Suplementos | Por José Luis Cuellar de Dios Aprender de ellos Inverosímil y conmovedor Por: EL INFORMADOR 5 de marzo de 2010 - 07:05 hs Solo porque lo he visto lo he creído. Por esta degradación moral que vive el mundo, ocurrió un suceso complejo y perturbador que ha pasado de los territorios de la miseria moral al más impresionante de los milagros. Me refiero al conmovedor caso de una joven de 24 años con discapacidad intelectual que habiendo sido violada y embarazada, transito, junto a su admirable familia, madre, padre y hermanos, superando una profunda turbación, del odio y la oscuridad a la cristiana resignación para primero cuidar amorosamente a su hija durante ocho meses de embarazo y después recibir a su hija y nieta, respectivamente, que ahora cumple tres meses y goza de perfecta salud física e intelectual y registra un inconfundible parecido con su madre. Cuando conocí del caso, Valeria (nombre ficticio) tenía ya seis meses de embarazo. Para entonces la familia ya había decidido que Valeria tuviera a su hija; confieso que mientras escuchaba las razones de los padres de la chica, experimentaba una extraña confusión, de esas que provocan tantas y tantas realidades sórdidas y brutales a las que inevitablemente uno reacciona con indignación y estupor. Pensé, entonces, que aquella decisión se tomaba entre la lucidez que otorga la fe y la demencia que provoca el odio, decisión llevada a los límites máximos de la incredulidad. Fueron tres largas horas de platica con aquella familia. Termine con una tremenda conmoción que a fuerza de ser sincero aun no logro absorber. Solo palabras de esperanza y de fe escuchaba de aquella familia, yo caminaba de pasmo en pasmo, evidentemente me encontraba ante seres de caridad humana sin parangón, no escuchaba reproches ni acusaciones y aunque en un inicio el caso se investigo con la severidad que el mismo ameritaba, la etapa de justicia, o venganza o rencor, que se yo, había dado paso a una decisión honda, intima, humilde y sincera que se vivía como un compromiso de amor inclaudicable. Confianza, generosidad y valor guiaban el embarazo de Valeria: dotes de maravilla y asombro que nunca creí encontrar. Toda la familia unida y reunida decidida a enfrentar la situación con entereza y disposición al sacrificio. Se necesita amar a Dios para resistir, me decía para mis adentros al tiempo que pensaba en Martita, mi hija, chica de 30 años con discapacidad intelectual. Por increíble que parezca el nacimiento de Fernanda (nombre ficticio) ha llenado de luz y alegría un hogar que cualquiera supone estaría ocupado por rencor, pánico y angustia. Es verdaderamente conmovedor ver como Valeria acaricia a su hija, con una ternura parecida a la del Ave Maria. Un acto poluto y repugnante convertido en milagro que fortalece la fe. Verdaderamente Dios une destinos, ahora ha reunido a seres que digna y justamente ocupan el espacio de la santidad. Pienso que es un misterio del que ha surgido un milagro, la discapacidad de una joven convertida en una bendición prolongada para siempre. Amen de los amenes. Nota: Lo aquí narrado es un caso real autorizado por los protagonistas para publicarse con nombres ficticios. Temas Calor de hogar Lee También Aprende a hacer un deshumidificador casero Así es como el minimalismo ha impactado en la cultura mexicana Guadalajara nublada y cálida para este sábado, según el pronóstico Guadalajara nublada el viernes con ligera posibilidad de lluvia Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones