Internacional | Simpatizantes de la oposición El Gobierno iraní mantiene a raya a los manifestantes La Policía iraní dispersó a unos tres mil seguidores del candidato derrotado en las elecciones presidenciales Por: EFE 29 de junio de 2009 - 01:07 hs TEHERÁN, IRÁN.- La Policía iraní dispersó a unos tres mil seguidores del candidato derrotado en las elecciones presidenciales, el moderado Mir Husein Musavi, reunidos en Teherán pese a la prohibición para honrar la memoria de un mártir de la revolución, según varios testigos. Según la agencia IRNA, los sitios de internet cercanos a la oposición y a Musavi habían anunciado una concentración cerca de la mezquita Ghoba, en el Norte de Teherán. A pesar de la prohibición formal de las autoridades, alrededor de unas tres mil personas acudieron a la concentración. Según testigos, se registraron algunos enfrentamientos aislados con la Policía antidisturbios. “Una, puede que dos personas hayan sido arrestadas”, añadió un testigo. Durante la concentración, los manifestantes gritaban “¡Alá es grande!”, una frase que utilian desde el 13 de junio para manifestar su oposición a la controvertida reelección del presidente ultraconservador Mahmoud Ahmadinejad. Otros gritaron: “¿Dónde estás Jomeini? Musavi está solo”, en referencia al fundador de la República Islámica, el ayatola Ruhola Jomeini. La tensión creció cuando la multitud vio al candidato reformador, Mehdi Karubi, salir de la mezquita, indicaron testigos. “La gente empezó a dirigirse hacia él” y la Policía precipitó la dispersión de la concentración, según un testigo. Musavi y Karubi siguen denunciado fraude en las elecciones presidenciales del 12 de junio y reclamando nuevos comicios. Tras 10 días de manifestaciones casi diarias, no se había registrado ninguna protesta en contra de los resultados de las elecciones en Teherán desde el miércoles. Éstas fueron prohibidas por el poder, que había rechazado también la celebración de una concentración en memoria de Mohamad Hoseini Beheshti. Este clérigo, gran personaje de la Revolución de 1979, fue asesinado junto a otros 70 miembros del Partido de la República Islámica en un atentado con bomba en la sede del partido perpetrado por los Muyahidines del Pueblo. Normalmente, se organizan anualmente conmemoraciones en su honor. El hijo de Beheshti, Alireza, es aliado de Musavi. Los acusan de agitadores Teherán libera a empleados de la embajada británica. TEHERÁN.- La Policía iraní puso en libertad a “varios de los ochos empleados locales de la embajada británica” detenidos ayer por su supuesta implicación en las protestas y los disturbios que han sacudido el país tras la polémica reelección del presidente, Mahmoud Ahmadinejad. Según el ministro de Inteligencia, Gholam Husein Mohseni Ejei, los empleados fueron enviados por la propia legación británica a las marchas para “recopilar información e inculcar ciertas ideas a los manifestantes y a la sociedad”. “La embajada británica desempeñó un papel crucial en los recientes disturbios a través de los medios de comunicación pero también de su plantilla”, afirmó el ministro, a quien cita la agencia de noticias estatal Irna. “Tenemos fotos y videos de ciertos empleados de la embajada británica en las manifestaciones”, agregó Ejaei, quien no precisó cuántas personas habían sido liberadas. La agencia de noticias Fars anunció que la Policía iraní había arrestado a ocho empleados locales de la embajada británica en Teherán por su supuesta implicación en los disturbios, en los que murieron al menos ocho personas. Horas después, el ministro de Asuntos Exteriores, David Miliband, denunció la acción como “un acto de acoso e intimidación totalmente inaceptable” y exigió la inmediata liberación de los detenidos. La semana pasada, el ministerio iraní de Asuntos Exteriores confirmó la expulsión de dos diplomáticos británicos a los que acusa interferir en los asuntos internos del país. Entresacado: Dos diplomáticos ingleses deben abandonar Teherán hoy. En una decisión recíproca, Londres anunció la expulsión de otros dos diplomáticos iraníes. El prestigio del líder supremo se diluye Hace pocas semanas, hubiera sido un acto de desacato impensable: plantársele firme al líder supremo, ignorando su llamado a poner fin a las manifestaciones callejeras y abucheándolo. Pero las ruidosas protestas, de una magnitud que no se veía desde la revolución islámica de 1979, acabaron con un viejo tabú que impedía criticar abiertamente al ayatolá Alí Jamenei. Hay quienes dicen que Jamenei es una de las principales víctimas de la crisis desatada por los cuestionamientos al conteo de votos de las recientes elecciones presidenciales y se preguntan si el cargo de líder supremo mantendrá su prestigio cuando muera el poderoso clérigo. Durante dos décadas, la palabra de Jamenei tuvo la fuerza de una ley en Irán, donde el líder supremo es visto por muchos como un representante de Dios en la Tierra. Hoy miles de manifestantes opositores lo insultan en lugar de reverenciarlo. Actualmente, cánticos de “Muera Jamenei” reflejan la sorprendente pérdida de prestigio del religioso de 70 años. Jamenei se ha granjeado el apoyo de los militares y del aparato judicial, por lo que su condición de líder supremo no correría peligro. Avaló rápidamente la victoria aplastante del presidente Mahmoud Ahmadinejad sobre Mir Husein Musavi en las elecciones y milicianos que le son leales aplastaron violentamente protestas callejeras al día siguiente de que él dio un sermón televisado en el que advirtió que las manifestaciones no podían continuar. Su manejo de la crisis y su respaldo a Ahmadinejad lo hicieron perder estatura entre la oposición. Incluso, dos ex presidentes, que pueden ser considerados miembros de la elite --el reformista Mohammad Jatami y Hashemi Rafsanjani-- expresaron simpatías con los manifestantes, asestando otro golpe a Jamenei. Cuestionar a una figura como Jamenei no es inusual en una democracia, pero constituye un gran acto de desafío en Irán y el clérigo ha quedado en situación debilitada. Es previsible que en el futuro surjan serios cuestionamientos de su liderazgo. Destituirlo será difícil, si no imposible, y no hay sucesores obvios. Pero es probable que su papel de ahora en adelante se vea disminuido, pues se lo ve como una figura divisiva, que no cumplió el papel que se espera de un padre de la nación. Algunos expertos creen que podría reavivarse un viejo debate acerca de si Jamenei tenía las credenciales necesarias para asumir el cargo más alto que hay en Irán en 1989. El Consejo de Expertos, un poderoso cuerpo religioso, tiene autoridad para destituir a un líder, pero ello podría aumentar la agitación si la medida no tiene el respaldo de los militares y el poder judicial. Otra posibilidad es que la gente se pregunte si, 30 años después de la Revolución, todavía es necesaria la figura del líder supremo. Jamenei se pasó años cultivando el apoyo de las fuerzas armadas y de la poderosa Guardia Revolucionaria, una fuerza paramilitar que es el principal sostén del Gobierno. Su autoridad no deriva de sus credenciales religiosas, como debería ocurrir con un líder supremo. Por ello, Jamenei no tiene carisma ni pedigrí académico, y se sustenta en el respaldo de instituciones poderosas. “Jamenei heredó la posición con escasa justificación religiosa y académica, y un prestigio limitado”, expresa Anthony Cordesman, experto en Medio Oriente del Center for Strategic and International Studies de Washington. “Se aprovecha del impacto que tuvo Jomeini, del apoyo de otros líderes del Gobierno y del respaldo de las fuerzas de seguridad”. Alí Jamenei, líder supremo de Irán. Temas Medio Oriente Irán Manifestaciones en el mundo Lee También Sin ratificación Lemus respalda a productores de maíz y reconoce su reclamo 'por un precio justo' EN VIVO: Maiceros bloquean carretera Guadalajara-Morelia ¿Qué exigen los productores de maíz? Aquí te decimos Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones