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Viernes, 17 de Agosto 2018

Entretenimiento

Entretenimiento | La vida del cantautor de 35 años ha sido una montaña rusa.

Juanes afina sus guitarras para gira

Con el lanzamiento esta semana de una de las giras musicales más anticipadas del año, que arranca el jueves en el Madison Square Garden de Nueva York, Juanes dice que todo ha cambiado desde su tour del 2006.

Por: EL INFORMADOR

E.U.- Fue hace unos meses, recuerda Juanes, cuando su hija Luna se preguntó por qué la gente lo paraba en la calle para tomarle una foto o pedirle un autógrafo, o lo ll

amaba por su nombre como si fuera un amigo cercano.

``Papi, ¨tú quién eres?'', le preguntaba la niña de 4 años.

Esa es una pregunta que el astro colombiano se hizo a sí mismo cuando escribió y grabó su más reciente álbum, ``La vida es un ratico''. Y con el lanzamiento esta semana de una de las giras musicales más anticipadas del año, que arranca el jueves en el Madison Square Garden de Nueva York, Juanes dice que todo ha cambiado desde su tour del 2006; especialmente él.

``Todo es nuevo porque ahora soy una persona diferente'', dijo Juanes en inglés a la AP previo a un concierto de ensayo con su banda en Coral Gables. ``He crecido como persona, probablemente a través de distintas experiencias, a través del dolor y también de la felicidad''.

La vida del cantautor de 35 años ha sido una montaña rusa. Su álbum del 2004 ``Mi sangre'', que incluyó su fenomenal éxito ``La camisa negra'', puso a Juan Esteban Aristizabal (su verdadero nombre) en el camino de la fama mundial. Además de recibir elogios de la crítica (tiene suficientes premios Latin Grammy como para jugar bolos con ellos), su gira homónima cubrió 31 países en cuatro continentes, una cifra sin precedentes para un artista latinoamericano.

``La vida es un ratico'', su cuarto disco de estudio, ha vendido más de 9 millones de copias, más que cualquier otro intérprete de rock en español, y al mismo tiempo Juanes trabaja incansablemente como activista en contra de las minas anti-personales en Colombia. Recientemente cantó en la ceremonia del premio Nobel de la Paz y ante el Parlamento Europeo con el fin de recaudar fondos para la causa.

Su nombre también ha figurado en la prensa sensacionalista, primero por la separación de su esposa, la modelo colombiana Karen Martínez, y luego por su reconciliación. Aun su decisión de cortarse una larga cabellera generó noticias en el mundo de las celebridades latinas.

Pero pese a todo, Juanes se presenta a sí mismo como un padre normal, trabajador, que por casualidad se gana la vida cantando, tal como se lo explicó a su hija.

Algunos son doctores, otros policías, dijo. ``Soy un cantante y la gente me conoce porque oye mis canciones el la radio'', explica en español.

No solicita lujos durante la entrevista. Sólo bebe una botella de agua sentado en una silla plegable en una sala de prensa del BankUnited Center de la Universidad de Miami. Ataviado en jeans y camiseta negra, luce casi idéntico a como lo hace más tarde en el escenario. Habla suavemente y se excusa al sentir la necesidad de responder en su lengua materna.

Es sencillo. Y esa es la idea detrás de su próximo tour.

``Esta gira realmente se enfocará en la música. Claro que habrá luces e imágenes, pero lo más importante será el sonido. Es fantástico'', opina satisfecho.

``Somos siete músicos en el escenario y simplemente tocamos ... tratando de recrear el sentimiento que tuve cuando estaba componiendo las canciones. Es como un viaje a través de mis sentimientos''.

La escenografía es básica: una amplia proyección de luz en forma de un sol en el horizonte y tres pantallas de video. Al comenzar a sonar la música, Juanes aparecería en escena con sus conocidos ritmos y su voz.

La noche de la entrevista Juanes canta ante un pequeño público invitado, y salpicado de celebridades latinas locales. La lista de canciones impresiona por su riqueza: más de 20 temas que empiezan con su popular ``A Dios le pido'' y terminan con ``La camisa negra''. En el medio, un éxito tras otro de sus últimos tres discos, así como parte de sus primeros temas.

Juanes despliega su característica mezcla de rock y ritmos folklóricos colombianos así como baladas, entre ellas una conmovedora versión de ``Sueños'', su oración por el fin de la violencia por la guerrilla en Colombia.

El nuevo material aborda el torbellino interno de Juanes: ``Que cambie todo pero no el amor/Nuestra familia es más importante ya lo sé/Y la debemos proteger y volver a tejer/Porque estos tiempos son difíciles y es más escasa la verdad'', dice el coro de la canción ``La vida es un ratico''.

Y aun si uno no entiende sus palabras, Juanes logra tocar las emociones del oyente a través de pequeñas o grandes melodías. Esta habilidad como compositor es un reflejo de su proceso creativo: primero compone la música; la letra viene después.

``Todas esas melodías salieron de mi corazón, del modo en que me siento'', explica. ``Es un poco extraño, porque aun cuando no tengo las palabras, la melodía me dice lo que necesito porque expresa dolor o felicidad''.

La dolorosa separación de su esposa le sirvió de inspiración.

``Es realmente duro porque estaba atravesando esta situación tan difícil, pero la música me sirve de cura'', dice. ``Tomé toda esa energía que llevo dentro de mí y la transformé en cosas positivas, en melodías''.

``Después de todo, cuando uno escucha el disco uno de hecho puede bailar la mayoría de las canciones porque yo simplemente quería bailar mi propio dolor, sólo quería transformar esos sentimientos... La música siempre ha sido una salvación para mí porque me da la posibilidad de expresarme. Sacar todo lo que tengo allí y curar esas heridas'', añade, la última frase en español.

Y las heridas de su país también han inspirado a Juanes, quien escribió la mayor parte de ``La vida es un ratico'' en Colombia.

El músico cree que su país está logrando encaminarse hacia el fin de una negociación y hacia el fin de la violencia.

``Yo no creo que por las vías militares se vaya lograr'', reconoce nuevamente en su idioma. ``La FARC nunca va a poder tomar el poder del país. Y por 50 años el gobierno no ha podido acabar con la FARC... Porque si tú eres la FARC y yo soy el gobierno, tú tienes un orgullo, yo tengo otro orgullo, podemos sacar todo, la vida así... Pero si queremos la paz, pues sería bueno de alguna forma hacerlo, ¨no?''

El mensaje de Juanes podrá resonar en todo el mundo, pero él no puede decir si lo escucha la FARC en territorio colombiano.

``No creo, porque yo creo que ellos han pensado que estoy casado con un partido político. La realidad es que yo no estoy casado con ningún partido político. Yo soy del extremo centro. A mí lo que me interesa es la parte humana del conflicto'', afirma.

Todo lo que sabe es que ``todos estamos en Colombia muy cansados de esto, muy dolidos''.

Juanes nació en Medellín y dice que se hizo adulto en una de las épocas más ``duras de Colombia''.

La guerra que ha visto forma parte de su tour, en el que interpreta una canción, la melancólica ``Minas piedras'', frente a imágenes de personas que han perdido extremidades debido a las minas anti-personales.

Juanes espera que su mensaje de conciencia política lleve a su público a actuar. Aunque no puede votar en los Estados Unidos, se ha unido al proyecto ``Rock the Vote'' para exhortar a la juventud de este país a acudir a las urnas.

``Parte de construir una democracia es que la gente joven sea mucho más consciente de su papel'', dice. ``Me encantaría si todos los latinos que van a nuestros conciertos y que tienen la posibilidad de inscribirse lo hagan y voten''.

Los últimos dos años Juanes ha alcanzado el éxito tanto en su vida personal como profesional. Pero el cantante dice que aún le queda mucho por lograr.

``Para mí cada día es como, pues, un sueño. Un sueño como el mañana, un sueño como el pasado. Para mí ver a mis hijas creciendo es un sueño muy grande y me suplica querer estar vivo, haciendo música, girar... Diría que hay muchas cosas que hacer todavía''.

LAMH 04-03-08

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