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Miércoles, 26 de Junio 2019
Economía | Académico de la UP calcula que faltan 50 años para liquidar la deuda

Ocultan los nombres de los beneficiarios del Fobaproa

Beneficiados un millón 322 mil 690 usuarios con una cartera asociada de 324 mil 367 millones de pesos

Por: EL INFORMADOR

El IPAB señala que existe una reserva que garantiza la seguridad de los 154.3 millones de cuentas en el país. EL INFORMADOR / ARCHIVO

El IPAB señala que existe una reserva que garantiza la seguridad de los 154.3 millones de cuentas en el país. EL INFORMADOR / ARCHIVO

GUADALAJARA, JALISCO (08/MAR/2017).- Desde 1999 hasta septiembre del año pasado, las instituciones de banca múltiple han pagado al Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB), por concepto de cuotas, 147 mil 276 millones de pesos, de los cuales 110 mil 457 millones se han aplicado al pago de los pasivos heredados por el Fobaproa.

Los restantes 36 mil 819 millones de pesos han sido utilizados por el Instituto para el pago de gastos administrativos y pago de obligaciones por la prestación del seguro de depósitos.

De acuerdo con la Ley de Protección al Ahorro Bancario, el Instituto dispone de las tres cuartas partes de las cuotas que pagan las instituciones bancarias por la prestación del sistema de protección al ahorro, a fin de concluir los programas de saneamiento financiero y la liquidación de las operaciones.

Año con año, las cuotas que aportan los 52 bancos respaldados por el IPAB se han ido incrementando al pasar de cuatro mil 554 millones, en 1999, a 16 mil 605 millones de pesos, al cierre de 2015, según cifras del Instituto.

Lo anterior obedece a las condiciones favorables del entorno económico y al tamaño de los balances de los bancos, “si estos dos factores se combinan tal como ha sucedido recientemente, el resultado será similar (las cuotas seguirán creciendo)… afortunadamente cada año ha venido creciendo la banca y eso nos ha dado recursos”, prevé el IPAB.

Sobre los pasivos, el Instituto respondió: “Nosotros recibimos la herencia de esa gran deuda, cuando nace el IPAB se le hereda esa parte. Los legisladores establecieron que la deuda de los programas de ahorradores fuera administrada por nosotros”.

Se le cuestionó la cifra total de beneficiados a través de estos programas, pero el IPAB añadió que no tienen un censo, “no sabemos los nombres ni de quién era (cada adeudo), el Gobierno federal nos pasó cada deuda y así lo seguimos administrando… no tenemos un censo exacto de quiénes fueron los beneficiarios y cómo fueron beneficiados”.

Sin embargo, un informe de la Auditoría Superior de la Federación revela que el programa de apoyo a deudores de la banca ha beneficiado a un millón 322 mil 690 usuarios con una cartera asociada de 324 mil 367 millones de pesos; mientras que el programa de apoyo a ahorradores de la banca benefició a 14.7 millones de cuentas bancarias de ahorradores, que correspondían a 1,357.6 miles de millones de pesos a diciembre de 2004.

Dato

39.6%

Uno de los objetivos del IPAB es la disminución de los pasivos en términos reales: la deuda por el rescate bancario presenta una disminución de 39.6% desde 1999 a la fecha, aunque en términos nominales el saldo de la deuda creció 25.3% en el mismo lapso.

Para hacer frente a sus compromisos, el Instituto también está facultado para colocar bonos de protección al ahorro, contratar créditos y emitir valores para captar recursos, entre otros instrumentos que le permiten refinanciar sus operaciones y disminuir su costo financiero.

Más de 65 denuncias y ningún detenido

Tras los cuestionables manejos del rescate bancario, la Comisión Nacional Bancaria y de Valores (CNBV) emitió 62 opiniones de delito de la banca intervenido a partir de las cuales se iniciaron 65 averiguaciones previas.

Sin embargo, hasta la fecha no hay señalamientos contra funcionarios federales que cometieron conductas delictivas en relación con el Fobaproa, según revela una solicitud de información que responde la dirección de Delitos y Sanciones de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores.  

A partir de sus investigaciones, la Comisión Nacional detectó diversas conductas delictivas tipificadas en la Ley de Institucionesa de Crédito, las cuales consistieron principalmente en que los acreditados de los bancos en México obtuvieron créditos por medio de datos falsos sobre el monto de activos o pasivos. Con esta acción, provocaron un quebranto o perjuicio patrimonial para el banco.

Y los consejeros, funcionarios o empleados de las instituciones de banca múltiple, a sabiendas de que dichas operaciones traerían como consecuencia el quebranto o el perjuicio al patrimonio de la institución, autorizaron todos esos créditos.

A esto se suma que, entre los años de 1996 y 2004, la Auditoría Superior de la Federación (ASF) realizó un total de 110 auditorías y formuló 238 observaciones con 323 acciones promovidas, a partir de las cuales se han recuperado a favor del erario 10 mil 856 millones de pesos, que corresponden a créditos y devoluciones por falta de expedientes en el otorgamiento de quitas, condonaciones, castigos y quebrantos, según señala el organismo en su informe sobre la fiscalización del rescate bancario de 1995-2004.

Entre las principales observaciones, en programas de apoyo de la banca de desarrollo hubo deficiencias en el control de los expedientes de los beneficiarios, también se detectó que el cómite técnico del Fobaproa actuó sin reglas y políticas que le permitieran dar transparencia e imparcialidad en sus decisiones.

“En la compra de cartera neta fueron incluidos indebidamente, créditos que no estaban autorizados por el comité técnico del Fobaproa ni especificados en los contratos respectivos; posteriormente dicho comité flexibilizó sus criterios de admisión de créditos”, indica la Auditoría.

Asimismo, se observó que las instituciones apoyadas presentaban índices de capitalización superiores al establecido en la normatividad aplicable.

“En el programa de intervención bancaria se observó el deterioro al que habían llegado los bancos, como uno de los factores, la deficiente supervisión de la Comisión Nacional Bancaria y de Valores, y no se tuvieron todas las evidencias documentales que dieran la transparencia al proceso de la intervención”.

Sobre los programas de apoyo a deudores y ahorradores de la banca, la dependencia federal observó la falta de transparencia y la revelación de las disponibilidades del IPAB en el estado de flujo de efectivo.

LA CIFRA

10 mil 856 millones

El dinero recuperado a favor del erario, que corresponde a créditos y devoluciones por anomalías en expedientes, condonaciones, castigos y quebrantos tras la crisis de 1995.

Ahorros, protegidos ante incertidumbre financiera

Al cierre de enero pasado, la reserva para proteger los depósitos bancarios de los ahorradores (en sus distintas modalidades de retiro, los créditos y préstamos en el país) alcanzó un máximo histórico de 30 mil 630.1 millones de pesos (MDP), desde su creación en el año de 1999, cuando tuvo recursos por hasta mil 097 millones.

El Instituto para la Protección al Ahorro Bancario (IPAB) es el encargado de administrar esta reserva que garantiza la protección de 154.3 millones de cuentas en el país.

Por esta razón, asegura que los mexicanos pueden tener confianza de que sus ahorros están protegidos a pesar de la incertidumbre económica.

“Independientemente del entorno económico los ahorros bancarios están protegidos y por tal motivo siempre es un buen momento para ahorrar, especialmente en las instituciones de banca”.

Anteriormente, el Fobaproa funcionaba como un esquema de aseguramiento de depósitos que resultaba ser eficiente al enfrentar problemas aislados pero, según un informe de la Auditoría Superior, presentaba graves limitaciones para enfrentar una crisis generalizada.

En aquel entonces la cobertura que se otorgaba al público ahorrador era universal, “sin importar el monto que cualquier persona física o moral hubiese depositado en un banco, la totalidad de los depósitos contaban con el respaldo del fondo”.

Sin embargo, cuando entró en vigor la Ley de Protección al Ahorro Bancario, en 1999, se limitó la cobertura del seguro de depósitos hasta un límite de dos millones 272 mil pesos por ahorrador para enfrentar las complicaciones que puedan presentarse en entornos de alta volatilidad.

De esta manera, en caso de que se determine la liquidación o concurso mercantil de una institución bancaria, el IPAB regresaría al ahorrador la totalidad de sus depósitos: bastaría con que se presentara una solicitud para que procediera al pago de la operación garantizada del depósito.

La condición para que el Instituto devuelva el dinero ahorrado es que la institución bancaria donde se tiene la inversión sí cuente con el respaldo del IPAB y que la inversión del ahorrador no supere los 2.2 millones de pesos.  

Se trata de un seguro gratuito para pequeños y medianos ahorradores que se otorga de manera automática para el depositante que tenga una cuenta de ahorro, de cheques y de nómina, así como tarjetas de débito bancarias, a plazo o retirables previo aviso, además de retirables en días preestablecidos.

Pero el fondo no protege el dinero de los ahorradores en aseguradoras, sociedades de inversión, cajas de ahorro, sociedades cooperativas de ahorro y préstamo, sociedades financieras populares y casas de bolsa.

Por eso, el consejo de inversión de Banco Base es que, al momento de depositar dinero en una institución bancaria, es muy es importante verificar que esté avalada y respaldada por el IPAB, pues de lo contrario se pondrá en riesgo el dinero.

De acuerdo con un documento del Congreso de la Unión, la experiencia internacional evidencia la existencia de beneficios al emplear este sistema, como son la reducción en los riesgos de corridas bancarias, la protección a los ahorradores y la mejora en la competitividad del sistema bancario.

Además de este fondo de las reservas, el IPAB cuenta con diversos mecanismos e instrumentos para hacer frente a las futuras contingencias nacionales e internacionales.

LAS CIFRAS

2 millones 200 mil

La cobertura en México asciende a 400 mil Udis, cerca de 2.2 millones de pesos, por lo que están protegidos el 99.89% de las 154.3 millones de cuentas registradas en el país.

30 mil 630 millones

La cantidad que está asegurada por el total de los depósitos de los ahorradores en el país.

LA VOZ DE LOS EXPERTOS

• Faltan 50 años para pagar deuda

Abraham Vergara (académico de la Universidad Iberoamericana).

El especialista en finanzas calcula que faltan otros 50 años para terminar de pagar los adeudos heredados por el Fobaproa, pues en 20 años apenas se han logrado liquidar 30% de los pasivos.

Lamenta que después de la crisis de 1995, “los contribuyentes sigan pagando los pasivos de los usuarios irresponsables de la banca que dejaron de pagar”, aun cuando muchos de estos usuarios sí tenían la capacidad de pago, “no es justo”.

Sin embargo, no hay otra alternativa, pues asegura que la solución está dada desde 1999 cuando se decidió rescatar a la banca. “En un contexto de alta incertidumbre se vuelve muy  difícil plantear otro tipo de solución porque para eso necesitaríamos crecer y no se vislumbra una alternativa para administrar mejor la deuda del Fobaproa cuando tenemos una economía que no crece”.  

El problema es que existirán otras dos generaciones de mexicanos que deberán pagar los pasivos, cuando ese recurso podría destinarse a los sectores productivos, salud, educación e inversión; sin embargo, opina que hace 20 años el Gobierno no tuvo otra alternativa más que rescatar a la banca para evitar el colapso del sistema de pagos.

Sobre el sistema de protección al ahorro, señala que se puede tener confianza en que los recursos están protegidos porque además del seguro de depósitos, “el sistema financiero está sólido, fuerte y no se vislumbra ningún riesgo, la banca cumple los requerimientos de reserva que pide la Comisión Nacional Bancaria y de Valores”.

Recomienda a los ahorradores conocer la institución bancaria para asegurarse de que esté respaldada.

• Presupuesto para deuda debe reducirse

Martín Deloya Bernabé (profesor del Tec de Monterrey).

Para el especialista en contabilidad y finanzas, el presupuesto que otorga año con año el Gobierno para los programas de apoyo a ahorradores y deudores de la banca debe reducirse en tiempos donde la austeridad debe ser una exigencia. Lo anterior porque considera que el crecimiento del presupuesto federal para el pago de los intereses de la deuda ya no es económicamente viable.

Por eso, recomienda disminuir los millonarios apoyos que se etiquetan al pago del componente real de la deuda heredada por el Fobaproa, “los apoyos van de acuerdo con el momento histórico y económico que nos toca vivir, deben ir de acuerdo con las características propias de la economía en su momento”.

En una primera instancia acentúa que los programas emanados del Fobaproa sí beneficiaron a la mayoría de los deudores y ahorradores; sin embargo, el problema es que las deudas se volvieron impagables, “los contribuyentes no tenemos la culpa, deben buscarse otros mecanismos que generen mayor eficiencia en sectores productivos y que reduzcan el gasto”.

Por el lado contrario, critica que la banca haya salido beneficiada en los últimos años, “el famoso Fobaproa se indexó a de uda pública y de alguna manera tiene que pagarse, pero a la banca no le ha ido tan mal, ha venido creciendo en créditos y en todo, pero la deuda todavía no se ha saldado a pensar de tantos años que han pasado”, pues apenas alcanza para pagar los intereses de la deuda.

GUÍA

Actividades ilegales que detectó la CNBV

• Deudores que proporcionan información falsa (estados financieros, avalúos y estados de activos) a los bancos para obtener créditos.

• Empleados y funcionarios que aceptan, de manera intencional, información falsa de los deudores cuando les otorgan créditos o durante el proceso de reestructuración de créditos.

• Empleados o funcionarios que autorizan transacciones sabiendo que éstas ocasionarán pérdidas a los bancos.

• Deudores que no utilizan los créditos para los fines acordados.

• Alteración o falsificación de registros, incluyendo estados financieros, por parte de empleados y funcionarios.

• Obtención de beneficios por parte de los empleados y directores por actuar en cierta forma o abstenerse de actuar de cierta manera.

CLAVES

Las causas de la crisis de 1995

Los elementos que se reunieron para que surgiera son muchos y diversos, de acuerdo con la Auditoría Superior de la Federación:

• 1. La estatización de las instituciones bancarias en 1982 no condujo a establecer toda la estructura normativa en el sistema bancario mexicano, que era necesaria para asegurar las sanas prácticas bancarias.

• 2. El estado del que gozaban los bancos nacionalizados produjo la pérdida de supervisores bancarios calificados. Las normas contables anacrónicas y la falta de transparencia de la información dificultaban conocer la verdadera situación de las instituciones. La ausencia de un sistema contable, que efectivamente permitiera una adecuada regulación y supervisión, ocasionó que las autoridades financieras desconocieran la situación financiera y el riesgo de los bancos y eso provocó el manejo discrecional en las medidas adoptadas en la crisis.

• 3.  Antes de la privatización de la banca, se dieron modificaciones a la regulación bancaria: se eliminó el encaje legal que tenían obligación de constituir los bancos; se liberaron las tasas de interés pasivas y activas y, como consecuencia de ello, la sociedad elevó su gasto, lo que originó un déficit en la cuenta corriente de la balanza de pagos.

• 4.  De 1989 en adelante se presentó una expansión del crédito con una competencia muy agresiva por parte de los bancos para otorgar préstamos con pésima planeación, con organización y estructuras legales inadecuadas, malas políticas y prácticas crediticias, mala administración de los créditos, falta de garantías suficientes e imprudente manejo del riesgo.

• 5. El criterio que prevaleció en la privatización fue el de maximizar los ingresos por la enajenación de la banca. No se privilegiaron la experiencia y el conocimiento de banca y crédito de los postulantes.

• 6. Para 1992 la cartera vencida bruta estaba en 6%, superior en 4% al promedio internacional. En 1994 la cartera vencida bruta ascendía al 8% de la cartera total; en 1995, la cartera vencida de los bancos se situó en 19%; en 1996 se incrementó al 31%; y en septiembre de 1997, alcanzó el 42%.

• 7. En 1994 había vencimientos de inversiones extranjeras en Bonos de la Tesorería de la Federación por 29 mil millones de dólares. Los bancos, por su parte, tenían que renovar adeudos con el exterior por más de 20 mil millones de dólares.  

• 8. Todo lo anterior provocó que el tipo de cambio del peso frente al dólar pasara de un nivel de 3.45 pesos a cerca de 8.00 pesos en tres meses. La tasa de interés de los Cetes, de un promedio de 16% se incrementó al 80%. La tasa de interés activa pasó a más del 100%. La tasa de interés de los créditos hipotecarios alcanzó el 120%. Y la de las tarjetas de crédito, el 160%.

La caída del PIB, en 1995, fue del 6.2%.

• 9. Las tasas internacionales de interés fueron a la alza, lo que provocó que los inversionistas movieran sus capitales hacia otros mercados, ocasionando una disminución en los flujos de recursos del exterior y una salida de éstos.

Fuente: Auditoría Superior de la Federación.

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