Domingo, 28 de Noviembre 2021
Entretenimiento | Juan Villoro es autor de las novelas El disparo de argón, Materia dispuesta y El testigo

Las pasiones literarias de Juan Villoro

El libro De eso se trata reúne cerca de 20 ensayos sobre la vida y obra de grandes autores

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- El autor Juan Villoro (Ciudad de México, 1956), quien constituye junto al chileno Roberto Bolaño (1953-2003) las principales apuestas literarias hispanoamericanas de Anagrama, confiesa que de niño apenas leía y que Ernest Hemingway le cayó "gordo" durante mucho tiempo hasta que descubrió que el novelista estadounidense usaba en público una máscara de "charlatán" para preservar su intimidad y poder escribir tranquilo.

Hemingway es precisamente uno de los protagonistas del último libro de Villoro "De eso se trata" (publicado por la editorial Anagrama), un compendio de ensayos literarios en el que comparte con el lector, el gozo que le produjeron los grandes autores de la literatura universal, desde Cervantes hasta Borges, pasando por Shakespeare o Chejov.

"Es difícil encontrar maneras de comunicarnos uno a uno tan directas como la lectura en un mundo de sobreinformación y una sociedad del espectáculo", sostiene Villoro.

En su opinión, "el ensayo ahonda y extiende esta idea de la conservación", ya que, a la vez que el escritor conversa con el lector, permite la intervención de otros autores, "voces que van integrando una especie de tertulia".

A la hora de justificar su inclinación por este género literario, afirma que "el hecho estético, cuando te toca, te cautiva, enseguida sientes la necesidad de compartirlo", porque "hablar de lo que te ha gustado es una forma de redoblar el gusto".

Villoro extrajo el título de la obra, "De eso se trata", de la traducción realizada por el poeta español Tomás Segovia de la frase del monólogo de Hamlet que sigue al "To be or not to be" ("Ser o no ser").

"Me pareció un lema extraordinario para un libro de ensayos, porque creo que justamente el ensayista trata de volver próximo, cotidiano, lo que aparentemente está lejos", indica el escritor, ajeno a pretensiones eruditas, como lo demuestran sus alusiones en su libro a la modelo Kate Moss o a la película Thelma y Luise.

El caso de Hemingway

El autor entre muchas obras de "El testigo", ganadora del Premio Herralde Novela convocado por la editorial Anagrama en 2004, admite que tuvo relaciones muy dispares con los escritores comentados en "De eso se trata". "Hemingway me cae medio gordo, se me hace muy pesado", dice sobre el autor de "El viejo y el mar", con quien tuvo "una relación muy neurótica, un romance con muchos altibajos".

Cuenta que "primero lo admiré muchísimo por su literatura y por su vida; después me pareció un personaje un tanto caricaturesco, charlatán, un juerguista impenitente, un macho que mataba leones y que comparaba el tamaño de su sexo con el pobre Francis Scott Fitzgerald, que se ufanaba de sus romances".

Más adelante, Villoro asegura que "fui entendiendo que ese personaje era una fachada para preservar una zona de intimidad y de soledad, que era donde escribía una obra excepcional".

Admiración por Chejov

Otros escritores resultaron "más cercanos" para él, como los argentinos Jorge Luis Borges y Adolfo Bioy Casares, y el uruguayo Juan Carlos Onetti.

El italiano Giacomo Casanova logró más que ningún otro plasmar "la identidad entre hombre y obra", porque resultó "inseparable el destino que tuvo con su escritura", pese a algunas licencias.

Pero sin duda fue el ruso Anton Chejov el que más le cautivó. "Nada me gustaría más que parecerme a Chejov en forma de vida, en conducta moral, en escritura", reconoce Villoro.

Amor tardío por la literatura

En referencia a su próxima novela de ficción, titulada "El libro salvaje", Villoro revela que la pasión por la literatura le llegó relativamente tarde. "Yo nunca fue un gran lector de niño; en mi casa no había libros para niños", explica al recordar que sus padres eran universitarios, por lo que tenían materiales muy densos.

"No fue sino hasta las vacaciones previas al bachillerato, a los 15 años, cuando un amigo me pasó una novela del mexicano José Agustín", que hablaba justamente de esa época vital para un adolescente.

Dice en tono de broma que "inmediatamente empecé a escribir, convirtiéndome en uno de los autores más incultos de la historia, porque solamente había leído un libro y ya quería escribir".

"El libro salvaje", cuya presentación tendrá lugar en la próxima edición de la Feria Internacional del Libro (FIL) de Guadalajara que se celebrará entre el 29 de noviembre y el 7 de diciembre de este año, cuenta la historia de un libro que nunca ha sido leído y va dirigida a lectores de 11 a 14 años.

Semblanza

Juan Villoro es autor de las novelas El disparo de argón, Materia dispuesta y El testigo.

Obtuvo el Premio Xavier Villaurrutia por su libro de cuentos La casa pierde, el Premio Mazatlán por su libro de ensayos Efectos personales y el Premio del International Board on Books for the Young por su novela para niños El profesor Zíper y la fabulosa guitarra eléctrica.

También ha traducido, entre otras obras, Memorias de un antisemita, de Gregor von Rezzori, y Un árbol de noche, de Truman Capote, publicadas en Anagrama, y Aforismos, de Georg Christoph Lichtenberg.

Ha sido profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, en Yale y en la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona.

Durante tres años dirigió La Jornada Semanal, el suplemento cultural del periódico La Jornada.

Sus colaboraciones periodísticas han aparecido en La Jornada, Reforma, El País, Süddeutsche Zeitung, Frankfurter Allgemeine Zeitung, Granta, Proceso y Letras Libres, entre otros medios.

"Es difícil encontrar maneras de comunicarnos uno a uno tan directas como la lectura en un mundo de sobreinformación y una sociedad del espectáculo", Juan Villoro.

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