Sábado, 11 de Octubre 2025
Internacional | Abaten a homicida de Toulouse de un tiro en la cabeza

Fanático quiso “vengar la muerte de niños palestinos”

Tras una intensa balacera y 32 horas de atrincheramiento, el presunto terrorista murió al intentar abrirse paso hasta una ventana para escapar

Por: AFP

Mohamed Merah reivindicó el asesinato de tres militares, tres niños judíos y el padre de dos de éstos, entre el 11 y el 19 de marzo.EFE  /

Mohamed Merah reivindicó el asesinato de tres militares, tres niños judíos y el padre de dos de éstos, entre el 11 y el 19 de marzo.EFE /

TOULOUSE, FRANCIA (23/MAR/2012).- Muere sin arrepentimiento alguno y con ganas de sangre. El islamita Mohamed Merah, el autor confeso de siete asesinatos en ocho días, murió ayer en un tiroteo con la Policía de élite francesa (Raid), que irrumpió en el apartamento de Toulouse donde permanecía atrincherado desde hacía 32 horas.

El  fiscal de París, François Molins, relató que en las mediaciones con vistas a una rendición, el islamita no expresó “ningún pesar” salvo el de “no haber causado más víctimas”  y que se jactó de “haber puesto a Francia de rodillas”.

Merah —que trabajaba en un taller mecánico, según dijo un allegado que se ofreció a actuar de mediador— explicó a los negociadores que había “querido vengar la muerte de niños palestinos” al atacar el 19 de marzo la escuela judía, informó el ministro del Interior, Claude Guéant.

El joven de origen argelino de 23 años, murió “de una bala en la  cabeza” al tratar de abrirse paso con una pistola Colt .45 hasta una ventana de  la vivienda situada en un primer piso, por la cual llegó a saltar, pero “cuando cayó, estaba muerto”, señaló una fuente policial, que precisó que el “yihadista” llevaba puesto un chaleco antibalas.

Tres agentes resultaron heridos en la furiosa balacera que duró cinco  minutos y en la cual se usaron unos 300 cartuchos. Otros dos policías habían  resultado heridos en los tiroteos de las primeras horas del cerco de la  vivienda.

La operación inició cuando los policías, precedidos por un equipo de video, entraron al apartamento situado en  el barrio de la Côté Pavée de Toulouse. Avanzaron “paso a paso”, en prevención de eventuales explosivos, hasta topar con el joven que salió abriendo fuego  desde el cuarto de baño, precisó Guéant.

Un miembro del Raid, “que sin embargo está habituado a estas cosas, me dijo que no había visto nunca un asalto tan violento”, refirió Guéant, quien había  referido poco antes que Merah ya no hablaba de rendirse, como en las primeras  horas del cerco, sino de morir “con las armas en la mano”.

Los hombres del Raid habían recibido órdenes de “hacer todo lo posible para  detener a Mohamed Merah vivo” y “disparar sólo en caso de legítima defensa” y “precisamente por eso” el cerco se prolongó durante tantas horas, explicó por  su lado el fiscal.

Guéant describió a Merah como alguien “vinculado a gente que se reivindica  como cercana al salafismo y a la yihad” (la guerra santa islamista), que había  recibido entrenamiento en la región fronteriza entre Pakistán y Afganistán.

Decía ser “un ‘muyahidín’ (combatiente de Dios), pertenecer a Al Qaeda, y  haber querido  castigar a las fuerzas armadas de  Francia por sus intervenciones en el extranjero”.

Un grupo vinculado a la red Al Qaeda reivindicó las matanzas en un  comunicado divulgado en internet y llamó a Francia a revisar su política  “hostil” hacia los musulmanes.

El texto, firmado por la organización “Jund al Jilafah” (los soldados del  Califato), que en el pasado reivindicó ataques en Afganistán y en Kazajistán,  publicó el mensaje en el sitio Shamij, que difunde por lo general comunicados  de Al Qaeda.

PERFIL
Mohamed Merah


“Sucinto, amable, educado, en un francés perfecto, demasiado joven, probablemente veinteañero y absolutamente determinado a reivindicar sus acciones, sin la menor culpa”. Estas fueron las palabras con las que Ebba Kalonno, la redactora en jefe del France 24, definió a Mohamed Merah, el sospechoso de haber cometido la masacre en un colegio judío y asesinado a tres soldados en Toulouse y sus suburbios, en Francia.

Ella fue la última en escuchar su voz antes que el policía negociador, que llevaba horas tratando de rendirlo en un departamento de la planta baja de la Cite Cote Pavee, en la “Ciudad Rosa”. Mohamed Merah, de 23 años llamó a la redacción del canal, a la una de la mañana del miércoles, para informar que sus asesinatos seriales habían sido motivados por “la legislación que prohíbe el velo musulmán”, por “la intervención francesa en Afganistán” y cuando se le preguntó por que había asesinado a niños judíos, respondió que era para “vengar la muerte de los chicos palestinos”.

¿Quién es el nuevo y presunto terrorista francés? Un chico de “banlieue” (los suburbios pobres), que sus amigos recuerdan como “adorador del fútbol, las motos, las chicas y el punk”, hasta que el salafismo, la rama más puritana del Islam y donde Al Qaeda recluta, comenzó a marcarle sus límites. Rezos cinco veces por día, la mezquita y reuniones extrañas en departamentos con gente aún más extraña. Antes, un prontuario policial por 18 pequeños actos de delincuencia y robos, hasta que el año pasado fue condenado a dos meses en suspenso por conducir sin permiso. Un caso tipo para los reclutadores de Al Qaeda en las Cites de Francia, donde viven los inmigrantes.

Mohamed nació en Toulouse el 17 de octubre de 1988. Su familia es de origen argelino, originarios de Mostagsnem, en el oeste. Su padre murió. Madame Aziri, su mamá, vivía sola en un pequeño estudio, cuando vio a sus hijos Abdel y Mohamed radicalizarse hacia el islamismo y no pudo controlarlos. Se refugió modestamente en la Cite de Misrail y allí fue detenida por la policía en la madrugada del martes al miércoles, cuando descubrieron que su hijo estaba supuestamente detrás de la masacre.

En dos oportunidades, Mohamed quiso ingresar al ejército francés. En enero de 2008 se presentó al centro de reclutamiento en Lille. Tenía entonces 19 años. “Pasó las evaluaciones pero sus antecedentes judiciales determinaron el rechazo de su candidatura”, explicaron. No se desanimó. En el 2010 se presentó en Toulouse, en el centro de información de la Legión Extranjera. Partió al día siguiente por su propia voluntad. Durante las negociaciones, Mohamed Merah habla sin parar, explica su “parcour” de jidahista como si fuera un héroe de la causa. Se reivindica como miembro de Al Qaeda, mujaidín, que viajó una vez a Afganistán en 2010 y otra a Pakistán en 2011, exactamente en Waziristán y sus zonas de combate, según el ministro del Interior Claude Gueant. La última vez cayó enfermo de Hepatitis A y los servicios secretos franceses lo tenían bajo vigilancia. Esto permite inducir que probablemente hubiera planificado infiltrarse en el Ejército francés, por indicaciones de sus mentores en la zona tribal afgano paquistaní.

Con información de "El Clarín"

APELA A LA SEGURIDAD MIENTRAS BUSCA REELECCIÓN

Sarkozy saca provecho de tregua tras matanza

El presidente y candidato a un segundo mandato Nicolas Sarkozy encarnó la unidad nacional francesa en la crisis provocada por  las matanzas de Toulouse y Montauban, y puede esperar ahora, a un mes de la elección presidencial, sacar ventaja de los temas de la unión y la seguridad.

El presidente saliente, a quien los sondeos siguen dando perdedor en la  elección frente a su adversario socialista, François Hollande, se benefició de  hecho de una tregua en la campaña electoral tras la matanza del lunes en la escuela judía de Toulouse, que siguió a los asesinatos de tres militares en la  misma región.

Ayer, apenas una hora después de la muerte del presunto asesino,  Mohamed Merah, durante el asalto realizado por la Policía al apartamento donde estaba atrincherado, Sarkozy ofreció una declaración televisada para recalcar la “sangre fría” de Francia, que supo permanecer “unida” en la adversidad.

Mientras la personalidad de Merah —un joven que derivó de la pequeña delincuencia al yihadismo— era objeto de numerosos comentarios, Sarkozy subrayó  que “nuestros compatriotas musulmanes no tienen nada que ver con las  motivaciones dementes de un terrorista”.

El miércoles, el presidente había hecho ya hincapié en el “deber imperioso de  la unidad nacional” al participar en Montauban en los funerales de los tres  militares que fueron, dijo, víctimas de una “ejecución terrorista”.

Esas palabras y esos gestos de unión contrastan con el tono dado hasta  ahora a la campaña electoral del presidente, marcada por palabras muy duras,  especialmente sobre la inmigración y el islam. El propio Sarkozy alimentó la  polémica afirmando que había “demasiados extranjeros” en Francia.


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