en un árbol de mango de la plaza de Ejutla, Jalisco, el 28 de octubre de 1927 a los 52 años de edad y 24 de sacerdote. Lo dejaron muerto hasta las cinco de la tarde en que tres cristianos piadosos pidieron autorización para descolgar el cuerpo y sepultarlo sencillamente en el panteón municipal. Sobre la tumba colocaron algunas piedras y unas flores. Inmediatamente después de su muerte la gente lo veneró como mártir. Sus restos se conservan en la iglesia parroquial de Unión de Tula allí y la gente implora su intercesión. De su ejemplo De su ejemplo podemos aprender muchas cosas, porque su vida había transcurrido ya más de lo que habitualmente se supone la mitad… pero siempre fue fiel a Dios a su vocación a su ministerio y a su gente. Poco antes había dicho: “Los soldados nos podrán quitarla vida, pero la fe nunca”. Por eso no quiso alejarse del lugar que Dios le había destinado como campo de evangelización, y cuando lo arrestaron tuvo la certeza de que ya iba directamente al martirio. Por eso su despedida fue: “Nos veremos en el cielo.” ORACIÓN Señor Jesús, Dios y Salvador nuestro, hoy queremos pedirte por intercesión de san Rodrigo Aguilar Alemán, nos enseñes el valor de la fidelidad, así como Tú mismo fuiste fiel a la voluntad del Padre y como nosotros tenemos que guardarnos fidelidad mutuamente y ser fieles a tu gracia y a tu amor. María Belén Sánchez, fsp Temas Religión Iglesia Católica Fe. Lee También ¿Cuál será la ruta de la Romería de Zapopan 2025? ¿Cómo llegar en camión o tren a la Romería 2025? Cierres viales por la Romería 2025 comienzan este jueves La gran reunión mágica Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones