Suplementos | Villarreal señala que el periodismo debe desmarcarse de la 'politiquería y grilla' Crónica sin etiquetas Rogelio Villarreal señala que el periodismo debe desmarcarse de la 'politiquería y grilla' Por: EL INFORMADOR 14 de mayo de 2016 - 23:35 hs En el marco de la Feria Municipal del Libro de Guadalajara, Rogelio Villarreal presentó '¿Qué hace usted en un libro como éste?'. EL INFORMADOR / A. Hinojosa GUADALAJARA, JALISCO (15/MAY/2016).- Rogelio Villarreal publica con frecuencia columnas, crónicas y reseñas con una temática tan variada que abarca la política (nacional e internacional), música, literatura o la crónica de viajes. Siempre con un tono crítico, con conocimiento de causa y sin ambages en expresar sus opiniones, aunque vayan a contracorriente de lo políticamente correcto o las “causas justas” que pululan en las buenas conciencias de los activistas. Podría decirse que nada polémico le es ajeno, y esto se nota desde el título de su nuevo libro, “¿Qué hace usted en un libro como éste? Crónicas ultrajantes” (Almadía / El Salario del Miedo). Es una pregunta que no atiende a la norma de la ortografía de la Real Academia Española de no acentuar “éste” (de 2010 y que después quedó sólo en “recomendación”). Periodista, editor y corrector de estilo (oficio que aprendió de su padre), su preocupación por el lenguaje se lee desde las primeras líneas en las que comenta las etimologías de “mamotreto” y “monotrema”, a propósito de Kapuscinski y la crónica (género periodístico comparado con el ornitorrinco, mamífero del orden de los monotremas). -¿Cuál es tu preocupación por darle la importancia al lenguaje y utilizar las palabras exactas? -Es una preocupación, justo porque leo por trabajo y por gusto. Muchos trabajos de alumnos en talleres o en la universidad, o en los mismos diarios y revistas hay textos buenos, pero descuidados en términos de lenguaje. A veces no saben la diferencia entre “este” y “éste”, aunque la RAE ya lo permita sin acento; creo que no saben la distinción, si es un pronombre… A todos se nos pueden pasar errores ortográficos o de redacción. Somos proclives a equivocarnos, pero leyendo, releyendo y revisando se pueden detectar errores o afinar la precisión y darle cierta musicalidad. En eso casi no se fijan muchos autores y editores. Por otro lado, el ornitorrinco es un animal tan feo que no se puede comparar con una crónica. A pesar de que la idea se entienda. Me disgusta esa analogía que repiten a partir de que la dijo Juan Villoro. Es un animal tan feo y malhecho que parece armado de pedazos de otros animales; la crónica no es así. Es algo más acabado, fino y coherente. Es una pieza hermosa cuando es una buena crónica. La comparación me parece grotesca. -Sobre la crónica: has cuestionado el término de “periodismo narrativo”. -Son las etiquetas que pone el mercado, aunque sea sofisticado y aparentemente culto. Es lo mismo que hacía Tower Records con la etiqueta de “música del mundo”… Si tenemos un término como “crónica” que se usa desde hace miles de años, no sé por qué inventar el “periodismo narrativo”, cuando todo periodismo narra un acontecimiento. Son etiquetas para vender, sobre todo en este ámbito privilegiado de cronistas consentidos que publican en las grandes revistas latinoamericanas, que han sido becarios de la FNPI y que conforman un conglomerado de cronistas que se ven como salvadores de sus respectivos países. Son los que denuncian, los solidarios, los combatientes desde las páginas de sus crónicas. Me parece que hay que ser un poco más modestos y retomar el sentido de una crónica. -También criticas el “periodismo militante”. -Desde mi punto de vista el periodismo tendría que ser periodismo antes que nada. Si te inclinas por una tendencia, por una ideología o por una persona tienes que ser muy claro. Por supuesto que se vale: lo decía Granados Chapa, se puede defender cualquier idea con las herramientas del periodismo siempre y cuando se practique de una manera ética, sin mentir. Pero toman partido sin escuchar al otro, sin comprender del todo un problema o una situación, sin atender a las distintas voces que participan, a los testimonios tan diversos que hay. Entonces son activistas, es politiquería y grilla, no periodismo. Como el caso de Sanjuana Martínez contra Jesús Ortega: unos toman partido sin atender a lo que pudo haber pasado. O el caso de Andrea Noel, donde ella tuvo el valor de disculparse porque culpó a alguien que a final de cuentas no tenía nada que ver. El periodismo se ve agredido por este tipo de cosas: por ideologías, tendencias, partidismos, pasiones, por la víscera. Desgraciadamente hay muchos periodistas que no hacen periodismo si lo vemos así. -Como periodista se te conoce como alguien que cuestiona mucho, a contracorriente de ideas preconcebidas. Eso te ha generado críticas o comentarios agresivos como el de aquel “comunista trasnochado” que mencionas en una de las crónicas, que si hubiera tenido un arma la hubiera usado contra ti. -Sí, fue en una conferencia en Monterrey después de una plática donde mencioné al “Che” Guevara. Alguien del público dijo que estaba muy ofendido. Después otro publicó en un portal electrónico que había dicho barbaridades del tan querido y llorado “Che” Guevara. -Así como hay periodismo militante, hay lectores militantes. -¿Por qué el “Che” no puede tener una historia más matizada, más compleja, con sus claroscuros? Para mucha gente será un héroe que murió por sus ideales, pero para muchos, muchísimos, no fue más que un asesino desatado, furioso, que fusiló a muchísima gente sin juicio. Y que se creía un místico, más que nada, un místico arrebatado. Hay que tener en cuenta las dos vertientes de la historia. Yo tomo partido, pero trato de dar la información posible para poder sustentar, en todo caso, mi desprecio. -En el libro hay crónicas de viajes. -La crónica es un género tan proteico, tan generoso y tan amable que permite la inclusión de una mirada más personal respecto de una situación, un viaje, una noticia o un acontecimiento que marque la vida. Como lo han dicho muchas veces: uno es el que ve, el que mira y el que narra. Como lo hizo Marco Polo en sus viajes o como lo hicieron los conquistadores españoles, que iban narrando conforme iban avanzando. Tiene un mérito muy bien ganado: es la crónica de lo que ves y cómo lo descubres ante ti. Creo que la crónica es eso: un ejercicio periodístico, histórico y literario al mismo tiempo. -Comentas que escribes tu primera novela, que incluirá elementos familiares (algunos textos del libro son evocaciones de tus padres). -La novela los retomará, aunque no sé qué resultará de ello: tal vez una novela de no ficción o una gran crónica. Pero no me importa mucho: lo importante es narrar y tratar de mezclar ciertas cuestiones que pudieron haber pasado con otras que no. Me imaginaré muchas otras cosas del pasado remoto de mi familia. No he hecho mucha investigación en los archivos, tampoco me interesa ni tengo el tiempo para hacerlo. Pero sí suponer un poco todo lo que ha pasado que nos llevó a ser quienes somos (mis padres, mis hermanos). Será un libro aderezado con muchos elementos con narrativa de ficción. -¿Entraría en la tradición de la figura del padre? -Quiero llevarlo más allá. Es un elemento importante, igual que mi mamá. Será un diálogo interior de ellos conmigo, o yo platicándoles desde este futuro todo lo que he visto y vivido sin ellos. Y remontarme un poco más para averiguar de dónde vinieron ellos dos, toda la familia: los orígenes de los Villarreal, en Villarreal. O en Toledo, donde encontré al primer Villarreal en el siglo XII. He leído muchos libros de historia sobre la época: de allí haré una especie de viaje más literario que real desde ese entonces hasta la fecha, prolongado un poco más hacia el futuro (2030) con la voz de un Rogelio ya viejo recordando a sus padres y la historia de la familia. Será un ensayo para ponerme a prueba, ver qué tanto soy capaz de seducir a los lectores con una historia que mezcla relatos reales con ficción, con un contexto mundial. Contexto que me parece ahora más que nunca más peligroso, riesgoso y caótico; es un mundo convulso, turbulento en donde surgen de nuevo fantasmas del pasado. Me interesa mucho analizarlo y hacer una proyección: cómo puede ser este país y este mundo en unos cuantos años. Temas Tapatío Lee También El Clásico Tapatío cambia de horario Conquistando la cima más alta de Jalisco Resistencia cultural en el tianguis de la Leña La danza contemporánea abre paso al legado en el arranque del FID 2025 Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones