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Miércoles, 17 de Octubre 2018
Internacional | Fueron apoyados por 30 aviones y helicópteros españoles y franceses

Incendio forestal en España, estabilizado

Unas mil 300 personas -entre bomberos, militares y voluntarios- luchaban contra el fuego, apoyados por 30 aviones y helicópteros españoles y franceses

Por: AFP

La lucha contra las llamas se vio favorecida por un aire más húmedo y menor viento. AFP  /

La lucha contra las llamas se vio favorecida por un aire más húmedo y menor viento. AFP /

FIGUERES, ESPAÑA (24/JUL/2012).- Tras tres días de incesante lucha contra las llamas, los bomberos lograron estabilizar este martes el gigantesco incendio que devastó cerca de 14 mil hectáreas en el noreste de España, causó cuatro muertos y dejó paisajes de desolación a su paso.

"La buena noticia es que tenemos el incendio de La Jonquera ya en fase de  control", anunció por la noche el consejero catalán de Interior, Felip Puig.

"Es decir hemos empezado ya el proceso de extinción", precisó este responsable del gobierno autónomo catalán.

"Vamos a trabajar aún dos o tres días, pero en estos momentos el perímetro  está estabilizado", agregó, previendo que el fuego estará controlado a última  hora del miércoles y extinguido antes del fin de semana.

La lucha contra las llamas se vio favorecida el martes por condiciones  meteorológicas más favorables: un aire más húmedo y menor viento.

Durante la jornada, desaparecieron las espectaculares llamas de varios metros que en días precedentes habían provocado escenas de pánico.

En el cielo ya sólo se veía humo pero las escenas de devastación  atestiguaban de la virulencia del fuego que había pasado por allí.

Los flancos de la autopista que conduce de Figueres, principal ciudad de la  región, a la frontera franco-española, donde el domingo se había originado el  incendio, eran un ejemplo.

Sobre un suelo cubierto de ceniza negra hasta donde alcanzaba la vista, se veían colinas y colinas sembradas de esqueletos de árboles calcinados que  elevaban sus ramas peladas al cielo. Ni un solo indicio de vida.

En la localidad de Capmany, unos 15 km al sur de la frontera, un camping,  "Les Pedres", fue totalmente destruido por las llamas que sorprendieron a sus  ocupantes pocas horas después del inicio del fuego. Justo a tiempo para partir  de urgencia, solo con lo puesto.

"Este era mi negocio, lo hemos perdido todo, toda nuestra vida está metida  aquí", sollozaba Mercedes González, la propietaria del camping, mientras  observaba el amasijo de hierros calcinados en que se habían convertido sus 70  bungalows.

En medio de un fuerte olor a quemado, algunas de las pequeñas rutas  sinuosas que recorren la zona habían permanecido cortadas con barreras  policiales en algunos puntos y con presencia de camiones de bomberos.

Unas mil 300 personas -entre bomberos, militares y voluntarios- luchaban  contra el fuego desde el domingo, apoyados por 30 aviones y helicópteros  españoles y franceses.

A pocos kilómetros al norte de Figueres, los hidroaviones Canadair  sobrevolaban una montaña humeante, más allá de la aldea de Biure, mientras los  habitantes lamentaban el drama que acaban de vivir y con lágrimas en los ojos  miraban lo que quedaba de sus tierras.

"Todo eso es deprimente", decía Nuria Juan, de 33 años, cuyo hermano,  ganadero, perdió 500 ovejas. "Mire que negro está un paisaje que era tan verde  antes", se lamentaba.

El fuego se inició el domingo cerca de la frontera franco-española antes de  propagarse hacia el sur, a la ciudad de La Jonquera y a 17 municipios de la  comarca catalana del Alt Empordà, que se transformó en un brasero gigante.

Avivado por un muy fuerte viento del noroeste, el fuego creció rapidamente  hacia el sur, hasta que el lunes amainó y detuvo su avance destructor.

Tres personas murieron el domingo: un anciano español que sufrió un ataque  al corazón al ver que las llamas rodeaban su vivienda y dos franceses, un hombre y su hija de 15 años, que, aterrorizados, se arrojaron al Mediterráneo desde un acantilado, tratando de escapar de las llamas en la localidad costera de Port Bou.

Seis heridos seguían hospitalizados el martes y centenares de personas  habían sido evacuadas, muchas de las cuales empezaban a regresar a sus hogares.

Los incendios forestales fueron especialmente numerosos este año en España,  que vivió su invierno más seco en siete décadas.

El más devastador hasta ahora destruyó a inicios de julio unas 50 mil hectáreas de vegetación en la región de Valencia (este).

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