Viernes, 17 de Octubre 2025
Jalisco | En Lagos de Moreno combaten la violencia ''normalizada''

Tras el crimen de Magaly, deciden educar para la paz

Académicos universitarios impulsan un proyecto para visitar escuelas y cambiar la forma en que se entiende la violencia

Por: EL INFORMADOR

El plantel del CUCEI. La Universidad pretende contribuir con las autoridades de la ciudad para mejorar la seguridad de sus planteles. EL INFORMADOR /

El plantel del CUCEI. La Universidad pretende contribuir con las autoridades de la ciudad para mejorar la seguridad de sus planteles. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (11/ABR/2013).- La violencia rodea a los mexicanos de tal modo que comienzan a verla como algo natural. Ésa es la reflexión que produjo en un grupo de académicos de la Universidad de Guadalajara (UdeG) el secuestro y asesinato de Magaly Jiménez Moreno, estudiante del Centro Universitario de Lagos de Moreno (CULagos), que fue victimada en marzo de 2012 en dicho municipio sin que hasta hoy se haya dado con los asesinos.

Desde aquella amarga experiencia, este grupo de universitarios —encabezados entre otros por el director de la División de Estudios Culturales del CULagos, Roberto Castelán Ruela— impulsa un movimiento que demanda a las autoridades el cese de la violencia en la Entidad y que incluye un programa de acción con estudiantes, desde kínder hasta preparatoria, para erradicar la idea de la violencia como algo normal.

El 21 de marzo de 2012, habitantes de Lagos de Moreno realizaron la marcha “Nadie más”, con la cual exigieron aclarar varios crímenes en la zona: la desaparición de dos jóvenes: Rolando Rosales Flores, de 19 años, y Jorge Dueñas Valadez, de 16; y el asesinato de Magaly Jiménez, una joven de 21 años que el 25 de febrero salía de la fábrica donde trabajaba cuando fue abordada por sujetos que la subieron por la fuerza a una camioneta.

“Los vigilantes vieron cuando la subieron a la camioneta a golpes [...] Cuando se les dice a los agentes de seguridad por qué no intervinieron, la respuesta que espanta, porque tiene que ver con esta visión que tenemos de la violencia y la inseguridad, fue que pensaban que era su novio. Cuando la gente ve un acto de violencia ya no interviene porque piensa que es un asunto personal”, acotó Castelán Ruela.

El 6 de marzo descubrieron el cuerpo de Magaly tirado a orillas de la carretera a León, envuelto en bolsas negras.

La paz como proyecto educativo

Ante experiencias como el caso de Magaly, los académicos impulsan el programa Educación para la Paz, un proyecto en el que trabajan con estudiantes de psicología y humanidades del CULagos y que se implementa en colonias conflictivas e inseguras, “con la idea de empezar a erradicar la idea que se tiene sobre la violencia”.

“Hay por ejemplo colonias donde la violencia se tiene como una imagen de identidad que te da fuerza, en donde dices, ‘No, este cuate es de Cañada de Ricos; entonces puede ser peligroso’, y muchas comunidades recrean esa identidad violenta; entonces es muy difícil tumbar, en cuestión educativa, cultural, una identidad que te da fuerza”.

El proyecto visitará escuelas para trabajar con estudiantes y familiares con el objetivo erradicar la visión de la violencia como un fenómeno natural. No obstante, la labor es lenta, puesto que no reciben apoyos de ninguna otra instancia, más que del cura de Cañada de Ricos, la colonia donde echaron a andar el proyecto de manera preliminar.

Mientras tanto, los universitarios demandan avances en las investigaciones en torno al asesinato de Magaly. La solicitud fue parte de un pliego petitorio presentado a autoridades estatales en 2012 en el que, según Roberto Castelán, no hay avances.

Otra solicitud fue crear una fiscalía para la atención de las víctimas, en particular las del crimen organizado, pues en la actualidad, afirmó Castelán, recibe igual trato una persona que denuncia que le robaron su retrovisor que aquella que denuncia que su hija desapareció.

ALISTAN PROPUESTA PARA COLABORAR CON EL AYUNTAMIENTO TAPATÍO
Inseguridad en la ciudad repercute en la UdeG: rector

La Universidad de Guadalajara (UdeG) planteó unos ocho millones de pesos en el presupuesto inicial para el rubro de seguridad. Sin embargo, apuntó su rector general, Tonatiuh Bravo Padilla, “nos está requiriendo una ampliación; ese tema se nos está convirtiendo en un problema, porque, al crecer la inseguridad en la ciudad, en el Estado, esto le está repercutiendo negativamente a la Universidad”.

Por eso, el rector reveló que se reunirá con el alcalde tapatío Ramiro Hernández, una vez construida la propuesta para la seguridad universitaria, con el fin de “actuar juntos”. Para diseñar esa proposición se reunieron ayer el titular de la Coordinación de Seguridad Universitaria, Montalberti Serrano, y el rector del Centro Universitario de Ciencias Exactas e Ingenierías (CUCEI), César Octavio Monzón, que revisan el problema de inseguridad luego de que el lunes una maestra fue herida de bala durante un intento de asalto, dentro del plantel.

“El hecho que se registró en CUCEI comenzó fuera, es decir, el problema de la inseguridad es el que hay en la ciudad (...) Tenemos que hacer equipo con las autoridades de Guadalajara y del Estado, para mejorar la seguridad en la ciudad”, dijo Bravo Padilla, consultado ayer. Para tener control total de quién entra o sale del campus, añadió, se necesitarían entre 80 y 100 guardias de seguridad, y hoy no llegan a los 20.

Detalló que “95% de los centros universitarios tiene seguridad privada. Solamente CUCEA tiene un sistema de seguridad propio de la universidad y hay algunos centros regionales que también tienen seguridad propia”.

Informó que la profesora “ha ido evolucionando positivamente. Seguiremos al pendiente de que tenga toda la atención médica”.

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