México | Urge a cambiar de estrategia, so pena de perder más terreno ''El PRD está muy deslumbrado con las mesas del poder'': Camacho Solís Uno de los personajes de izquierda con más reconocimiento urge a cambiar de estrategia, so pena de perder más terreno Por: EL INFORMADOR 20 de mayo de 2013 - 02:37 hs Para Camacho Solís, el partido del sol azteca hace una mala negociación política en el Pacto por México. EL INFORMADOR / CIUDAD DE MÉXICO (20/MAY/2013).- El hombre que sanó las fracturas de la izquierda en 2009 busca nuevamente soluciones al galimatías que es su partido político adoptivo. Pero con dos novedosas variables: una, el regreso del PRI a Los Pinos; y la otra, el acercamiento que la dirigencia perredista hace a la Presidencia de la República. Manuel Camacho Solís apunta que el PRD padece de “deslumbramiento” ante el poder presidencial. Este encandilamiento se revela en la inmovilidad de la cúpula del Sol Azteca ante las pasadas revelaciones del uso de los programas sociales federales a favor de los candidatos priistas en Veracruz tras lo cual, PAN y PRD amagaron con abandonar el Pacto por México si el Presidente Enrique Peña Nieto no separaba del cargo a su secretaria de Desarrollo Social, Rosario Robles. “No te preocupes”, dijo públicamente el Mandatario a Rosario. A continuación, panistas y perredistas regresaron a la mesa de acuerdos con el PRI. El senador Manuel Camacho Solís presenta un diagnóstico general del partido antes de entrar a los demás detalles de la enfermedad. La Coalición del Frente Progresista obtuvo en la pasada contienda federal 15.8 millones de votos; Peña ganó solamente con 38% de la votación. Un primer par de conclusiones: Peña no obtuvo una mayoría clara, sino relativa, ante una oposición con “bastante” fuerza sin considerar la inequidad de la competencia. “Deberíamos estar ante una respuesta que esté al tamaño de esa realidad y no olvidarnos de las últimas elecciones”. Continúa Camacho: “Si hoy fuéramos a una elección no obtendríamos esos 15.8 millones de votos que teníamos hace apenas un año y medio; desde el punto de vista estrictamente electoral habría que revisar la estrategia de la izquierda”. Camacho habla del PRI con conocimiento de causa. Militó en ese partido hasta mediados de los noventa, cuando el entonces presidente Carlos Salinas de Gortari inclinó la sucesión a favor de Luis Donaldo Colosio y no de él. “El Gobierno opera políticamente y ellos sí saben a lo que van. Están convirtiendo su 38% en 50% y el PRD le está ayudando. Francamente no le conviene, ya no digamos al PRD, sino que no representamos a quienes nos dieron el mandato electoral de 2012”. — ¿Quién se está equivocando?, respecto a las figuras de la dirigencia partidaria, agregada a su vez en la corriente Nueva Izquierda, también conocida como “Los Chuchos” en alusión de Jesús Ortega y Jesús Zambrano, ex presidente y presidente en funciones del instituto político. — No es un tema de personas, sino de estrategias. Cuando una estrategia nos puso como segunda fuerza y cuando vemos que ahora eso ya no sería posible, entonces, ¿qué error se está cometiendo? Alguien podría decir que se firmó el Pacto por México. Hasta cierto punto puede ser, porque no se midieron todas las consecuencias. Pero no creo que ese sea el problema, sino que en la relación con el Gobierno se ha perdido capacidad de negociación. Y las batallas electorales no se ganan o pierden el día de la elección, se ganan o se pierden desde antes. — ¿Cuál es su balance de la persistencia de la dirigencia del partido de sostenerse en el Pacto por México luego del descubrimiento de la operación electoral en Veracruz? — Cuando se firmó el Pacto había que tener cuidado, porque ya sabíamos que iban a pedirnos la apertura de Pemex y el aumento al IVA. Está en el texto del Pacto, salvo que no lo queramos leer. Pero, bueno, era un momento en que nos queríamos mostrar como una izquierda que sabe negociar. Yo creo en eso, yo creo en los pactos. Pero lo que sí me parece distinto es que ante hechos clarísimos de que no se respetan los términos de civilidad democrática, sigamos avalando a quien nos está ganando por debajo de la mesa. No se vale dar patadas. Cuando pasó lo de Veracruz era momento de endurecer, era el momento de una negociación en serio. Para el Gobierno valía todo. ‘O toman decisiones clarísimas que demuestran que no tenemos un Gobierno faccioso o no nos volvemos a sentar en el Pacto’. — ¿Esto significaba…? — Fue público, que hubiera una sanción de parte del Presidente. Que (Peña Nieto) dijera: ‘Esta señora (Rosario Robles) ya no será Secretaria (de Desarrollo Social); este señor (Javier Duarte) ya no será gobernador (de Veracruz)… El PRI aprueba un juicio político, el señor renuncia’. Tiene que haber hechos o se perpetúa la impunidad. — Pero el Presidente dice: “Rosario, no te preocupes”. — Puedo aceptar que todos nos equivoquemos en el camino. Ese fue un error evidente. Hasta los mayores partidarios del Presidente se lo señalaron. Ahora, se dejó ir una oportunidad de negociar y la próxima vez que (PAN y PRD) amenacen con que se levantan de la mesa, ¿quién les va a creer? Nadie. – ¿Es un síndrome de mujer golpeada? — Sí: me tratan mal y yo regreso. El problema es que aquí no es una relación personal, sino una representación política de millones de voluntades que hay que cuidar. Pavimentando el regreso del autoritarismo Manuel Camacho coloca los problemas de su partido en una perspectiva fuera del propio instituto. En su visión, las fracturas, el encono de las corrientes y el relajamiento de la oposición al gobierno priista menguan el debate sobre la naturaleza del régimen político mexicano. No sólo estamos discutiendo el futuro de la izquierda. Discutimos la naturaleza del régimen político y qué se hará con la inconformidad social. Si aceptamos la existencia de una Presidencia delegativa, vamos directo al autoritarismo”, resume. “Hablamos de una Presidencia que pretenderá pasar por encima de la separación de poderes, de minimizar al Congreso. — ¿De integrar a la oposición? — De cooptar a la oposición, de cooptar a los medios de comunicación y de criminalizar la protesta sociedad. Si vamos en esa dirección y suponemos que hay un solo mando en el país, que la Presidencia es unipersonal, que tiene derecho a todo, nosotros mismos estamos pavimentando el regreso al autoritarismo. Frente a eso, ¿qué? No se trata de proponer ningún radicalismo, sino simplemente de sostener los equilibrios de una República: la separación de poderes, el respeto a los derechos humanos, la toma en cuenta la opinión pública. — ¿Está en la exigencia de esa agenda el partido en este momento? — El PRD está muy deslumbrado con las mesas del poder. A mí no me espanta el poder. He estado ahí 20 veces. No hay que deslumbrarse. Hay que ubicarse y estos son los temas que la interesan a la sociedad y son los temas que pueden salvar al país. No es un tema del PRD, sino del Estado mexicano. Lo hacemos de otra manera o vamos a michoacanizar al país. Llega un momento en que las cosas se desfondan sin importar qué partido gobierne. — ¿Y qué hay de aquellos 15.8 millones de electores de la izquierda en el Pacto que ahora suscribe el PRD? — Habría tres cosas que decir al respecto. Todo lo que tiene que ver con el tema electoral… Es inconcebible cómo a estas alturas le concedamos al PRI las ventajas del sistema patrimonialista y clientelar. El tema no son los 97 puntos del Pacto. La oposición no tiene por qué conceder un milímetro al Gobierno y se debe ser tajante y elevar el costo como se le pudo elevar con lo de Veracruz, porque vale mucho más el Pacto para el Gobierno que Veracruz y nosotros dimos Veracruz a cambio de nada. Este es el primer punto: ninguna concesión antidemocrática. Segundo punto: necesitamos tener una definición clara sobre nuestra política de seguridad y justicia. No se trata simplemente de dejar de hablar del tema. ¿Qué haremos para recuperar la tranquilidad en La Laguna, en Tamaulipas, Michoacán? Este es un asunto de la izquierda, ofrecer una opción de política de justicia y democracia. El tercer tema es resolver la encrucijada que representa la implantación del programa de gobierno en la parte económica con el IVA y de la reforma energética. Debemos establecer una agenda de contenidos acompañada de una estrategia política. No nos perdamos. Hagamos esas tres cosas y así el Pacto en vez de que sea el motivo de nuestro debilitamiento será un instrumento de negociación y fortalecimiento político de lo que representamos”. El futuro es de pronóstico reservado Si las próximas elecciones estatales serán el primer termómetro colocado en el cuerpo del PRD para comprender su estado de salud, el pronóstico es, al menos, reservado. En Baja California, donde se elegirá gobernador, el PRD no presenta candidato y uno de sus aliados naturales durante los últimos 12 años, el PT, compite en coalición con el PRI. En Chihuahua, la Revolución Democrática aún no culmina su definición, aunque en realidad la aspiración ahí históricamente ha sido un simple asunto de mantener el registro partidario. La capital poblana reproduce la alianza de hace tres años. El PRD se suma al PAN, cuya operación en terreno es llevada por los calderonistas y antilopezobradoristas Maximiliano Cortázar y Juan Molinar Horcasitas. El acuerdo electoral es completado por el Partido Nueva Alianza o lo que de esto queda luego del encarcelamiento de su creadora Elba Esther Gordillo a quien, una y otra vez, los perredistas han responsabilizado del deterioro educativo mexicano. Pero esto parece irrelevante, porque “La Maestra” es la madre política del gobernador en funciones, Rafael Moreno Valle a quien difícilmente se le puede ubicar de modo alguno como simpatizante de la izquierda. En Sinaloa, con el gobernador Manuel López Valdez, otro ex priista cobijado por un frente amplio opositor, las cosas no son muy distintas en términos de la agenda izquierdista. — ¿Qué dividendos dejó a la izquierda su anterior alianza en Puebla? se le cuestiona a Camacho, uno de sus promotores. — Ganó muchísimos votos en las elecciones de 2012. El que no hubiera un gobierno del PRI que manejara todo el aparato permitió que al menos hubiera competencia. López Obrador (detractor de estas alianzas) jamás habría obtenido esos resultados con un gobernador que fuera émulo de Mario Marín. Por lo menos equilibramos la cancha. Si necesitamos cambiar el rumbo del país, tenemos que cambiar la correlación de fuerzas, porque esto no se cambia por la fortaleza de las ideas, sino de la representación. Si en el camino se pierden todas las elecciones en el territorio con el sistema como hoy funciona, perderás la elección presidencial. Ve ganando los pedazos para ganar el todo y necesitas ganar el todo no para ganar el país, sino virar el rumbo del país, porque la izquierda nunca ganará con 60% de los votos. Otro caso es Veracruz. Luego quedar evidenciado el uso electoral de programas sociales por parte de funcionarios estatales y federales del PRI, el presidente del PRD en la Entidad, Sergio Rodríguez Cortés, propuso un acuerdo al que llamó Pacto por Veracruz. Javier Duarte otorgó su beneplácito de inmediato. Rodríguez Contreras es miembro de la corriente Foro Nuevo Sol —fundada por la ex gobernadora zacatecana Amalia García— hoy aliada de Nueva Izquierda que parece entregarlo todo. Pero aún para el propio PRI sería un error tomarlo todo—abunda y opina Manuel Camacho— si el PRI gana como probablemente vaya a ganar en muchos estados y municipios, el PRI sacará toda la raja habida y por haber. Y aprovechará el debilitamiento del PAN y el PRD para sacar adelante sus reformas. Pero comete el gran error de pensar que se puede debilitar al parlamento y se puede apretar el tema electoral sin consecuencias. Lanzar a la oposición a la calle es desestabilizar el régimen”. Las oposiciones teníamos todas las posibilidades de ganar Veracruz. PAN y PRD unidos en Veracruz se habrían llevado Jalapa, Córdoba, Orizaba, Coatzacoalcos; todas las ciudades de Veracruz y probablemente la mayoría en la Cámara de Diputados local. Y dejamos que nos echaran abajo la alianza con la operación directa del gobernador (Javier Duarte) y no hicimos nada en la mesa. Luego nos repitieron la misma dosis en Zacatecas y nos la acaban de repetir en Quintana Roo. Y nos quedamos cruzados de brazos. Si no defendemos lo que representamos en la mesa política, la gente que nos apoya simplemente se queda sin oportunidad del triunfo, independientemente de que quieran o no estar en el PRD. Las elecciones se ganan porque hay posibilidades de ganarlas. Si entras a las elecciones sin una pierna y un brazo roto se participa en condición de inferioridad. Sí creo que se han cometido errores estratégicos, errores tácticos y que los resultados de las elecciones del próximo julio deben ser un llamado de atención para replantear la estrategia del PRD y de todo el bloque progresista. — En esto está el pronóstico de lo que ocurrirá la próxima elección. — Sí. Es muy difícil decir antes de una elección que te irá mal, porque parece que se ayuda a que te vaya mal, pero si no tienes frialdad estás muerto en la política. Sólo tomemos en cuenta las encuestas y ahí no estamos mejorando. Se dice: vamos a ver si aprobamos o no aprobamos el Pacto y tenemos una intención de voto menor a la existente hace seis meses. ¿Por qué? Si ponemos los números en perspectiva hacia 2015 o 2018, si las cosas siguen como van, el resultado para el PRD será adverso, porque tendrá la competencia del Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) por un lado, del PT y Movimiento Ciudadano en tanto que pueden reclutar disidencias del PRD y porque una parte de la base del partido no simpatiza con algunas de las decisiones que se están tomando. No sólo perdemos capital político, sino que no tenemos un horizonte de crecimiento claro”. SinEmbargo.mx FRASES "Ojalá yo me equivoque y salgan muy bien las elecciones de julio, pero debemos prepararnos para la posibilidad de que no sea así". "La otra parte es ir a las elecciones del 15 sin hacernos daño, sin meternos unos a otros zancadillas". "A mí me ha enseñado la política que la posibilidad real de que las cosas se compliquen es lo que hace que se den los cambios". Manuel Camacho Solís, senador perredista. Temas PRD Política Lee También Hamás entrega cuatro cuerpos más de rehenes en Gaza "Trump puede ser presidente de la Paz o de la Guerra, pero no ambos": ministro iraní El audio de la soberbia Ni para la foto hubo acuerdo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones