Jueves, 09 de Octubre 2025
México | Escuadrón de élite de la Policía capitalina

Los ''Zorros'', especialistas en alta peligrosidad

El agrupamiento desactiva explosivos, desarma a delincuentes, asegura a personas peligrosas y rescata a funcionarios cuando fallan las negociaciones

Por: EL INFORMADOR

Un bombero capacita a varios agentes del escuadrón “Zorros” en la neutralización de un cilindro de gas en llamas.  /

Un bombero capacita a varios agentes del escuadrón “Zorros” en la neutralización de un cilindro de gas en llamas. /

CIUDAD DE MÉXICO (20/FEB/2012).- Bajo la lluvia torrencial, policías antibombas abren las puertas de un laboratorio móvil, equipado con computadoras y rayos x; atienden la amenaza de un explosivo.

Los uniformados interactúan en todo momento con sus compañeros: canes adiestrados y robots.

No se trata de un escenario de la película “Terminator”, es una rutina de entrenamiento, en la Base Piraña, en la delegación Tláhuac, lugar que sirve de campo de ejercicios para 477 uniformados que conforman el Agrupamiento Fuerza de Tarea, conocido como “Zorros”, donde sólo laboran cerca de 10 mujeres.

Emilio Chávez, director del agrupamiento que pertenece a la Secretaría de Seguridad Pública local (SSPDF), explicó que una de las labores centrales del grupo es la intervención en viviendas para desarmar a delincuentes, asegurar a personas peligrosas y rescatar a funcionarios, aunque son la última alternativa cuando fallan las negociaciones.

En entrevista, el agente indicó que también actúan en la protección de funcionarios, manejo de situaciones de alto riesgo y la atención de llamadas por explosivos.

De acuerdo con la última información de la SSPDF, el agrupamiento atiende diariamente un promedio de 150 llamadas de emergencia.

Las que más reciben están las relacionadas con la desactivación de explosivos. En 2011, los “Zorros” realizaron dos mil rastreos preventivos.

Expertos en salvar rehenes

Los policías de este grupo se entrenan para realizar intervenciones en una cuenca, de las pocas en el país y que se ubica dentro del mismo terreno en Tláhuac, conocida como “Casa Táctica”; allí también practican elementos de la Policía Federal.

“Esta ubicada de esta manera para evitar así que desde el exterior se puedan espiar nuestras prácticas”.

En un recorrido por la “Casa Táctica” para presenciar una simulación sobre el rescate de rehenes al interior de esta vivienda, levantada por murallas de neumáticos, teñidos de color amarillo. Dentro, cascajo, tierra y varillas que simulan un edificio en ruinas.

En medio de una tormenta al mediodía, una “estaca” llegó al sitio y ocupó su posición de ataque.

Se trata de un grupo conformado por cuatro policías y dos más de avanzada, uno dirige la operación y otro elimina riesgos para que los restantes puedan ingresar.

En menos de 60 segundos y con disparos reales, el grupo eliminó a más de ocho objetivos, representados por globos, y rescató a los hipotéticos rehenes.

En este tipo de situaciones, los uniformados portan cascos y chalecos balísticos, además de armas cortas, como las pistolas calibre nueve milímetros y armas largas, como HK-33, R-15 y fusiles calibre 223.

“Hoy en día, creemos que tenemos gran parte del equipo para estar bien armados. Día a día nos dotamos de equipo para nivelar las fuerzas contra la deli ncuencia”, dijo el también conocido como “Jefe Zorro”.

El agrupamiento del Distrito Federal no restringe la atención de emergencias sólo a la capital del país, también apoyan a otros estados, como en los desastres naturales ocurridos en Tabasco o Veracruz; y se han capacitado en países como Israel, Estados Unidos o Ecuador.

Miembros de ''hojalata''


Un robot policía camina sobre el pavimento mojado, frente a un automóvil rojo, inclina su brazo bajo la carrocería y sujeta una bomba; debe colocarla en un contenedor de seguridad, tiene pocos segundos. Se desliza, no resbala y lo consigue.

Se trata de un ejercicio cotidiano en el Agrupamiento Fuerza de Tarea, donde interviene un trío de robots que tienen como misión la de desactivar explosivos.

El director del agrupamiento, Emilio Chávez, explica que en 2011 se atendieron cerca de 300 amenazas de bomba, de las cuales, más de 260 resultaron falsas, sólo en 14 de los casos sí había explosivos.

Chávez platica que hace más de seis años reclutaron a los robots para el grupo de la SSPDF; hoy en día, son considerados otros “uniformados” dentro de la unidad.

Herramientas que salvan vidas

Aunque sin precisar en el número de veces que han sido necesarios, Alejandro Hernández, policía segundo de Fuerza de Tarea y uno de los operadores de los robots, explicó que cada vez son más las misiones donde los autómatas apoyan y facilitan la desactivación del explosivo.

Los aparatos son del tipo Andros F6A, fabricados por la compañía militar estadounidense Northrop Grumman, con un costo de un millón y medio de dólares; son una realidad cotidiana en países como Afganistán, Irak o Kosovo.

Las máquinas son operadas a control remoto, pesan un promedio de 219 kilos, tienen pistas y ruedas para moverse por terrenos irregulares. Cuentan con cuatro cámaras para comprimir imágenes a un centro de comando y altavoces para transmitir instrucciones de un negociador de rehenes aun posible sospechoso en la escena.

“No siempre vamos a usarlos, pues el escenario puede resultar difícil. Es entonces que nos equipamos con trajes especiales para retirar el objeto”, precisó Hernández.

Olfato que salva vidas

Sansón, un bull terrier de dos años de edad, es experto en el rastreo de armas, en sólo 10 segundos puede localizar y dar la alarma sobre estas; Tisha, una belga malinois de siete meses, está capacitada para la detección de explosivos en menos de 60 segundos; ambos pertenecen al equipo de 28 perros adiestrados del Agrupamiento de la Fuerza de Tarea de la Secretaría de Seguridad Pública del Distrito Federal.

José Luis Juárez Reyes, policía y adiestrador de los caninos, detalló que estos animales pueden descubrir narcóticos, armas, restos humanos, personas sobrevivientes en accidentes y hasta artefactos explosivos.

Asegura que tienen la sensibilidad olfativa para detectar más de 15 aromas producidos por agentes de alta peligrosidad.

En entrevista , el agente explica que la misión de los canes, de las razas pastor holandés, belga malinois y labrador, es la de formar un binomio con los uniformados e incluso, comenta, se convierten “en un amigo o un compañero”.

Los campos de ejercicio en la Base Piraña sirven para adiestrar a los caninos, quienes se vuelven rastreadores experimentados en un periodo de cinco a ocho meses; su vida operativa puede alcanzar hasta los siete años.

Los perros elegidos para integrase al equipo deben contar con cualidades como el instinto de presa y una buena socialización.

“Se trata de canes donados por la ciudadanía debido a que, en algunos casos, representaban un problema en sus casas e iban a ser sacrificados y los rescatamos aquí en la base”.


PARA SABER

De elite


Año con año, un sinnúmero de uniformados intenta ingresar a esta “área de élite” de la Policía capitalina; el año pasado 116 elementos lo consiguieron.

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