La medida, anunciada por una alta funcionaria del Departamento de Estado y que es reversible, es la segunda sanción de Estados Unidos contra el Gobierno ucraniano desde que comenzaron las protestas, después de que a finales de enero anuló los visados ya concedidos a varios ucranianos que consideraba implicados en el uso de la fuerza. "Hoy hemos actuado para imponer un estatus de prohibición de visados, que supone la inadmisibilidad en EU de 20 altos funcionarios del Gobierno ucraniano y otros individuos que consideramos responsables de la violencia de anoche (el martes)", dijo a los periodistas la funcionaria, que pidió el anonimato.