Miércoles, 02 de Diciembre2020
Economía | El alto precio del crudo está provocando un radical viraje en el patrón de comportamiento de los consumidores.

Petróleo: ganancias enormes y signos de 'destrucción de la demanda'

Después de haberse multiplicado por seis los precios del petróleo en los últimos cinco años, los ingresos globales de las empresas estatales y privadas productoras de crudo sumaron un billón de dólares en 2007.

Por: NTX

Montreal.- El alza en el precio del petróleo ha favorecido a países productores y a empresas privadas como Exxon Mobil, que en 2007 logró una ganancia neta de 40.6 mil millones de dólares, más del doble de la lograda por Chevron, su más cercana competidora.

El alto precio del crudo es uno de los factores -junto al colapso de los precios de las casas en Estados Unidos y la recesión o débil crecimiento económico- que está provocando un radical viraje en el patrón de comportamiento de los consumidores.

Murray Leith, director de investigaciones para inversiones de Odlum Brown en Vancouver, Columbia Británica, apunta que ya hay 'signos bastante ruidosos' que 'está teniendo lugar una destrucción de la demanda' de la gasolina y otros derivados del crudo.

Leith dijo a Report on Business del Globe and Mail que las ventas de los vehículos muy voraces en gasolina 'cayeron al precipicio, la gente usa menos el automóvil' y las aerolíneas están cortando su capacidad y rutas, y despidiendo empleados.

Los consumidores y el mercado no pueden seguir ignorando, como hasta hace dos trimestres, los altos precios del petróleo.

La cuestión clave ahora es si el precio actual se justifica por un desequilibrio entre la oferta y la demanda o es producto de la especulación, como afirman algunos.

Mathieu D'Anjou, economista del Movimiento de Cajas Cooperativas Desjardins de Québec, apunta que desde el punto de vista de los países productores los precios actuales 'no incitan a aumentar la producción'.

Considera que quizá se está produciendo 'lo que se puede' extraer y que es la demanda de China e India 'que estorba el equilibrio' entre la oferta y la demanda.

Hay expertos que desde hace tiempo enfatizan que éste recurso no es solo finito, sino que las fuentes convencionales se están acabando más rápidamente que lo previsto y que las fuentes no convencionales nunca serán un reemplazo barato.

Por su parte, el presidente de la Organización de países Exportadores de Petróleo (OPEP), Chakib Khelil, puso en claro a finales de junio que a juicio de la OPEP 'el mercado está en equilibrio'.

Más aún, según algunos analistas las fuertes alzas de precios del petróleo y el fuerte flujo de inversiones para mantener o aumentar la producción y desarrollar fuentes no convencionales, como las arenas bituminosas en Alberta, Canadá, han disparado los costos de producción en toda la industria.

En efecto, en Alberta los costos de producción están aumentando por la fuerte demanda de maquinaria, materiales y mano de obra que dispararon la inflación de doble dígito en el sector, aumentando los costos de los proyectos en curso y de la explotación de los existentes.

Para Maurice Marchon, profesor de la Escuela de Estudios Comerciales de la Universidad de Montreal y experto en cuestiones del petróleo, la producción está frenada por el alza de los costos en los países productores, incluyendo los salarios y los servicios.

Las petroleras privadas afirman que los costos de producción están aumentando a un ritmo de 15 por ciento anual.

Pero en términos generales los costos de producción del crudo no tienen una importancia mayor en el precio final, y otros analistas apuntan que el factor más importante para explicar el alto precio actual es la especulación bursátil.

D'Anjou cree que los movimientos extremos en el precio del crudo, como se vio en junio cuando bajaron 10 dólares para luego aumentar en 16 dólares, están produciéndose 'sin que alguna noticia importante haya afectado el mercado del crudo'.

Para este economista el 40 por ciento del precio actual del petróleo, o sea unos 60 de los 145 dólares, es producto de la especulación, y otra parte del aumento, un 20 por ciento, se debe a la devaluación del billete verde, según varios economistas canadienses y europeos.

El economista Marchon dijo al diario La Presse de Montreal que los especuladores 'aumentan la volatilidad pero no definen los precios'.

El factor 'geopolítico', en particular la amenaza de bombardeos contra instalaciones nucleares iraníes, es otro factor que infla el precio del crudo.

Al analizar una coyuntura económica y bursátil que está empeorando rápidamente, el analista Avner Mandelman de Report on Business recuerda el primer choque petrolero (1973) e incorpora en su análisis la posibilidad de 'una guerra en el Medio Oriente'.

Mandelman cita al periodista estadunidense Seymour Hersh (The New Yorker) según quien ya hay 'fuerzas especiales' estadunidenses dentro de Irán para 'marcar' los objetivos a bombardear, y el primero -en octubre- será el reactor nuclear en Busherhr.

Israel, agrega el analista, acaba de hacer ejercicios de bombardeos con más de 100 aviones, y aduciendo 'riesgos de un terremoto' el gobierno de Tel Aviv puso a sus hospitales en alerta para 'masivas cantidades de heridos'.

También se menciona cada vez más frecuentemente la posibilidad de que la especulación en el petróleo sea solo una manifestación de la 'burbuja' en todo el sector de los recursos naturales, los 'commodities'.

Los commodities están siendo desde hace meses el único sector bursátil que ha venido creciendo y ocultando en parte, como sucede en la Bolsa de Valores de Toronto, el declive de la industria manufacturera, de los bancos y compañías de seguros.

Por eso algunos expertos piensan que los altos precios del petróleo forman parte de la 'burbuja' especulativa en este ciclo de los recursos naturales, y que ya hay condiciones -como la destrucción de la demanda- para la implosión de esa burbuja.

Otros economistas y funcionarios de instituciones públicas –como el Gobernador del Banco de Canadá- no creen que se esté en presencia de una burbuja, sino de un 'superciclo' de los recursos naturales alimentado por la demanda de China e India.

Al analizar el contexto financiero actual, con los altibajos bursátiles y la debilidad del sistema bancario junto a la inflación, Mandelman opina que en Estados Unidos no tienen otra posibilidad que aumentar la tasa de interés, como ya sucede en muchos países.

El encarecimiento del capital restringirá aún más la demanda y 'cuando los consumidores estadunidenses dejen de comprar, a quién China venderá sus productos. ¿A Haití?', se pregunta Mandelman.

Cuando el vicioso círculo de retroalimentación se ponga en marcha, agrega, habrá más despidos en medio de una lucha contra la inflación, y más despidos, como sucedió en 1981-82, o incluso en 1973, según este analista.

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