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Martes, 11 de Diciembre 2018
México | Se realizó en los patios de la 21 zona militar en Morelia.

Ceremonia luctuosa en honor a los caídos

Se verlaron a los soldados del desplome del helicóptero del Ejército Mexicano en el predio San Marcos, municipio de Uruapan.

Por: SUN

URUAPAN, Mich.- Los soldados fueron velados en los patios de la 21 zona militar en Morelia.
“Nada más gritaron cuando el helicóptero pegó en un pino. Nomás tronó y se cayó; ya mero iba a caer aquí, pero el pino está allá, más arribita”, relató asustado el niño Daniel Torres Santoyo, de 8 años, testigo del accidente del Bell 212 de la Secretaría de la Defensa Nacional ( Sedena).

El aparato cayó en un terreno aledaño a la escuela primaria de la comunidad de San José del Puerto, 10 kilómetros al oriente de Uruapan, causando la muerte de 11 ocupantes. Sólo uno sobrevivió con heridas graves.
Eran las 11 de la mañana. “Venía para acá, se dio vuelta y cayó aquí”, agregó Daniel, uno de los alumnos de la primaria. “Estuvimos aquí hasta que llegó la policía y vino mi padrino y nos fuimos con él”, añadió.
Según Daniel, el aparato volaba “bajito”, se escuchó que “venía fallando” y vieron que los soldados a los que transportaba “empezaron a asomarse por las ventanas del helicóptero para bajarse. Un señor quiso abrir la puerta, pero no pudo y el helicóptero se volteó y tronó, pero no estalló”, agregó.

“Cuando el helicóptero cayó, nomás tronó y los señores nomás gritaron”, insistió Daniel. “Luego empezaron a llegar más helicópteros, patrullas y soldados”, añadió.
Otros habitantes dijeron haber visto que el aparato alcanzó a rozar algunos pinos del lomerío aledaño, para luego estrellarse a 20 metros de la escuela primaria y un jardín de niños donde se encontraban 22 alumnos.
Al escuchar el estruendo causado por la caída de la nave, la maestra Yéssica Ruth López Estrella y la mayoría de los alumnos corrieron hacia el lado contrario del lugar del accidente para protegerse en caso de que se produjera otra explosión.
Al percatarse que ya no había peligro, algunos de los vecinos se acercaron al lugar y vieron a varios de los ocupantes dispersos entre los restos del aparato, además de que escucharon algunos quejidos sin saber qué hacer, por lo que avisaron por teléfono al 066 de los servicios de emergencia. “Había un reguero de cuerpos de militares”, dijo uno de los pobladores.
Rosa del Socorro Ramírez Ambriz se encontraba dentro de su vivienda de ladrillos y láminas de cartón, cuando el estruendo la hizo soltar la escoba al tiempo que la invadió el pánico.

Salió de su casa y vio, a pocos metros, el helicóptero destrozado. Todavía alcanzó a escuchar algunos lamentos.
“No pudimos acercarnos porque había una cortina de humo y tierra que me causó miedo”, añadió.
Unos 10 minutos después, los restos del aparato fueron rodeados por los habitantes de unas 15 casas aledañas al lugar del accidente, muchos de ellos concentrados en la búsqueda de sus hijos que se encontraban dentro de la escuela y el jardín de niños.
Agustín Vargas Reyes, otro lugareño, dijo que fue testigo de cómo el helicóptero se desplomó. “Vimos que la nave empezó a dar vueltas y a girar con velocidad, ya así, en un segundo simplemente cayó con fuerza”.
También aseguró que uno de los pasajeros se asomó por un ventanilla y hacía señas con la mano, al parecer para que la gente despejara el área y el aparato pudiera aterrizar.

SUN 19-04-08 MBLD
 

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