Sábado, 11 de Octubre 2025
México | Gobierno federal trabaja en resolver el desencuentro

Causa malestar trabas a turistas mexicanos en España

Abogadas narran el horror de estar en la sala de quienes no pueden ingresar al país ibérico

Por: SUN

El año pasado en el aeropuerto de Madrid fueron repatriados 300 mexicanos, de acuerdo a la Secretaría de Relaciones Exteriores.ESPECIAL  /

El año pasado en el aeropuerto de Madrid fueron repatriados 300 mexicanos, de acuerdo a la Secretaría de Relaciones Exteriores.ESPECIAL /

MADRID, ESPAÑA (18/JUN/2012).- El número de casos de turistas mexicanos inadmitidos en los aeropuertos españoles provocó tal malestar en el Gobierno mexicanos, que el pasado 7 de junio, con motivo de la IV Cumbre de Jefes de Estado de la Alianza del Pacífico que se celebró en Chile, el canciller español, José Manual García-Margallo, se reunió con su homóloga mexicana, Patricia Espinosa, y le prometió resolver el problema.

Desde aquella reunión ningún turista mexicano ha sido retachado, pero la ley no ha cambiado y los requisitos siguen siendo los mismos., por lo que no hay nada garantizado.

Está previsto que en los próximos días una delegación de la cancillería mexicana viaje a Madrid para reunirse con una delegación española. Será el momento en que México reitere que los  ciudadanos de nuestro país no suponen ningún riesgo migratorio porque no van a España a trabajar, como ocurre con los ecuatorianos, los peruanos o los chinos, por ejemplo.

El tema tuvo su punto más álgido la segunda quincena de mayo, cuando los medios mexicanos dieron fuerte difusión a las deportaciones de connacionales, quienes incluso se quejaban de malos tratos por parte de agentes españoles.

Hay poco qué hacer


Adriana de Ruiter e Isabel López Ramos, socias del bufete “Todavie Abogados”, han atendido a muchos de los turistas mexicanos que han sido retachados en el aeropuerto de Madrid-Barajas. Unos 300 el año pasado y 160 en lo que va de año.

Ellas son las únicas que tienen acceso a la sala de inadmitidos del aeropuerto, donde las autoridades españolas prohíben el acceso al personal diplomático, a periodistas (a esta corresponsal no se le permitió visitarla) y a observadores de los derechos humanos.

Sin embargo, ambas reconocen que están atadas de pies y manos para actuar, dicen que la asistencia legal no es efectiva y que su labor es un mero formalismo que no tiene ninguna incidencia en los casos. “Nos sentimos frustradas porque nuestro trabajo no sirve para nada y vemos cómo en 99% de los casos los turistas mexicanos que defendemos son regresados”.

La decisión de si un turista mexicano entra o no en España es únicamente del jefe de fronteras de la Policía. Y es una decisión discrecional. “Cuando nosotros llegamos, el turista ya ha sido entrevistado dos veces y el policía ya ha decidido no dejarle entrar en el país. Y como siempre es porque le falta alguno de los requisitos, nosotros ya no podemos hacer nada”, cuenta Adriana de Ruiter.

Lo peor es que en 99.9% de los casos, cuando el agente sospecha que el ciudadano no viene de turismo y lo lleva a la sala de inadmitidos, “de ahí se va en el primer vuelo directamente a su país”. “En muy pocos casos logran finalmente entrar y cuando esto ocurre es porque la cónsul de México en persona ha llamado al policía para decirle que le deje pasar”.

Normas de la Unión Europea

En casos excepcionales han logrado parar una expulsión. Pero la mayoría de las veces, lo único que pueden hacer es presentar un recurso si el turista, cuando regresa a México, va al Consulado de España y les manda un poder para que lo representen de manera gratuita desde Madrid. En caso de ganar, conseguirían la devolución del boleto de avión y una indemnización por las vacaciones perdidas, aunque tendrían que esperar entre dos y tres años porque la justicia en estos casos va muy lenta.

Desde el Ministerio español de Asuntos Exteriores, una vocera explica que son normas impuestas por la Unión Europea (UE) y no se pueden modificar. “Hay una normativa general que es igual para todos los países de la UE en lo que se refiere al control de fronteras y hay una normativa subsidiaria que depende de cada país”.

Esa normativa subsidiaria es la Carta Invitación, creada en 2007. El documento también se requiere en el resto de los países del Espacio Schengen (Alemania, Austria, Bélgica, Dinamarca, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Finlandia, Francia, Grecia, Holanda, Hungría, Italia, Islandia, Letonia, Lituania, Luxemburgo, Malta, Noruega, Polonia, Portugal, República Checa, Suecia y Suiza) a los ciudadanos no comunitarios sin permiso de residencia.

Sin embargo, en muchos de estos países el documento no es solicitado en la práctica, y es más fácil de obtener que en España, puerta de entrada natural al Viejo Continente.

México quiere que se suavicen los requisitos de la Carta Invitación y que sea más fácil, rápida y barata de obtener. También, que se permita a los turistas acceder a su equipaje para buscar sus documentos, ya que muchas veces allí traen su reserva hotelera y los extractos de sus cuentas corrientes.

Por ahora, desde la embajada mexicana tratan de ayudar a todos los turistas inadmitidos: en cuanto reciben la notificación policial desde el aeropuerto, vía fax, se ponen en contacto con las autoridades españolas para aportar toda la documentación posible (saldo de la cuenta bancaria, boleto de regreso y Carta Invitación) con la ayuda de la familia del ciudadano mexicano, para que finalmente pueda entrar en territorio español.

Adriana e Isabel recomiendan a los turistas mexicanos venir con la documentación en regla. “El problema es que las compañías aéreas no les informan de los requisitos que deben cumplir antes de viajar; en otras ocasiones, ellos no se preocupan de investigar qué es lo que tienen que llevar y, en otros casos, como ya han venido y no les han pedido nada piensan que no se los van a pedir” apunta De Ruiter.

Isabel López afirma que muchos no se imaginan el horror que es terminar en la sala de inadmitidos. “Allí es todo muy traumático. Que te pare un policía en el control de frontera es ya es un atentado contra tu identidad. Luego te hacen preguntas inquisitorias, te investigan, te encierran en la Terminal 4, te aíslan, te quitan tu pasaporte y tu bolsa de mano, el cinturón y hasta los cordones de los zapatos”.

Antonio Nevado, vocero de la Policía, explica que se hace para evitar que puedan hacer daño a los demás turistas. Niega que la policía les trate como a delincuentes, como algunos se han quejado, y rechaza que se hayan producido torturas. “Ningún juez ha reconocido que haya habido malos tratos. Si alguien los ha visto que los denuncie”.

Después de que un turista es retenido en el control de pasaportes, es interrogado por un policía y después le quitan todo lo que lleva: documentación y objetos personales. Le hacen todo tipo de preguntas y comprueban la documentación y lo que dice. Y aunque todo sea cierto, si no tiene todos los papeles en regla no entra. “Al policía no le importa si el ciudadano es mexicano y viene de turismo o si es ecuatoriano y viene a trabajar”, explica Adriana de Ruiter. “Él ve que no tiene los papeles en regla y, con todo su derecho, no lo deja entrar. Está cumpliendo la ley, aunque pueda parecer injusto”.

Las abogadas recuerdan casos muy drámticos, como el de un señor en coma a cuya familia no dejaron entrar tres veces seguidas por no tener sus papeles en regla. Otros muy injustos, como un grupo de jóvenes que venían con todos sus ahorros a visitar por primera vez España; y otros muy sórdidos, como el de unos niños que venían de Argentina engañados por internet por un falso cura, a suicidarse en comuna. “Y gracias a que no los dejaron entrar no se suicidaron”, recuerda Isabel López.

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