Viernes, 24 de Enero 2020
México | Fallas estructurales y programáticas

Deficiencias en vigilancia de epidemias expone a mexicanos

El sistema de vigilancia epidemiológica en México padece deficiencias estructurales y programáticas

Por: SUN

CIUDAD DE MÉXICO.- El sistema de vigilancia epidemiológica en México padece deficiencias estructurales y programáticas. Hay normas, programas y mecanismos de coordinación, pero la Secretaría de Salud desestima metas estratégicas e indicadores para medir el impacto de las actividades para la vigilancia de epidemias, de modo que no existen referentes que permitan medir la eficacia en cuanto a vigilancia y control epidemiológicos. Así lo ha documentado la Auditoría Superior de la Federación (ASF), en tanto que una experta de Fundar expone la fragilidad de los sistemas estatales de salud.

Orgánicamente, el sistema federal de salud cuenta con su Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (Sinave). Éste es operado por el Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades, y dispone del Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica y la Unidad de Inteligencia para Emergencias en Salud, para monitorear y proveerse de información sobre más de 100 enfermedades con potencial de riesgo epidemiológico; y el Centro Nacional de Enlace.

En tal entramado institucional, dependiente de la Secretaría de Salud (Ssa), pueden rastrearse los problemas.

El laberinto

En abril pasado, durante un recorrido con periodistas por la Unidad de Inteligencia para Emergencias en Salud, el director general adjunto de Epidemiología, Hugo López-Gatell Ramírez, explicó cómo funciona el sistema de alertas y vigilancia epidemiológica mexicano.

Básicamente, concentra la información epidemiológica a nivel nacional y, en particular, monitorea unas 117 enfermedades que, como la influenza, tienen potencial de riesgo sanitario. Cada semana, la información proveniente de las 19 mil unidades de salud de las 32 entidades federativas y las 237 jurisdicciones, se sistematiza y encauza al Sinave.

Según los protocolos, se sigue con atención la tendencia de las enfermedades y cuando una de ellas rebasa el promedio de casos presentados con anterioridad, se encienden los focos rojos y se profundiza la investigación.

Creado en 1995, el Sinave estableció a su vez el Sistema Único de Información para la Vigilancia Epidemiológica (SUIVE), para evaluar la información acopiada por la Unidad de Inteligencia para Emergencias en Salud.

De acuerdo con el Programa de Acción del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica (2001), “los componentes del SUIVE son: el Sistema de Notificación Semanal de Casos Nuevos (Suave); la Red Hospitalaria para la Vigilancia Epidemiológica (Rhove); el Sistema Epidemiológico y Estadístico de las Defunciones (SEED), y los sistemas especiales de Vigilancia Epidemiológica, los cuales se complementan entre sí y cuentan con los siguientes cuatro mecanismos de apoyo: laboratorio, investigación, evaluación y capacitación”.

López-Gatell Ramírez explicó que el “sistema no intenta recabar información de las 19 mil unidades de salud sobre influenza, ese no es el modelo de trabajo; lo que interesa es ver tendencias, porque las tendencias nos dan señales tempranas, pero ningún país intenta tener una cobertura de 100% de lo que ocurre”.
El Sinave se respalda en las llamadas “unidades monitoras”, un conjunto de hospitales y centros de salud que suman actualmente 520. “Están por todo el país y tienen una representación geográfica; a través de ellas tenemos una identificación de casos”, añade el director general adjunto de Epidemiología. (El Universal)

Puntos críticos, según la Auditoría Superior
Carecen de manuales en 11 de 41 padecimientos

CIUDAD DE MÉXICO.- El más reciente informe de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) —el relativo a la cuenta pública 2007— reconoce méritos de organización al sistema de vigilancia epidemiológica, pero advierte “deficiencias en el diseño de las actividades institucionales”.

 Y abunda: “En materia de vigilancia y control epidemiológico no se actualizaron los lineamientos técnicos y metodológicos requeridos para el monitoreo de 11 (siete por ciento) de los 41 padecimientos que constituyen riesgos potenciales a la salud de la población del país”. Es decir, de las 41 enfermedades sujetas a vigilancia por parte de la Secretaría de Salud, en el caso de 11 la Auditoría Superior de la Federación no encontró el respectivo manual de vigilancia epidemiológica.

El Programa Nacional de Vigilancia Epidemiológica 2007-2012 identifica tres metas de mediano plazo y un indicador de corto plazo para la vigilancia epidemiológica, pero la Ssa “no estableció las metas de mediano plazo relacionadas con la vigilancia de las enfermedades transmisibles (...), ni tampoco contó con un referente anual que permita medir los avances en materia de vigilancia y control epidemiológico”, establece el informe de la Auditoría Superior de la Federación.

Además, el Programa Nacional citado estableció como meta de mediano plazo “instrumentar un sistema de detección oportuna de padecimientos epidemiológicos de interés en los puntos de entrada del país mediante el establecimiento de centros de vigilancia epidemiológica adecuadamente equipados en aeropuertos internacionales, puertos marítimos y fronteras terrestres”. Con esta meta se pretendía cubrir “75% de los puntos de entrada del país”. Sin embargo, al no contar con indicadores de corto plazo, es imposible determinar la eficacia de aquel sistema de vigilancia.

En su informe, la ASF establece también que el Centro Nacional de Vigilancia Epidemiológica y Control de Enfermedades ha llevado a cabo “una serie de actividades encaminadas a la detección oportuna de padecimientos epidemiológicos en aeropuertos internacionales, puertos y fronteras terrestres”, pero tampoco existen indicadores que muestren la eficacia de tales acciones.

Esto explica, por cierto, que el virus de influenza A H1N1 haya ingresado a territorio mexicano sin que las autoridades sanitarias detectaran indicios siquiera, aunque Hugo López-Gatell Ramírez, director general adjunto de Epidemiología de la Secretaría de Salud, asegura que el virus no sólo sorprendió a las autoridades mexicanas, sino al mundo, “como seguramente iba a ocurrir con cualquier otro virus nuevo”.
 (El Universal)

EN EL ESFUERZO POR LA SALUD
Proponen que titular de Ssa se sume al Consejo de Seguridad

El Senado y la Secretaría de Gobernación apuntalan esfuerzos para enfrentar epidemias en México, como la de la influenza A que mantuvo al país en emergencia durante un mes.

En este sentido, el Senado analiza en comisiones una reforma que presentó la senadora María Elena Orantes (PRI) a la Ley de Seguridad Nacional, para incorporar al titular de la Secretaría de Salud como integrante del Consejo de Seguridad Nacional, para que participe en el establecimiento de cercos sanitarios en las fronteras en caso de pandemias.

Urgen a invertir en investigación

La crisis de salud que enfrentó México por el virus de influenza humana puso al descubierto que en áreas estratégicas como el diagnóstico se carece de recursos técnicos y humanos para dar respuesta inmediata, afirmó la diputada Silvia Luna Rodríguez. 

La presidenta de la Comisión de Ciencia y Tecnología de la Cámara de Diputados reconoció que el sistema de salud mostró fortalezas durante la contingencia sanitaria por el brote epidemiológico de la influenza A H1N1. 

Sin embargo, consideró necesaria una política que incentive centros de investigación, refuerce el desarrollo del capital humano y garantice el empleo a los científicos mexicanos.   (Agencias)

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