Domingo, 12 de Octubre 2025
Internacional | Dilma cancela rueda de prensa

Lula agita la gira de Obama por Brasil

El desaire del ex presidente brasileño, pronostica posibles tensiones políticas entre ambos países

Por: EL INFORMADOR

BRASILIA, BRASIL (21/MAR/2011).- Aunque ya es sólo ex presidente, Luiz Inácio Lula da Silva se ha convertido en protagonista de la visita a Brasil de Barack Obama por su negativa a acudir al almuerzo que la presidenta del país, Dilma Rousseff, ofreció a su colega norteamericano y en el que participaron todos los demás jefes de Estado que esta democracia ha tenido desde su inicio.

Este episodio se suma a otras polémicas cancelaciones que han dejado en evidencia las tensiones entre Brasil y Estados Unidos y pueden arruinar este viaje.

La presidenta Rousseff suspendió la conferencia de prensa conjunta con Obama, probablemente para evitar preguntas incómodas sobre la actitud de Lula y sobre la negativa del presidente norteamericano de respaldar la candidatura brasileña para ocupar un asiento permanente en el Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).
Las declaraciones de ambos destacando la voluntad de intensificar sus lazos económicos se vieron silenciadas por las polémicas y por la candente actualidad internacional en otras latitudes.

Obama canceló, a su vez, el discurso que tenía previsto pronunciar al aire libre en la plaza Cinelandia de Río de Janeiro ante 40 mil personas, en lo que se esperaba como uno de los hitos de esta gira, un gran acontecimiento de masas que debía certificar la popularidad del presidente norteamericano en Brasil y en América Latina.

En lugar de eso, Obama se conformó con una intervención en un teatro cerrado con un aforo de dos mil 400 personas.

La negativa a participar en el almuerzo, además de un gesto contra Obama, es una descortesía para la propia presidenta brasileña, que fue quien cursó la invitación. Todos los demás ex presidentes, Fernando Henrique Cardoso, Itamar Franco, Fernando Collor de Melo y José Sarney, acudieron al encuentro, celebrado en el palacio de Itamaraty.

En marzo de 2010 Lula dejó en claro a la secretaria de Estado Hillary Clinton que tiene una buena amistad con Medio Oriente. En una visita que hizo la jefa de la diplomacia estadounidense a Brasil —en medio de una crisis con Irán a causa de sus planes nucleares— el ex presidente brasileño dijo que tiene una gran amistad con Irán, que le dieran el beneficio de la duda y que no estaba de acuerdo con “acorralar” al país sin darle el beneficio de la duda.

ANÁLISIS
Una agenda complicada

Orestes E. Díaz Rodríguez


Cuando el ex presidente Fernando Enrique Cardoso solicitó a Hillary y Bill Clinton que influyeran en diferir el viaje de Barack Obama a Brasil, para que la entonces candidata oficialista Dilma Rousseff no capitalizara en el balotaje los efectos de la visita, la gestión coincidió con fisuras en la relación Washington-Brasilia. Las posturas divergentes ante Honduras e Irán habían enfriado las simpatías mutuas que jamás ocultaron sus líderes.

Difícil era imaginar que el segundo intento tendría lugar en un escenario mundial “secuestrado” por la emergencia nuclear japonesa y la aventura en conjunto de la comunidad internacional en Libia.

Brasil es importante para Estados Unidos. Tiene una economía en expansión atractiva para las exportaciones, organizará los “Juegos del Mundo” de 2014 y 2016 que demandan licitaciones millonarias, su influencia en el liderazgo de Latinoamérica y su vocación global es creciente.

¿Podrá Obama concretar una buena relación con la potencia emergente que desafía el liderazgo de Washington en la región? ¿Conciliará el interés en ser el primer exportador de bienes y servicios a la pujante economía carioca, sin apoyar su reclamo a un puesto en el Consejo de Seguridad?

Es el tipo de desafío que suele motivar al actual inquilino de la Casa Blanca.

El periplo incluye una visita a Chile. Será un reposo en la agenda. El arribo sólo persigue certificar ante el Continente que Estados Unidos avala como modelo la experiencia de consolidación democrática chilena.
    
 Allí el pragmatismo del liderazgo ha redundado en mejores cosechas que cualquier atrincheramiento ideológico.

El mayor enigma de la agenda es el final elegido. ¿Por qué Obama escogió a El Salvador? Centroamérica es la zona de mayor “riesgo sísmico”. Honduras está aislada.

En Nicaragua, la retórica del oficialismo es jurásica y ha abierto un proceso de reelección anticonstitucional. Guatemala esta institucionalmente colapsada. Costa Rica vive un litigio fronterizo y no es factor de integración.

En cambio en El Salvador un Gobierno de izquierda trabaja por superar visiones polarizadas, fortalecer la institucionalidad y conducir al país hacia reconciliación y el progreso. La gestión del presidente Mauricio Funes merece un espaldarazo.

El periplo de 72 horas evidenciaría también que pese a los avances, la región aún no alcanza un peso relevante en la agenda global de su vecino.

Mtro. Orestes E. Díaz Rodríguez / UDG
www.orestesenrique.wordpress.com

QUÉ SIGUE
 
Hoy en Chile
El presidente de Estados Unidos arriba a Santiago, con la intención de reforzar la cooperación bilateral en materia de energía nuclear.

Mañana en El Salvador

Barack Obama y su homólogo salvadoreño, Mauricio Funes, visitarán el sitio arqueológico de San Andrés y dialogarán sobre la lucha contra el crimen organizado y migración.

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