México | El mercado laboral es poco amigable con los jóvenes Tras graduarse, ''sufren'' por obtener un empleo El mercado laboral es poco amigable con los jóvenes; muchos terminan en trabajos que nada tienen que ver con sus estudios Por: EL INFORMADOR 7 de febrero de 2012 - 01:17 hs Para los jóvenes recién egresados, conseguir un empleo puede ser realmente difícil, pues casi no les dan oportunidades. ARCHIVO / CIUDAD DE MÉXICO (07/FEB/2012).- Esa noche se sirvieron dos mil 400 platillos iguales. Se levantaron dos mil 400 copas de vino blanco para brindar con los 250 nuevos graduados. Es una fiesta de graduación tradicional, numerosa, como suelen ser las de universidades tan grandes como la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). Los festejados son egresados de la carrera de Ciencias de la Comunicación, generación 2008-2011. Son 250 jóvenes, la mayoría de unos 22 años que se abrazan cuando escuchan “Las Golondrinas”, entonadas por el mariachi, la mayoría son mujeres, con vestidos elegantes y lindos, en tacones y con peinados de estética. Pasada la fiesta vendrán todas las preguntas que no tienen una respuesta rápida. ¿Y ahora qué sigue? Los espera un mercado laboral poco amigable con los jóvenes de este país. Más de la mitad de ellos terminará empleándose en un trabajo que no tendrá nada que ver con la comunicación como también les pasa a los ingenieros, administradores y cualquier carrera profesional. De ellos, 56.7% trabajará sin prestaciones de ley, sin un contrato laboral formal y en contados casos el sueldo rebasará los cinco mil pesos mensuales. Aun así, ese empleo poco atractivo llegará hasta dentro de seis meses y dos años en promedio. Laura, Manuel y Ana son recién egresados y protagonistas de las nuevas historias de desempleo. Se sumarán al millón de jóvenes entre 18 y 24 años que no cuentan con un trabajo. Son jóvenes con energía para tocar varias puertas sin rendirse, con necesidad de ganar dinero para independizarse. No aceptarán una respuesta negativa. Intentarán una y otra vez, pues tienen un don que se quita con los años: la juventud. Un diario capitalino los seguirá por un año, acompañándolos en su camino hacia el empleo, y en seis meses les hará una segunda visita. Laura quiere ser publicista Laura, por ejemplo, es una de los 250 graduados. Vive en el Distrito Federal y quiere ser publicista igual que 90 jóvenes de su generación. Sólo dos de ellos han conseguido un empleo en el ramo pero sin sueldo y mucho menos prestaciones de ley. Tiene 22 años y aún no ha ido a una sola entrevista de trabajo que tenga que ver con su carrera. Los cursos terminaron en diciembre y la fiesta de graduación fue hace dos semanas. Lleva tres semanas en casa, dice que mete más a la lavadora su pijama que su ropa de calle. “Ahí me doy cuenta tristemente que me estoy convirtiendo en una verdadera ‘nini’”. Las dos primeras semanas lo disfruté, me levantaba tarde, veía televisión, desayunaba en la cama y disfrutaba el silencio de casa, ya para la tercera semana comencé a deprimirme sobre todo cuando llega mi familia de trabajar o de la escuela y yo sigo aquí en fachas frente a la compu”. Laura prepara un portafolio con los trabajos escolares de publicidad, con eso piensa conseguir una entrevista en una agencia de publicidad, agregará los links de algunos de sus blogs y de sus programas de radio por internet. Dice estar dispuesta a ser becaria y aguantar hasta más de un año sin paga con tal de obtener experiencia y un sitio en alguna agencia. Ha trabajado desde los 16 años durante todos los periodos vacacionales. De sus padres sólo obtuvo dinero para los pasajes y libros. Ropa y diversión han corrido por su cuenta desde hace más de ocho años. “Trabajaba en vacaciones y guardaba ese dinero para darme mis lujos, y por lujos me refiero a irme en taxi a veces, salir al cine, comprarme una blusa en una de esas tiendas españolas con ropa hecha en China o salir de antro”. La desesperación apenas empieza a hacer presencia en ella. Mientras termina su portafolio, también le dedica tiempo a una avanzada tesis que está a punto de concluir. Su familia la presiona, le avisan de empleos, le piden su currículum preocupados por tener en casa a un nuevo desempleado que encarne las cifras de la tasa de desempleo de 2012. Ana egresó del Politécnico Lleva seis meses limpiando la casa; bajando la ropa del tendedero, acompañando a las tías a donde se lo pidan, haciendo pagos de la casa y otras tareas, buscando por cuatro horas diarias trabajo en internet y saliendo con otros recién egresados sin solvencia económica y compañeros del mismo dolor: el desempleo. Es Ana Salazar, tiene 22 años, es licenciada en Relaciones Comerciales, egresada del Politécnico Nacional, busca trabajo en el área de mercadotecnia, investigación de mercados y relaciones públicas. Ha mandado su currículum por internet a empresas cerveceras y farmacéuticas, los requisitos son hablar inglés, contar con seguro médico, lo que presupone que el empleo es sin prestaciones de ley y un año de experiencia que Ana no tiene. “Hay muy pocos empleos que quieran darte una oportunidad sin experiencia alguna o que te den horario de medio tiempo para combinarlo con los estudios, por eso la mayoría de los que egresamos recientemente no tenemos el famoso año de experiencia”. Ana lleva seis meses buscando empleo, le sorprende la demanda y la poca oferta de espacios laborales. “Muchos se desesperan y toman lo que les ofrecen, casi siempre son vacantes en ventas, pues para vender cualquier empresa te pide únicamente licenciatura sin importar la carrera, el sueldo dependerá de tu talento en el rubro”. “En mi salón de clases —agrega— éramos 35, de esos se han logrado colocar 12 en un empleo y sólo cinco trabajan en algo relacionado con nuestra carrera, el resto son cajeros de bancos donde también te contratan felices si tienes una carrera o están en ventas, donde sólo les imparten un curso y ya está”. Su familia dice apoyarla pero, no dejan de presionarla. “A mi mamá la noto preocupada por mí y porque no logro colocarme. Trato de darme ánimos y pensar que a más tardar en junio de este año debo estar trabajando, pero es difícil después de haber estudiado 18 años de mi vida, despertarme y no tener a dónde ir”. Manuel se graduó hace un año Cuando corren los meses sin empleo, los sueños se esfuman. Se van quedando rezagados y el único deseo es trabajar. Ya para ese entonces gran parte de la familia los considera unos “ninis”. “No se ponen a pensar que no es fácil, que hay mucha competencia y que colocarse en un trabajo es más difícil que en sus tiempos”, dice Manuel, de 23 años. Manuel Valencia es egresado de Ciencias de la Comunicación de la Universidad del Valle de México; tiene un año que salió de la carrera y ha tenido empleo como becario y en monitoreo de medios. El sueldo nunca ha superado los cuatro mil pesos y tampoco ha gozado de ninguna prestación. Después de un año de haber salido de carrera con toda la intención e ilusión de ser productor, hoy desea sólo un trabajo, ¿de qué?, de lo que sea donde gane entre ocho y 12 mil pesos al mes. Ha pensado en varias opciones, las dos primeras están en las ventas, en alguna editorial siendo representante de libros de texto y la otra en la Policía Federal donde sólo piden una carrera terminada. Una más tiene que ver con estudiar una segunda carrera, en este caso ingeniería, para hacerse cargo de una pequeña empresa de construcción de su papá. Su vida de estudiante era un sueño que incluía automóvil prestado, dinero para libros, gasolina, actividades extracurriculares y diversión, seis tarjetas de crédito que le pagaban sus padres, teléfono móvil con renta mensual y una cantidad de dinero semanal. Despertó el primer día que dejó de ir a la escuela; primero se fue el dinero, luego el pago mensual y puntual de las tarjetas, “ahora con trabajos y me prestan el coche, me quedé sin tarjetas y traigo un celular de prepago”. Se siente presionado por sus padres. Su papá le dice todos los días antes de irse a trabajar: “Ya ponte a hacer algo” y su mamá busca incansablemente conseguirle trabajo con la gente que conoce. “Casi todas las ofertas de trabajo tienen que ver con ventas, cuando veo en OCC las frases mágicas ya ni le doy click: ‘facilidad de palabra, buena presencia, que le guste trabajar proponiéndose retos’, siempre son trabajos para vender algo donde ganas según tus logros”. Un eterno problema Según el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), la tasa de desempleo en México alcanzó 4.51 % de la Población Económicamente Activa (PEA) en diciembre pasado. Esto representó 2.2 millones de desempleados. El Inegi agregó en su informe que los principales resultados de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) para diciembre de 2011, indicaron que 59.2% de la población de 14 años y más en el país se encontraba disponible para producir bienes o servicios (económicamente activa). EL UNIVERSAL FRASES ''Bajita la mano siempre me están diciendo: ya ponte a buscar empleo y otros me avisan de vacantes; escuché algo por aquí, están buscando gente por allá ''Ana, licenciada en Relaciones Comerciales. ''Mi familia piensa que no hago nada, hoy la situación es distinta y difícil. Antes iban tres por el mismo puesto hoy somos 30 y muchos sobrecalificados '' Manuel, graduado hace un año en Ciencias de la Comunicación. ''Como acabo de salir mis expectativas todavía son muy soñadoras, pero tengo entusiasmo, total todavía no me cierran ninguna puerta ''Laura, egresada de Ciencias de la Comunicación. INFORME MUNDIALNaciones Unidas advierte sobre fragilidad laboralNACIONES UNIDAS.- En todas las regiones del mundo, los jóvenes en edad de trabajar están afectados en forma “desproporcionada” por el desempleo, el subempleo y los trabajos precarios, alertó un estudio realizado por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Según el informe sobre la juventud mundial del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU, tal situación supone “un urgente reto con implicaciones de largo plazo tanto para la juventud como para la sociedad”. El texto, que recopila comentarios de más de mil 100 jóvenes de todo el mundo, aseveró, por ejemplo, que “no hay duda” de que uno de los factores detonantes de la llamada “Primavera Árabe” fueron los altos niveles de desempleo juvenil en África del Norte y el Medio Oriente. El documento —que concibe como jóvenes a las personas de entre 15 y 30 años de edad— afirmó que incluso en momentos de crecimiento económico muchos países han sido incapaces de integrar a sus jóvenes al mercado laboral. La situación se agrava, además, en momentos de crisis, como la que ha afectado a la economía mundial desde finales de 2008. El documento indicó que en todo el mundo ha caído la tasa de empleo formal entre los jóvenes, que pasó de 54.7% en 1998 a 50.8 por ciento en 2008, según los datos más recientes. La ONU estima que la cifra real de jóvenes desempleados es más elevada, pues sus investigaciones sugieren que “muchos jóvenes han dejado de buscar empleo, y si volvieran a buscarlo las tasas de desempleo serían mayores”. La mayor tasa de desempleo entre jóvenes se explica, en parte, porque durante las dificultades económicas los empleados de menor edad son los últimos en ser contratados y los primeros en ser despedidos cuando hay recortes de personal. Incluso cuando encuentran empleos, los jóvenes son más proclives a enfrentarse a inestabilidad laboral, menores oportunidades para desarrollar sus habilidades y para avanzar. Asimismo, son más proclives a conseguir “empleos vulnerables” y precarios, lo que es revelado por el elevado número de jóvenes que forman parte de los “trabajadores pobres del mundo”. NTX NUMERALIAJuventud sin ocupación 54.7% alcanzaba en 1998 la tasa de empleo formal entre los jóvenes a nivel mundial. 50.8% llega el nivel de ocupación formal en 2008 para el segmento de quienes tienen entre 18 y 30 años, según los datos más recientes. 12.6% alcanzó en 2010 la tasa de desempleo entre jóvenes en edad de laborar. 75.8 millones de personas representó el porcentaje de jóvenes desocupados. 4.8% tuvo el marcador de desocupación para los adultos en general, en 2010 a nivel mundial. 23.5% representan los trabajadores pobres del mundo. 18.6% alcanza la juventud empleada que no se encuentra dentro de los niveles de pobreza. 80 millones de nuevos puestos de trabajo serán necesarios durante los próximos dos años para regresar a las tasas de empleo anteriores a la crisis (27 millones en las economías avanzadas; el resto, en países emergentes y en desarrollo). Fuente: Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de la ONU. Temas Desempleo Estados Jóvenes Lee También Organismo internacional prevé tensión comercial a nivel global en 2026 Raymond toca tierra como ciclón post-tropical "Raymond" baja su potencia, pero tocará tierra en horas En Hidalgo, caminos destrozados complican rescates y ayuda Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones