Martes, 21 de Mayo 2024
Entretenimiento | Trabajo intenso

Tron: El legado, con sabor mexicano

Definir los efectos especiales adecuados para la cinta de Disney significó uno de los retos para el equipo de posproducción

Por: SUN

LOS ÁNGELES, ESTADOS UNIDOS (19/DIC/2010).- La película Tron: El legado, contó con manos mexicanas, sobre todo en las secuencias más importantes de la historia.

Charlie Iturriaga, con Ollin Studio, supervisó durante casi un año la realización de efectos visuales de cinco escenas importantes. Un efecto visual es aquello que se hace en computadora.

El especialista azteca no es nuevo ni improvisado en el mundo del cine, pues ya ha trabajado en películas de gran calibre, entre las que se cuentan producciones como Zodiaco, de David Fincher, y El curioso caso de Benjamin Button, protagonizada por Brad Pitt, explica orgulloso el cineasta: “El equipo mexicano hizo 230 efectos visuales en Tron, de un total de mil 300 que tiene el filme”.

Tron: El legado centra su historia en Sam (Garrett Hed lund), un rebelde de 27 años, atormentado por la misteriosa desaparición de su padre, Kevin Flynn (Jeff Bridges), que tiempo atrás fue conocido mundialmente como uno de los principales desarrolladores en la industria de los videojuegos.
Cuando Sam va tras las pistas de una extraña señal procedente de la Flynn Arcade, una señal que sólo pudo ser enviada por su padre, termina siendo absorbido por el mundo digital en el que su progenitor ha estado viviendo durante 25 años sin posibilidades de escapar. Y eso es apenas el principio de sus problemas.

— ¿Cómo fue que entraron al proyecto más importante de Disney?
— Fue vía Eric Barba, supervisor de efectos en Benjamin Button; nos mandó llamar.

— ¿Qué secuencias hicieron?
— Unas cinco, como el Armory, donde al personaje principal lo visten las sirenas; era importante porque con esa secuencia Disney comenzó a presentar la película en el mundo. Parte del mundo de Tron se puede construir en foros, todo lo demás son efectos visuales.

— ¿Cuál fue la más complicada?
— ¡La pelea de los guardias negros! El personaje principal va con una sirena a un antro donde hay música del grupo Daft Punk y los programas (de computadora) interactúan. Era la presión de definir el aspecto que iba a tener, si cuando golpeaba un disco (de batalla) pasaba algo o no, era definir todo. En el mundo de Tron no se suda, así que se debía eliminar el sudor (digitalmente) que se daba normalmente en el foro de rodaje durante las batallas.

— ¿Era una presión extra trabajar con una producción de Disney?
— Es una presión bárbara y estresante, pero al mismo tiempo increíble. El trabajo era intenso, llegó el momento en que nos juntábamos con el director (Joseph Kosinski) tres veces por día.

— De todas las ideas que se presentaban día a día, ¿cuántas se quedaban aceptadas y cuantas eran rechazadas?
— El principio fue difícil y luego me enteré que todos los que estábamos trabajando en efectos estábamos igual. En el inicio estábamos uno de 40; teníamos que presentar 40 veces algo, para ser aceptado. ¡Pero al final tuvimos un porcentaje de uno a uno!

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones