Jueves, 23 de Enero 2020
Internacional | Sotomayor habló con más de 50 senadores y estuvo impecable en todas las entrevistas

Sotomayor causa buena impresión a senadores

A varios legisladores que fueron fiscales les relató sus andanzas como abogada en Manhattan

Por: AP

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- Sonia Sotomayor, la juez puertorriqueña postulada por el presidente Barack Obama para la Corte Suprema, se ganó el apoyo de varias senadoras tras comentarles que le encantaban los relatos del personaje de novelas de misterio Nancy Drew. A varios legisladores que fueron fiscales les relató sus andanzas como abogada en Manhattan.

Sotomayor ha tenido encuentros personales con decenas de senadores, en lo que equivalió a entrevistas laborales, y los cautivó con su personalidad y la historia de su vida. Le cayó bien incluso a senadores que tienen reservas en torno a algunos de sus puntos de vista.

Es todo parte de una campaña para ser confirmada en el cargo. Pequeños detalles personales e intereses comunes a veces inciden tanto como las hojas de vida y las aptitudes profesionales.

Sotomayor observó una pequeña bicicleta en una estantería de la oficina de la senadora demócrata Amy Klobuchar y le comentó que le apasiona el ciclismo. Habló en español con el senador cubano Mel Martínez, un republicano.

Habló de la muerte de su padre cuando ella era niña con el senador demócrata Dick Durbin, cuyo padre también falleció cuando él era chico. Charló largo y tendido con senadores demócratas que la apoyan, a quienes les dijo cómo contrarrestar las críticas que pueda haber contra ella y les pidió datos sobre las personalidades más difíciles en el Capitolio.

``Le dije que lo más importante es que sea ella misma, porque tiene una presencia imponente y es una persona muy fuerte'', indicó el senador demócrata Chuck Schumer, quien la ayudó a moverse por el Congreso. ``Cuando uno la conoce personalmente, descubre una personalidad fuerte, brillante'', agregó.

Las ``visitas de cortesía'' a los senadores son una vieja tradición, una oportunidad que tienen los candidatos de presentarse ante los senadores en un entorno privado para resaltar sus cualidades, generar simpatía y tratar de ver si tienen alguna inquietud legal que podría surgir durante las audiencias públicas.

Robert Bork, cuya candidatura fue rechazada en 1987, no causó una buena impresión en esa ronda de entrevistas, en la que se vio frío y presuntuoso. Anthony Kennedy las aprovechó bien, repitiendo textualmente cosas que los legisladores habían dicho en algún discurso y elogiando sus aptitudes. Fue confirmado sin problemas.

El presidente George W. Bush retiró la candidatura de Harriet Miers luego de que ésta tuvo una discusión desagradable con el senador Arlen Specter, republicano que presidía la comisión judicial del Senado. La disputa fue en torno a lo que ella le había dicho durante la charla privada que habían mantenido sobre el derecho a la privacidad.

Aparentemente Sotomayor no ha dado ningún paso en falso y causó una primera impresión positiva incluso entre los senadores que no ven con buenos ojos su candidatura.

Sumó puntos con su franqueza y por haber respondido sin vueltas a las inquietudes generadas por una disertación del 2001 en la que dijo que esperaba que una ``latina sabia'' sacase mejores conclusiones que un hombre blanco sin las experiencias de vida que puede tener una hispana. Su personalidad y su aplomo causaron una buena impresión.

``Me pareció cálida y agradable'', dijo la senadora republicana Olympia J. Snowe, quien empleó varias veces la palabra ``apasionada'' para describir a Sotomayor.

La juez Sotomayor le cayó bien a algunos senadores que no tenían una buena imagen de ella, como el republicano Charles E. Grassley, quien admitió que esperaba encontrarse con alguien ``agresiva y desagradable''.

``Diría que es alguien mucho más entradora, más reservada, menos agresiva'' que lo que esperaba, declaró tras el encuentro.

``Me dejó la sensación de ser alguien con una personalidad muy fuerte, que sabe muy bien quien es y cuales son sus convicciones'', dijo el senador republicano Judd Gregg.

Agregó que cree que Sotomayor sería una juez al estilo de Antonin Scalia, alguien ``que no se va a sentir inhibido de hacer preguntas punzantes y de dejar saber cuáles son sus puntos de vista''.

A algunos senadores no les gustó que Sotomayor haya evitado temas que pueden generar problemas.

Al republicano Jim DeMint le molestó el que Sotomayor no fijase una posición firme en torno al derecho a portar armas o a si un feto tiene derechos. La juez le dijo que nunca había analizado el tema.

Tom Korologos, quien asesoró a varios candidatos republicanos a la Corte Suprema, entiende la reticencia de Sotomayor. ``Uno tiene que se muy cuidadoso con sus respuestas. No puede ser arrinconado'', dijo.

Sotomayor habló con más de 50 senadores y estuvo impecable en todas las entrevistas.

De hecho, el único tropiezo que tuvo fue cuando se fracturó un tobillo al abordar un avión en Nueva York. En la última semana de entrevistas no pudo ir a los despachos de los legisladores, sino que ellos tuvieron que ir a verla a ella en una oficina en la que tenía su pie elevado.
 

Temas

Lee También