Contrario al inicio masivo que tuvo su contrincante el priistas, Jorge Aristóteles Sandoval, el panista decidió hacerlo de manera austera.Acompañado por su esposa, Natividad de Anda y su equipo de campaña caminó por las calles de este “barrio pesado” que en cada una de sus calles hay vidas llenas de carencias y duras realidades.El primer encuentro de Fernando Guzmán fue con indigentes con grupo de 20 jóvenes y adultos que duermen en la parte trasera de la Arena Coliseo; algunos de ellos fueron encontrados bajo los efectos del alcohol y sustancias tóxicas.Entre ellos estaba Rodrigo, un joven que debido a su vida acelerada y de excesos dejó su hogar. Durante el encuentro que tuvo con el candidato panista dijo tener ganas de salir adelante, por lo que pidió su apoyo.“Tengo ganas de trabajar y salir adelante la verdad, si. Aunque me falta un poco de apoyo. Tengo puras hermanas, soy el único varón. Por andar tomando y otras cosas mi mamá me dijo que le buscara por otro lado”, contó Rodrigo.Guzmán Pérez Peláez al escuchar su historia y ver en el joven voluntad por buscar una nueva vida, se comprometió a regresar por el en un par de días para buscar la manera de apoyarlo.Pero no todos respondieron de forma positiva. Ricardo Manuel , otro muchacho del mismo grupo, estaba bajo los efectos de alguna sustancia, su primera respuesta fue “yo soy priista”.A pesar de ello, Fernando Guzmán trato de entablar conversación con él, pero cada vez su comportamiento hacia el candidato fue de mayor agresión.-¿Qué hace durante el día?-, cuestionó el panista.-Drogarme- tajante, respondió el joven.-¿Por qué lo haces?- insistió-Porque tú gobierno no me responde- culpó Ricardo.Las preguntas continuaron, y las respuestas tajantes y agresivas no cesaron. Con mirada retadora el joven de apenas 19 años, exigía se le diera dinero para seguir comprando droga.Después de hablar con algunos otros, el equipo de campaña comenzó la repartir lonches, refrescos y cobijas para los indigentes.Siguió su camino. Cada uno de los encuentros que tuvo con algún hombre, mujer, niño, joven le hacia enfrentarse a la realidad que viven día a día, a penas una pequeña muestra aleatoria del sector marginado de la entidad.A la mitad de recorrido, cuando se dirigía a la vecindad donde vive Israel, -un pequeño niño que no llegaba ni a los ocho años- llegó uno de sus once hijos, Santiago. Lo abrazo, y con un beso en la mejilla le dijo: “feliz cumpleaños”, y de inmediato el grupo que lo acompañaba comenzó a cantar las mañanitas.El camino continuó. Llegaron al vecindario, de 67 cuartos, con baños comunitarios ubicado sobre la calle Leona Vicario entre Obregón y Javier Mina, ahí vive Israel, quien emocionado llevó al candidato con su mamá, comerciante de cerillos en el Centro, que apenas y alcanza para pagar los 60 pesos diarios que le cobran por el alquiler del cuarto de 2 por 1.5 metros.La madre de Israel, desconocía quién la visitaba, y le preguntó ¿usted es Felipe Calderón?, a lo que el panista le contesto, “no son Fernando Guzmán y quiero ser gobernador de Jalisco, para que tengas mejores condiciones de trabajo”.La mujer le agradeció que visitara su casa, y pidió no olvidar a las personas que como ella, carecen de recursos para llevar una vida digna.Al termino de su recorrido, Fernando Guzmán abordó su camioneta y se dirigió en caravana a las instalaciones del PAN Jalisco. Sin embargo, en el trayecto se topó con seguidores de Enrique Alfaro Ramírez, su adversario por el Partido Alianza Ciudadana.En el PAN Jalisco ya lo esperaban con mariahi. Entre los asistentes estuvieron los aspirantes a las presidencias municipales de la Zona Metropolitana de Guadalajara, el presidente estatal del instituto político, Miguel Monraz, y quien fuera su contrincante en la elección interna, Hernán Cortés.En su breve discurso Guzmán Pérez Peláez pidió a los presentes hacer un trabajo ciudadano y comprometerse con las necesidades de la gente, relató sus primeras experiencias y concluyó diciendo “hasta la victoria”.EL INFORMADOR / MARDIA MENDOZA