Jueves, 09 de Octubre 2025
Entretenimiento | Inglaterra e Italia a escena

Ausencia del factor sorpresa

''Terraferma'' y ''Shame'', cintas que abordan la migración y los excesos, respectivamente, lucen complicadas pero también predecibles, según la crítica

Por: EFE

El director británico Steve McQueen (derecha), junto al protagonista de la cinta Shame, el alemán Michael Fassbender. AFP  /

El director británico Steve McQueen (derecha), junto al protagonista de la cinta Shame, el alemán Michael Fassbender. AFP /

VENECIA, ITALIA (05/SEP/2011).- El Festival de cine de Venecia mostró su cara más seria en su quinto día de competencia, con dos filmes duros e interesantes sobre el drama de la inmigración y la hipocresía en Terraferma y sobre la adicción al sexo en Shame.

Dos historias muy diferentes, igual de bien resueltas cada una pero que pisan terrenos muy conocidos en ambos casos, lo que elimina el factor sorpresa tan valorado en los festivales.

En el caso de Shame (Vergüenza) ratifica al británico Steve McQueen como el excelente director que se dio a conocer en 2008 con Hunger.

Repite como protagonista el alemán Michael Fassbender, que desde entonces ha tenido una carrera fulgurante y que en Shame da vida a Brandon, un adicto al sexo que sólo busca relaciones esporádicas con prostitutas, mujeres que conoce en bares o a través de internet.

Un filme que sin embargo el director considera como político, al igual que su opera prima.

“Hambre era un filme político, pero Shame también lo es (....). Cuenta la historia de un hombre libre y de cómo el exceso de libertad puede al final encarcelarlo”.

En este caso esa cárcel es el sexo, pero es algo que puede aplicarse a cualquier otra adicción, como las drogas o el juego, explicó McQueen en la rueda de prensa de presentación de esta película que opta al León de Oro.

Brandon es un personaje que, pese a todo, “no está lejos de la mayoría de nosotros”, reflexionó el realizador, cuyo cine se centra en la gente, en los diferentes tipos de necesidades que tienen en cada lugar del mundo.

De ahí que en este caso fuera importante que la acción se situara en Nueva York, la ciudad “del exceso y del acceso” a todo, ininterrumpidamente durante 24 horas.

Una película que hubiera sido difícil hacer sin Fassbender, como reconoció el director, que calificó su colaboración de increíble.

Sobre su trabajo, el actor alemán -que recién presentó también en competencia A dangerous method, de David Cronenberg- quiso restar importancia a las múltiples escenas de sexo que hay en la película. “Lo más importante es que todo el mundo implicado se sienta tan bien como sea posible, de forma que no tengas que hacer demasiadas tomas”.

Junto al alemán, la actriz Carey Mulligan tiene un estupendo papel secundario, el de su hermana. Una joven cantante con tendencias suicidas y que protagoniza, cantando New York New York al estilo blues, una de las más bellas escenas de la película.

País anfitrión
Y frente a la frialdad de Shame, el drama y la pasión italiana en la primera de las tres películas a concurso del país anfitrión, Terraferma (tierra firme), de Emanuele Crialese.

Una historia muchas veces contada desde la hipocresía con el que se enfrenta el problema de la inmigración ilegal, situación que afecta especialmente a países como Italia y España.

En una pequeña isla de Sicilia, donde sus habitantes sobreviven a duras penas con la pesca y la visita de turistas, la llegada de los inmigrantes ilegales supone un dilema moral entre la necesidad de ocultarlos a la vista de los turistas y la de ayudarles, como manda la ley del mar.

Una película en la que el director comenzó a pensar cuando en 2009 leyó una información sobre una tragedia en una patera (embarcación pequeña) en Lampedusa, que pasó tres semanas a la deriva sin que ningún barco ayudara a las 79 personas que estaban a bordo y de las que 73 murieron.

Una de las supervivientes, Timnit T. representa en la película a una de esas personas que se lanza a un viaje con pocas posibilidades de éxito para poder conseguir una vida mejor.

“Vi su foto en el periódico, con un montón de gente a su alrededor. Había atravesado un infierno. Y tenía una mirada, una sonrisa, de una persona que parecía haber llegado al paraíso”, explicó Crialese.

El director consiguió localizarla meses después e inventaron juntos una historia que funcionara en el cine y que es Terraferma, en la que Crialese quería ante todo mostrar “su grandísima dignidad y la grandísima lección de vida” que dan estas personas.

Es una película sobre el gran problema de dirección moral que existe en la actualidad. “Hoy, la mayor parte de las personas han perdido esa moralidad” y desvían la vista ante una tragedia que se está produciendo a su alrededor, resaltó.

Una película que trata de lanzar un rayo de esperanza pero que no cae en la complacencia. Porque, como dice la canción que cierra la historia, Le vent l’emportera. (El viento se lo llevará).

Seduce visita de Al Pacino
Exhibe filme fuera de competencia


El célebre actor estadounidense Al Pacino sedujo este domingo en el festival de Venecia con su original filme Wilde Salomé, dirigido por él y dedicado a la controvertida personalidad de Oscar Wilde y de su obra Salomé.

Pacino, de 71 años, cabello largo y cara quemada por el Sol, quien llegó al  Lido acompañado por su novia, la argentina Lucila Sola, 40 años menor que él,  presentó fuera de concurso su nuevo filme, “el proyecto más personal que he  realizado en mi vida”, confesó durante la conferencia de prensa de presentación.

El viaje en el mundo privado de Pacino mientras investiga sobre la obra de Oscar Wilde (1854-1900), es a la vez un recorrido en la vida del actor y al  mismo tiempo en la del célebre escritor irlandés, recordado por sus epigramas, sus obras de teatro y la tragedia de su encarcelamiento por las acusaciones de  homosexualidad.   

También es una historia de lujuria y codicia, un trabajo experimental en el que Pacino mezcla cine, literatura y reflexiones sociológicas.

“No sé si podría definirse como una ficción o un documental, no sé, estoy  confundido”, reconoció el legendario actor, formado en el Actors Studio de  Nueva York e inolvidable Michael Corleone en El Padrino de Francis Ford  Coppola.

Pacino, quien recibió el premio Jaeger-LeCoultre por su carrera y que se expandió para hablar del oficio del actor, de sus métodos para entrar en los personajes y en sus vidas, en la magia del cine y del teatro, lanzó a la fama a  la bella actriz estadounidense Jessica Chastain, de 30 años.

“Hice esta película por ella”, dijo al presentarla ante la prensa como la  nueva estrella del cine estadounidense, protagonista este año también del  recién premiado en Cannes El árbol de la vida de Terrence Malick.

“En el filme quería realizar como un collage, juntar cosas que mostraran lo que tenía en mente y que suscitaran reflexiones sobre quién era Oscar Wilde”,  contó el actor, que se alejó de su obra por cinco meses para poder terminarla.

La película conduce al actor-director por el mundo, a Londres, París, Dublín, Nueva York y Los Ángeles así como dentro de su camerino, ofreciendo una mirada sobre el drama de Wilde y sobre él mismo.

Para realizar el filme el actor obtuvo la colaboración de ilustres  intelectuales, entre ellos Tom Stoppard y Gore Vidal e inclusive de un familiar  de Wilde, Merlin Holland.

“De ahora en adelante quiero hacer lo que más siento y prometo ser más  selectivo. Al contrario de otras ocasiones mantendré la promesa”.

''En el filme quería juntar cosas suscitaran reflexiones sobre quién era Oscar Wilde'', Al Pacino actor y director.

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