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Jueves, 20 de Septiembre 2018
Jalisco | Raúl Vargas López hace un recuento de lo que ha pasado desde que se celebraron las elecciones a nivel nacional

El PRD debe admitir que tiene a la mitad de la población en contra

Raúl Vargas, dirigente perredista en Jalisco, hace “mea culpa”

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Raúl Vargas López hace un recuento de lo que ha pasado desde que se celebraron las elecciones a nivel nacional tanto para renovar la dirigencia del Partido de la Revolución Democrática (PRD), como las dirigencias estatales, que en el caso de Jalisco, él resultó triunfador.

— ¿En su opinión cuál sería el recuento de la situación actual del PRD a nivel nacional?

— A ocho meses de haberse realizado la elección para renovar dirigencias del PRD, el Tribunal resolvió a favor de Jesús Ortega Martínez, como lo hizo a favor de la presidencia que actualmente ostento hace cosa de tres meses, y que para el caso de Jalisco, el cauce institucional del partido vaya que hemos tomado decisiones, cuestionado al interior del partido, pero todas ellas en un clima de respeto, de tolerancia, y algunas las hemos votado por unanimidad y otras incluso hasta por aclamación, que esos son testimonios que acreditan que el partido viene trabajando unido alrededor de su interés fundamental, que es lo inmediato, que es prácticamente el 5 de julio, las elecciones intermedias, donde se renovarán las dirigencias municipales, el Congreso de la Unión y el Congreso del Estado.

Nosotros somos un partido joven. El próximo 5 de mayo cumpliremos 20 años de haber sido fundado. Creo que este partido le hizo la fisura a la dictadura más perfecta que ha existido en el siglo XX, y todavía un cachito del XXI; esa fisura la hizo el PRD, y la tragedia en términos electorales, es que nosotros como partido no pudimos capitalizarla; fue Acción Nacional quien lo hizo, con esas singularidades que tuvo la administración de Vicente Fox. Por ello cuando hablamos de nuestro partido, de la fusión de importantes corrientes que lo constituyeron, algunas que venían del propio PRI; otras que venían del trotskismo, otras que venían del Partido del Trabajo (PT), otras que venían algunos del Partido Comunista Mexicano, pues representan una alianza de sectores, todos ellos progresistas, todos ellos de izquierda, que de alguna manera esta fusión que representa grupos, que tienen ideas diferentes, ideas que se debaten al interior del partido, y este debate en cuanto al proyecto de Nación, en cuanto al proyecto de partido es el que nos complica las cosas, porque mira, al interior del partido decimos con mucha insistencia, mientras que al interior del PRD damos un debate consistente alrededor de la postura que una u otra corriente tiene frente a los temas nacionales. Los otros partidos no tienen ni idea; tienen intereses, por eso no se complican, y como tienen intereses, pues siempre salen unidos alrededor de estos intereses que siempre han defendido.

— Es una virtud que un partido se abra a la sociedad, y que en el caso de sus procesos internos de elección, se pongan a consideración de la propia sociedad para que sea quien se exprese en las plazas públicas en una elección; sin embargo, de aquella jornada del domingo 18 de marzo, se había hablado de que había ocurrido un “cochinero”. ¿Este ejercicio que ustedes ven como democrático, no ha terminado por pervertirse por la manera en que se ha manipulado la forma en que se realizan las elecciones del partido?

— Una cosa es que nosotros, efectivamente, reconocimos que se hicieron cosas indebidas durante la jornada, muchas de ellas documentadas, que fueron exaltadas por quien siempre ha estado empeñado en vernos divididos, fracturados, en que no exista una izquierda consistente en el país, y esa es la derecha, que tiene sus formas de expresión en el PAN, que tiene sus formas de expresión en el PRI, y que encuentra eco en muchos medios por exaltar muchos de nuestros errores, muchos de nuestros desaciertos, que no son pocos, pero esta complicación a la que haces referencia, cuando yo le llamo de ser consecuentes con nuestra vocación democrática, que nos llevó a tener esa elección no sólo caracterizada con los adjetivos que tuvo, si no extremadamente polarizada, que parecía que íbamos rumbo a un choque de trenes, a un colapso, que me parece que en términos de problemas aún no lo hemos superado, porque el mismo Jesús Ortega lo reconoció este sábado pasado (15 de noviembre), en una actitud prudente, en la que me parece que invita no sólo a la reconciliación, sino el rechazo a la denostación. Él dice que el que quiera pelear terminará haciendo rounds de sombra, porque no lo van a encontrar; no obstante las denostaciones que ya empiezan a sucederse.

— El sábado 15 de noviembre que estuvo aquí Jesús Ortega, dijo entre otras cosas, que quiere que el PRD no tenga más una imagen de partido problemático y peleonero, ¿qué significa esto?

— Creo que (Ortega) lo dice convencido, al igual que en Jalisco lo hemos manifestado reiteradamente, de que el partido pasa por su más alto nivel de rechazo que ha tenido en su historia, es decir, andamos cerca de 50% de todas las encuestas que dicen que nunca votarían por el PRD. Esto, me parece que tenemos que empezar por admitirlo, que lo que hemos hecho, o lo que hemos dejado de hacer, han tenido esos efectos. Y cuando él señala que la estridencia —cosa con lo que estamos de acuerdo—, la actitud rijosa, ha tenido esos efectos, pero también matizando un poco a la conveniencia de usar este recurso, es decir, porque nosotros, cuando hemos hecho uso de este recurso, como la toma de tribuna en el Congreso de la Unión, las consecuencias es que en el país se dio un debate muy intenso sobre la Reforma Energética, con las consecuencias de que la reforma como se aprobó, nada tiene que ver con la propuesta inicial del Gobierno federal. Esa es consecuencia de una actitud que habrá que reconocer que es reprobada por importantes sectores de la sociedad. Creo que tampoco Jesús Ortega está diciendo que esta izquierda es modosita, complaciente, que le acomode el sistema.

— Como una actitud colaboracionista…
— Así es. Pero volviendo a lo que Jesús Ortega dice, y al tipo de partido que pretende construir categóricamente, este, como lo dice, no será un partido a modo del sistema, no será un partido modosito, pero sí será un partido que actúe responsablemente, que proponga, que dialogue, que tenga consistencia la propuesta que haga fundamentalmente a la sociedad porque el no reconocer que como partido.

— Hay datos objetivos: el Frente Amplio Progresista (FAP), formado por los partidos Convergencia, el Partido del Trabajo (PT) y el PRD, excluyó a éste último, o el PRD se excluyó. Esto es un dato que sin lugar a dudas puede poner en desventaja al perredismo.
— O en ventaja... En Jalisco es una ventaja, porque a estos dos partidos el PRD los ha remolcado y los ha llevado a tener una sobrerepresentación que en los hechos no tienen.

— ¿Más vale solo que mal acompañado?
— No propiamente eso, sino que los hemos remolcado a tener una sobrerepresentación, pero aún así, nosotros los quisiéramos tener de aliados, aunque esta es una opinión personal. Pero cuando aquí sostengo que hemos llevado la sobrerrepresentación de estos dos importantes partidos de izquierda que para el caso de Jalisco, tienen dificultades de organización y de estructura, pero quisiéramos seguir conformando un frente junto con ellos, pero ¿qué sucede cuando ellos fijan esta posición? O ¿Qué advertimos nosotros desde el PRD? Yo creo que ellos hacen una lectura de lo que el Consejo Nacional acordó de la posibilidad de alianzas con otros partidos, que no sólo fueran ellos, es decir, de que se escuchen las voces en los Estados, de dónde al PRD le conviene aliarse y con quién. Entonces, ese resolutivo genero un ambiente favorable para el partido en el caso de Jalisco, se habla insistentemente de la posibilidad de alianzas, pero alianzas que, me apresuro a decirlo, siempre y cuando le convengan al PRD, siempre y cuando no riñan con lo que presumimos decir como partido de izquierda.

— Por lo pronto, Jesús Ortega ya dijo que ni PRI, ni PAN.
— Me parece que esa es una opinión importante porque la dice el próximo presidente del partido, pero yo creo que Jesús Ortega es un hombre sensible, y seguramente tendrá que escuchar las opiniones y los argumentos que los Estados tengan alrededor de este tema.

— Usted diría que sí cabe la posibilidad de una alianza con uno de esos dos partidos en Jalisco?
— Debemos buscar ahí, en los municipios, donde tengamos oportunidad de coaligarnos con algún partido que apoye al PRD y lleguemos a los gobiernos municipales, me parece que yo escucharé esas propuestas y las llevaré al Consejo Estatal, al Consejo Nacional, como una propuesta que emana del municipio, que emana de las dirigencias municipales, y que hace propia la dirigencia estatal. Pero tampoco queremos constituir una alianza en la que se dé en un lado con el PT, en otro lado con el PRI, y salga un Frankenstein, que pierda identidad. Para efectos de alianzas, primero es el partido, después es el partido y al último es el partido.

— En el caso del Congreso de Jalisco, hay un diputado del PT que se encuentra precisamente por la alianza con ustedes en 2006, de tal suerte que sin esa lianza ustedes tendrían cuatro y no tres diputados.

— En los hechos así es, y él constituye la fracción de su partido. Habrá qué decir que la mayoría de las veces, si no todas, hace causa común con los diputados de mi partido.
¿Andrés Manuel López Obrador es un activo o un pasivo para el PRD?
Para mí es un activo. Yo creo que la opinión de él es importante. Cómo no reconocerle la importancia que ha tenido para la izquierda de este país. A las corrientes de nuestro partido les dicen “tribus”, mientras que a los grupos del PAN, les dicen: “el grupo de Ramírez Acuña”, “el grupo de Emilio González”, y cuando se refieren a nosotros lo hacen en un tono despectivo.

— Y en lo que se refiere a los liderazgos locales, ¿pesa la opinión de Raúl Padilla, por ejemplo?
— Pesa en términos de que es un perredista importante, pero al igual que digo lo de Andrés Manuel, digo lo de Raúl Padilla. La opinión de Raúl Padilla no es superior a la de la militancia del partido, es decir, yo conservo una amistad de muchos años con él y escucho su opinión, su reflexión frente a algunos temas, como lo hago con cualquier otro compañero, pero al final lo que se impone es la voluntad de los integrantes del Consejo Estatal, del Congreso Estatal, porque al final, en la práctica eso termina sucediendo.

— En su momento, ¿la opinión de Raúl Padilla fue decisiva para que usted fuera presidente del Comité Estatal, o también para que usted fuera candidato a la gubernatura del Estado?
— No. No ha sido así. Quienes me conocen saben que el único partido en el que he militado y al que he pertenecido es éste.

¿Cómo resolverá el PRD, cuál será la fórmula del PRD para elegir a sus candidatos?
El partido tiene dos opciones: una es una elección abierta, una elección abierta entre militantes y simpatizantes del partido, los cuales pueden pronunciarse por una candidatura en un municipio. La otra forma es hacer una encuesta entre los interesados, y el que salga mejor posicionado es el que representa el partido, y una última que es en la que el Congreso, el Consejo, se convierte en convención electoral, y esta instancia colegiada decide las candidaturas donde no fue posible que los candidatos se pusieran de acuerdo entre ellos, pero esto lo venimos promoviendo en todos los municipios, alentando la participación del mayor número de compañeros, con el propósito de que la participación sea lo más amplia posible, y que terminen decidiendo los compañeros en los municipios.

¿Tendrán candidatos en los 125 municipios para ayuntamientos?
Es lo que estamos buscando, y esperamos hacerlo.


EL INFORMADOR/Víctor E. Wario

* Versión resumida de la entrevista concedida en el programa “Cara a cara” del Grupo Promedios Radio.

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