Sábado, 11 de Octubre 2025
Entretenimiento | Ofrece retrato personal con ''Somewhere''

El año de Sofía Coppola

La cinta más reciente de la directora reafirma su camino y la coloca como una de las favoritas de la crítica

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO (02/ENE/2011).-  Crecer en un ambiente como el que ofrece Hollywood es difícil. Lleno de vanidad, derroche y excesos, la llamada “Meca del entretenimiento estadounidense” es tan espectacular como decadente, según el ángulo en que se quiera ver.

Y sin duda a Sofía Coppola le tocó ver un aspecto poco común en esa realidad artística. La hija del legendario Francis Ford Coppola vivió un poco de esas fiestas y banquetes donde se celebrara el éxito y el lanzamiento de tal o cual película. Pero también vivió la resaca que trae la fama y la soledad que enfrentan las estrellas cuando las luces se apagan. Eso es lo que refleja en Some-where, cinta que presentó a finales del año pasado en Estados Unidos y que no pasó desapercibida para la crítica.

La crítica no trata con medias tintas a Sofía Coppola por ser el hecho de ser mujer. Quienes la admiran le atribuyen la intimidad y la belleza con la que dota a sus películas, en tanto que sus detractores la consideran lenta en su narrativa e incluso aburrida. A ella no le preocupa tanto el “qué dirán” sino “como lo diré”.

En Somewhere, Coppola optó por explorar a una estrella ficticia de Hollywood, Johnny Marco, cuya vida se ve sacudida con la “gloria” y la fama del cine, y como ésta puede terminar siendo el corrosivo más terrible para cualquier carrera. “Después de dirigir María Antonieta lo que más deseaba era una película un poco más íntima, donde pudiera tomarme el tiempo para dirigir a los actores y no preocuparme tanto por vestuarios o decorados –admite la propia directora en declaraciones a la página filshoolrejects.com-, y no porque no me haya divertido, pero creo que llegué a un momento donde buscaba algo un poco más simple”.
 
Decisiones complicadas

Johnny Marco es el prototipo de lo que una estrella de cine puede ser cuando no está listo para la fama. A pesar de ser millonario, se encuentra en plena decadencia, y pasa más tiempo gastando su dinero en todo tipo de excesos absurdos que trabajando. Es en plena espiral descendente de fiestas y mujeres cuando por su vida se topa Cleo, su hija de 11 años y con quien apenas ha tenido algún tipo de contacto en el pasado.

Ahora Johnny se pregunta cómo hará para que la niña encaje en su bizarro estilo de vida, sin saber que será él quien tenga que cambiar.

“Johnny Marco es un personaje especial –explica Coppola- porque su personalidad se adapta a toda situación, y a pesar de su fama, sabe cuándo pasar desapercibido. En el fondo es un buen hombre sometido a una situación que para mucha gente sería muy complicada de sobrellevar, siempre expuesto en los medios y con miles de personas esperando a que haga algo. Fue un desastre agradable de dirigir”.

La soledad, la transformación y la dificultad en las relaciones humanas se han convertido en una constante en las películas de Coppola (Vírgenes suicidas, Perdidos en Tokio, María Antonieta y ahora Somewhere). La directora explica que “no ha sido un abordaje consciente de este tema. Simplemente es algo que aparece en mi mente y comienzo a escribir sin pensar en lo que hice antes. Creo que si hay un elemento constante en mis películas es la idea de que todos los personajes deben decidir qué tipo de personas quieren llegar a ser en un mundo donde muchas veces no tienen las opción de elegir”.
 
Arraigada al trabajo

El apellido Coppola es fuerte en Sofía. Por eso no niega que mucho de lo que se cuenta en Somewhere es hasta cierto punto biográfico. “Y no es que me haya ocurrido a mí, aunque puedo haberlo visto. Tengo que reconocer que mucho de lo que tengo se lo debo a mi padre, que se esforzó por dejarnos como enseñanza la ética del trabajo duro”.

A pesar de pertenecer a una familia llena de artistas, la directora no vivió en Hollywood. Su infancia la pasó entre la finca que tiene su padre al Norte de California, alejada de todo el bullicio de la farándula. Cuando tenía cuatro años, Francis Ford Coppola se la llevó a ella y a toda la familia “de campamento” a Filipinas… durante dos años, para filmar Apocalipsis ahora. A los 12 vivió un año entero en Nueva York, otra vez por el rodaje de una película de su padre, The  Cotton Club.

Lo cierto es que el sacrificio de Sofía ha valido la pena. Ganadora de diversos premios y laureada en Cannes, Venecia e incluso Hollywood, la directora confiesa que ahora se respira un aire distinto en Hollywood. “Ahora hay muchas más mujeres directoras que cuando comencé. Eso es alentador. Creo que antes no había tanta presencia femenina en esto porque es un trabajo que implica un enorme sacrificio personal, mucho tiempo y alejarse de la familia”.

Por eso ahora la distancia de casa le pesa menos. “Extraño ver a mis hijas, pero es parte del trabajo, es parte de crecer y aprender”.

Aire de familia

Aunque todos relacionan a Sofía Coppola con su famoso padre, su estilo como directora guarda lazos más estrechos con su madre, Eleanor, quien es decoradora y documentalista, además de escritora.

“Cuando estoy en el set de rodaje no me gusta llamar la atención de forma excesiva, sino observar en silencio. Es algo que a muchos les sorprende, porque mi papá (Francis Ford Coppola) es un hombre a quien le gusta gritar y hacer aspavientos siempre que puede (risas). Creo que la forma de trabajo la heredé de mi madre, que es una gran observadora de los pequeños detalles”, comparte orgullosa Sofía.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones