Internacional | Semblanza de Mitt Romney El arte de negarse a sí mismo Mormón, con ascendencia mexicana y centrista, un sujeto raro para las pulsiones conservadoras republicanas Por: EL INFORMADOR 7 de febrero de 2012 - 02:06 hs El republicano Mitt Romney está listo para enfrentarse a Obama en la próximas elecciones presidenciales. ARCHIVO / ESTADOS UNIDOS (07/FEB/2012).- La moderación y el equilibrio no suelen ser valores socialmente denostados. Por el contrario, tanto para el político como para el ciudadano, los matices intermedios y la búsqueda del consenso son fundamentales en una sociedad democrática que aspira a construir acuerdos durables. Sin embargo, la primaria del Partido Republicano ha demostrado reiteradamente lo opuesto: la bravuconería, el asalto a la razón y el extremismo son premiados como cualidades atractivas para un electorado partidistas que huele sangre y ataca, que ve en Barack Obama a un presidente que no representa los valores tradicionales de la sociedad estadounidense. Mitt Romney ha caído entero en este juego del extremismo y la incoherencia; la carrera por la candidatura de la derecha en Estados Unidos, lo ha llevado a construirse una identidad antimigrante, marcadamente conservadora e ideológicamente casi libertaria. Es cierto, luchar codo a codo con dos peces gordos del conservadurismo republicano, Newt Gingrich y Rick Santorum, lo ha dejado como el liberal, y el votante republicano todavía no lo bautiza como un “verdadero conservador”. Romney posee la trayectoria más sólida de los aspirantes republicanos a la Casa Blanca. En su currículum identificamos su exitosa labor económica como gobernador de Massachusetts, un Estado proclive a votar por los demócratas; ya fue precandidato presidencial en 2008 y perdió con un John McCain que atravesó por una coyuntura similar a la que vive hoy en día Romney: no es visto como un precandidato suficientemente cargado a la derecha. En aquellos años, el derrotado candidato republicano McCain, logró aglutinar a la base conservadora a través de la nominación de Sarah Palin como candidata a vicepresidente, lo que le dio credibilidad entre los votantes más duros del republicanismo. En el caso de Romney, el hecho de que el “Tea Party” haya logrado durante más de dos años que el debate en Washington se incline hacia la derecha y hacia los valores americanos, ha provocado que Romney tenga que transformarse constantemente. Sin embargo, el pasado no es tan sencillo de ocultar. Su gestión como gobernador de Massachusetts evidencia su apego a algunas de las posturas tomadas por el Presidente Obama. Por ejemplo, Romney promovió una reforma estatal al sistema de salud con características similares al de Obama, hecho que le ha debilitado su posibilidad de criticar una de las políticas públicas que los republicanos han tomado como bandera durante su precampaña y en los años en que han gozado de mayoría en la Cámara de Representantes. Asimismo, su principal carta a jugar, la economía, tampoco le da tanta autonomía en la precampaña. Romney no es un fóbico de la actividad estatal, y aunque admite su lejanía de los proyectos que buscan debilitar la presencia del mercado en la economía, no llega a los niveles de radicalidad de sus correligionarios. Hace dos semanas, el semanario inglés The Economist, una de las revistas con más circulación a nivel mundial, publicó un artículo donde se preguntaba si Romney podía ser el siguiente “CEO”, el próximo administrador del país. El símil con la actividad empresarial no es una simple analogía, sino la formación de Romney en el sector privado. Romney fue presidente de American Motors, una de las compañías de automóviles más importantes del país. Y es que Romney nació en una familia sui generis: su padre fue gobernador de Michigan y tiene un pasado que lo vincula a México. Un aspecto que no cae también entre los más “puros” ideológicamente en el Partido Republicano. Su padre, George Romney, nació en Chihuahua y tuvo que huir a Estados Unidos tras el estallido de la Revolución Mexicana en 1910. Así, en caso de que Romney llegue a la Casa Blanca, se convertiría en el primer presidente de los Estados Unidos con origen mexicano. La historia de Romney está íntimamente vinculada a su fervorosa pasión religiosa. Es un hombre que no solamente utiliza el credo debido a su popularidad en el electorado americano, sino porque incluso ha llegado a ejercer como misionero. Poco tiempo después de graduarse de la Universidad de Stanford, Romney decidió dejar el país para ir a “conquistar almas” en Francia. Romney estuvo en su aventura durante 30 meses. El problema para los republicanos en definitiva, no es su religiosidad, sino el sentido de su credo. Romney es mormón, creyente de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los últimos Días, tendencia de fe que 80% de los estadounidenses no la consideran religión, sino casi una secta. Así, el protestantismo profundo de sus contrincantes más cercanos, es una piedra en el zapato para un precandidato que carga con un estigma religiosa complicada de dejar de lado. La religiosidad, su pasado mexicano y su supuesta “liberalidad”, serían elementos que prácticamente lo descartarían en las primarias republicanas, sin embargo hay un factor que impide esto: es el único precandidato republicano capaz de derrotar a Barack Obama. El radicalismo del Partido Republicanos en los últimos años resulta contraproducente en una elección abierta donde los votantes se cuelgan del centro. Según las encuestas, Romney es el único perfil capaz de conquistar lo que llaman “el voto independiente”, esa franja de la población que fácilmente podría cambiar el sentido de su voto si las ofertas políticas son atractivas. Así, su competitividad eclipsa distintos rasgos que para el establishment republicano resultan cruciales para definir un representante digno del partido. Por último es importante señalar que Mitt Romney ha pecado de ser un precandidato muy explícito en sus orientaciones a favor de ser más duro con los migrantes. Así, su ascendencia que podría ser un punto arriba en el electorado latino, puede resultar contraproducente. Según encuestas publicadas por el Pew Hispanic, el electorado hispano apoyara en casi 70% la relección de Obama, lo que es un cúmulo de votos capaz de orientar la dirección de la decisión final. SEMANA CLAVE PARA CANDIDATURA REPUBLIACANAObama muestra clara ventaja en las encuestasWASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- Tras dos victorias consecutivas, Mitt Romney afianza su apoyo entre los republicanos ante las cuatro citas electorales de esta semana que comienzan hoy con los “caucus” en Minnesota y Colorado, pero el presidente Barack Obama le lleva una clara ventaja, según una encuesta divulgada ayer. Romney, que el sábado pasado ganó en los “caucus” (asambleas populares) en Nevada y, cuatro días antes, en las primarias de Florida, llega a Minnesota y Colorado y a la primaria no vinculante en Misouri, también hoy, como claro favorito para alzarse con la candidatura presidencial del Partido Republicano. El Estado de Maine inició sus “caucus” el sábado pasado y los concluirá el próximo sábado. Romney tiene una amplia ventaja de organización y fondos en cada uno de esos estados, en comparación con los otros candidatos en liza. En su afán por lograr la candidatura, Romney ha puesto a la defensiva a Newt Gingrich, su más próximo rival, quien busca revitalizar su estrategia en los estados del Sur de Estados Unidos, de corriente más conservadora. Ambos tienen la mira puesta en el “súper martes” del 6 de marzo, donde una decena de estados celebrará primarias y, en total, entrarán en juego más de 400 delegados para la convención nacional republicana en agosto que designará oficialmente al candidato. Se requiere el apoyo de un mínimo de mil 144 delegados para conseguir la candidatura presidencial republicana. El impulso de Romney en Florida y Nevada es prueba, según los observadores, de que los votantes conservadores –incluyendo los del movimiento Tea Party– han empezado a cerrar filas en torno a su candidatura, pese a sus recelos sobre su pureza ideológica. Precisamente para demostrar su conservadurismo, Romney continúa sus ataques contra Obama, a quien quiere vencer, si logra la candidatura, en los comicios del 6 de noviembre. Ayer, Romney lanzó a través de Twitter una campaña en contra de una norma de la Administración Obama, anunciada el 20 de enero, que obliga a los empleadores, incluida la Iglesia católica, a incluir la cobertura de anticonceptivos en los planes médicos que ofrezcan a sus empleados. El precandidato considera esa norma un ataque a la libertad religiosa en Estados Unidos. Esa norma excluye a los lugares de culto, pero sí exige que los hospitales, organismos caritativos y universidades administrados por la Iglesia católica ofrezcan a sus empleados planes médicos que cubran los anticonceptivos. Según Romney, Obama busca “imponer una visión secular a los estadounidenses” quienes, a su juicio, se oponen a que se les prive de su libertad religiosa. La campaña de reelección de Obama, que ha convertido cada error de Romney en un arma electoral, replicó de inmediato que éste tuvo políticas idénticas cuando fue gobernador de Massachusetts. Una encuesta de la empresa Gallup la semana pasada en doce estados “bisagra” destacó un empate técnico entre Obama y Romney, de 47% y 48%, respectivamente. Pero una encuesta divulgada ayer por el diario The Washington Post y la cadena televisiva ABC señaló que, por primera vez, Obama ha logrado una clara ventaja sobre Romney. La encuesta telefónica, realizada entre el miércoles y el sábado, señala que Obama cuenta con el apoyo de 52% de los votantes, comparado con 43% que obtiene Romney. Se trata de la primera vez en las encuestas, desde julio, en la cual Obama supera 50% de respaldo entre todos los adultos cuando se le compara con Romney, y es la primera vez que supera esa marca entre los votantes registrados. Mejor para Obama aún, 50% de los votantes aprueba su gestión económica y un porcentaje similar cree que el mandatario merece la reelección. La ventaja de Obama obedece, al parecer, a la mejoría gradual en la economía, sumada a la aparente incapacidad de Romney –un millonario que paga una baja tasa de impuestos– de conectar con el ciudadano de a pie. De hecho, 52% de los encuestados dijo que entre más conocen a Romney, menos les gusta, según el sondeo entre mil adultos en todo Estados Unidos y con un margen de error de más o menos cuatro puntos porcentuales. La recuperación de la economía, ahora con una tasa de desempleo de 8.3 %, será, sin duda alguna, el tema predominante de la contienda general en noviembre, según los analistas. EFE LA CIFRA Simpatía por Barack Obama de aceptación50% DE ACEPTACIÓN La mitad de los votantes estadounidenses aprueba la gestión económica del presidente, y un número similar cree que merece la reelección. MEDIDAS CONTRA DÉFICITAhorros militares causan rechazoWASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- Los legisladores que fueron a Washington decididos a promover recortes al presupuesto encaran un duro dilema ahora que el presidente Barack Obama y la cúpula militar propone reducir el tamaño de las Fuerzas Armadas, cerrar algunas bases y eliminar ciertas armas para lograr ese objetivo. Una nueva estrategia que refleja el fin de las intervenciones en Iraq y Afganistán ofrece la oportunidad de reducir los gastos militares y el déficit del Gobierno, ahorrando cientos de miles de millones de dólares en los próximos 10 años, pero al mismo tiempo eliminando miles de puestos de trabajo en los estados y distritos de los legisladores. Tanto demócratas como republicanos se resisten y tratan de evitar despidos desde California, donde se construye el avión sin piloto Global Hawk, hasta Wisconsin, hogar del veloz barco de guerra Littoral. “Al final de cuentas queremos ahorrar dinero en todos lados, menos donde nos molesta”, declaró el senador republicano Lindsey Graham. Él es miembro del Comité de los Servicios Armados y uno de los pocos legisladores que aprueba más cierres de bases. El secretario de Defensa Leon Panetta presentó hace poco un presupuesto de 525 mil millones de dólares para el próximo año, que es seis mil millones dólares más bajo que el actual. La propuesta es el primer paso en un plan destinado a reducir el déficit fiscal que Obama y los republicanos acordaron el año pasado y según el cual habría que recortar 487 mil millones de dólares en los gastos proyectados de defensa en los próximos 10 años. “Que quede claro: los ahorros que estamos planteando se harán sentir en los 50 estados y en muchos distritos de todo el país”, dijo Panetta al delinear la propuesta en una conferencia de prensa. “Esto será una prueba que determinará si el objetivo de reducir el déficit es sólo palabras o estamos dispuestos a actuar”. Obama presentará su presupuesto general ante el Congreso el 13 de febrero, pero el adelanto que dio Panetta ofrece detalles que generan inquietud en el Capitolio. El presupuesto contempla la cancelación del programa del Global Hawk de la Fuerza Aérea. Se trata de un aparato que vuelta a grandes alturas, sin tripulación, usado en misiones de vigilancia y de recolección de datos. El Pentágono dice que, con un costo de 215 millones de dólares por aparato, resulta más conveniente usar los aviones espías U-2, que aparecieron en la década de 1950 y ayudaron a encontrar misiles soviéticos en Cuba en 1962. AP Temas Norte América Elecciones EU Estados Unidos Republicanos Lee También Chivas y América calientan en redes el Clásico Nacional de la Fecha FIFA ALERTA en Jalisco por formación de ciclón "Raymond" Esta es la última guerra que Trump resolvió, según él mismo Las guerras que Trump dice haber resuelto y por las que merece el Nobel Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones