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Jueves, 12 de Diciembre 2019
Economía | El poder adquisitivo, deprimido

Acabó la recesión; el desempleo sigue

La economía de México ha dejado de caer, dijo el economista en jefe de HSBC, pero nos llevará tiempo recuperarnos

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Que nadie se sienta engañado. Cuando el Gobierno afirma que ya terminó la recesión económica, no quiere decir que el país ya está en la misma situación que teníamos a mediados del 2008. Para llegar a ella, México tardará al menos dos años más. “Fácilmente nos llevaremos hasta fines de 2011 para recuperarnos por completo”, dice Sergio Martin, economista en jefe para México del banco HSBC.

La salida de la recesión es real, y es una señal positiva para los inversionistas, pero la población deberá esperar nueve meses o hasta un año para percibir que el desempleo actual se ha superado. La recuperación de poder adquisitivo de la población, tardará todavía más, aunque en este caso hay que entender que si en 1995 la economía del país decreció 6.2%, medido por el Producto Interno Bruto (PIB), este año caerá más de 7%. Sin embargo, hoy la inflación ha deteriorado el poder adquisitivo del dinero en 5 ó 10%, mientras que en 1995 la población tuvo que sufrir un encarecimiento de 50%. “Por eso ahora la crisis se resentirá menos entre 90% de los trabajadores que mantienen su empleo”, expone Martin.

“Esto es como una barranca en la que ha caído el país, y en donde, todo parece indicar, se ha tocado fondo en algún momento de abril a septiembre de este año”, dice.

Cuando el Presidente Felipe Calderón Hinojosa anunció hace unos días el fin de la recesión, al asegurar que el Producto Interno Bruto (PIB) del país había vuelto a crecer, y lo había hecho en 2.7% del segundo al tercer trimestre de 2009, no faltaron los que levantaron la ceja, pues los datos sobre desempleo y presiones en la inflación están al alza.

“Es cierto que hay una metodología tradicional que realiza los comparativos de indicadores económicos de un mes o un trimestre con el mismo periodo de un año atrás. Sin embargo ahora no tiene mucho sentido, porque encontraremos que habrá caídas, cuando lo que necesitamos es explicar el momento que estamos pasando”, explica Martin.

Por eso el economista encuentra justificable que el Presidente Calderón “quien seguramente tiene acceso a información privilegiada” destaque que el tercer trimestre fue mejor que el segundo.

“Esto lo hacen los países desarrollados (…) las naciones pobres no pueden hacerlo, pero sí en economías como la nuestra. La razón es mostrar cómo está la economía actualmente, para la toma de decisiones, y el comparativo anual no ayuda”, expone.

Se busca que la gente sepa si ya es momento de invertir, de contratar, de viajar o gastar más.

E insiste. “Que tenemos una economía castigada, eso ya lo sabemos. El IGAE (Índice Global de la Actividad Económica del Inegi) ya nos ha revelado que estamos con una caída de 6.9%. Sin embargo, aunque teníamos idea de que el tercer trimestre del año sería negativo, ahora creemos que será un poco menos de lo que se esperaba”.

El cambio de perspectiva es una cuestión meramente técnica, no política, y su justificación es favorecer la correcta toma de decisiones en la economía. “Pero, es cierto, la gente no lo va a entender, pues compara lo que se informa con su entorno”, y su entorno muestra muchas dificultades. “Y tienen razón”, reconoce el experto.

Mañana viernes, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi) dará a conocer el PIB del tercer trimestre. En opinión del jefe de los economistas de HSBC en México, no se esperan malas noticias, sino confirmar que ya se comenzó a ascender en “la barranca” en la que caímos estrepitosamente.

Empleo, variable rezagada

La Convención Nacional del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) que hoy por la tarde comienza en Guadalajara tiene como tema central Motores para el Crecimiento. Sergio Martin, quien sustituirá a Jonathan Heath, economista en jefe para América Latina de HSBC, en la exposición de cuáles son las bases de recuperación, reconoce que estos procesos “son desiguales”.

“Hay debilidad en el comercio y, particularmente, en los servicios”, indica. Por el contrario, los motores de la recuperación son los sectores industriales, particularmente las manufacturas y la construcción.

“El empleo es una variable rezaga”, afirma, y lo justifica. “Cuando una crisis hace que caigan las ventas, el empresario aguanta, pues considera que recortar operaciones y, sobre todo empleados que han sido capacitados y que saben las funciones que deben atender, sería una pérdida mayor”.

Eso fue lo que ocurrió en los primeros meses, dice. Sin embargo, conforme van avanzando las complicaciones, el empresario se ve en la necesidad de paros técnicos, y luego de recortes de trabajadores, pues no hacerlo se vuelve un riesgo mayor.

Cuando la crisis comienza a aflojar, el empresario esperará hasta estar seguro que no habrá nuevas complicaciones antes de recontratar personal.

Martin aventura que será a fines del segundo trimestre de 2010 cuando se alcance en México el pico de desempleo, que hoy está, de acuerdo con el Inegi, en 6.4% de la Población Económicamente Activa (PEA), lo que implica tres millones de personas que buscan un trabajo sin conseguirlo. “Nos va a llevar nueve meses, a lo mejor un año salir de estos niveles de desempleo”, anticipa.

El salario compra menos
El otro problema para la gente con la crisis económica es su poder adquisitivo. “Cuando hay más personas buscando un empleo, se afecta el ‘precio’ del trabajo. Es una cuestión de oferta y demanda. Los trabajadores ven afectado su salario. Por ley no se los van a reducir, pero si les dan un aumento, será menor a la inflación”, expone Martin. “Los empleados lo entienden. Prefieren perder poder adquisitivo, pero conservar su empleo, porque saben que las condiciones generales no permiten un aumento mayor. Por eso no se irán a huelga”.

En cuanto a los jóvenes, Martin reconoce que viven un panorama frustrante, porque ahora es muy difícil que se les cumpla en sus aspiraciones, ante un mercado laboral insuficiente que les debe generar tristeza.

“Los más grandes ya conocemos de las crisis, pero para ellos es su bautizo de fuego”, indica. “Yo les recomendaría perseverar, buscando mejorar sus capacidades profesionales, incrementando su participación ciudadana para mejorar la incipiente democracia que vivimos, pues de ella depende que poco a poco cambie el panorama adverso”.

Recuperación lenta y sin puestos laborales


Héctor Rendón

México inició un proceso de recuperación económica, pero esto no implica que el mercado laboral (empleo) lo acompañe, concluyeron economistas del Grupo Financiero HSBC, quienes precisaron que a nuestro país le costará aún salir de la crisis.

Al presentar el Índice de Mercados Emergentes de HSBC, Jonathan Heath, economista en jefe para América Latina del banco, sostuvo que los indicadores de manufacturas e industrial estadunidenses, dan muestra de un repunte que jalarán a México a finales de éste y el próximo año.

“Para que nosotros empecemos a crecer no sólo necesitamos una recuperación de Estados Unidos en general, sino en específico de su sector industrial, y los últimos indicadores de IMS (índice manufacturero) es que ya está en ese proceso”, dijo.

Sin embargo, el analista de HSBC afirmó que entre las economías emergentes, el mercado mexicano está entre los que avanzarán lentamente.

“Estimamos que el PIB decrecerá siete por ciento en 2009, pero el contexto global deberá estimular positivamente la economía nacional, la cual parece haber tocado fondo en el segundo trimestre del año. Nuestra lectura de (los índices) correspondiente a México nos sugiere que ésta tendencia positiva continuará y que el crecimiento económico alcanzará 3.6 por ciento en 2010”, dijo Sergio Martín Moreno, economista en jefe para México de HSBC.

Reconoció que es un porcentaje optimista, pero acotó que el potencial del país es mayor, cuando menos para crecer a una tasa mayor a cinco por ciento, porque 3.6 por ciento es mediocre, para las condiciones que demanda el mercado.

De manera trimestral, dijo que el PIB nacional reportará datos positivos en el primero y segundo de 2010.

Además, el especialista apuntó que el desempleo en el país mantendrá su ritmo ascendente, cuando menos en los próximos cinco meses, y que, incluso, la tasa nacional podría alcanzar 7 por ciento de desocupación, en tanto que la urbana tocaría 8.5 por ciento.

En una reunión con editores de medios de comunicación, los economistas del banco inglés destacaron que las economías emergentes jugarán un papel relevante en el proceso de recuperación mundial, mientras que los países desarrollados aún presentarán dificultades.

Muchas horas de vuelo

Sergio Martin

Desde 2008 es el economista en jefe de HSBC en México, luego de ser, por siete años economista Senior en el Fondo Monetario Internacional (FMI). Previamente dirigió los equipos de analistas económicos en los dos mayores bancos mexicanos, además de jefe de asesores económicos para la Presidencia de México.

Es doctor en economía por The New School for Social Research, una institución neoyorquina fundada hace 75 años por expertos en diversas especialidades que migraron a Estados Unidos por la inestabilidad política y militar que sufrían en Europa.


GUÍA

México: sobrediagnosticado y paralizado

--¿Cuáles son las bases de la recuperación que se espera?

--(Sergio Martin) Son dos: una caída económica profunda, genera un rebote, y eso se espera, por lo menos en las cifras macro, y los avances que ha registrado la economía de Estados Unidos ayudará, y mucho, a México.

--¿Tiene México bases para generar crecimiento?

--No necesariamente. Nosotros tenemos una perspectiva escéptica. Vemos que tendremos un crecimiento mediocre. Son dos las razones: Estados Unidos va a volver a crecer, pero menos que antes de la crisis, y en México no tenemos la flexibilidad necesaria en las políticas públicas y económicas, en las instituciones, para enfrentar con mayor capacidad los choques internos y externos de la economía.

--¿Qué falta?

--Una reforma energética de fondo, que permita mayor inversión privada para aprovechar nuestro petróleo. Un mercado laboral flexible, que permita el pago por horas de trabajo. Actualmente cuesta mucho contratar y cesar a un trabajador. Una reforma fiscal, que deje de generar recaudación a través de los contribuyentes cautivos, o de usar los precios y las tarifas del sector público con una intención recaudatoria, en lugar de una visión que favorezca el desarrollo económico que genera riqueza. Se dejará de invertir en combatir la pobreza, en grandes obras de infraestructura, y en mejorar nuestro sistema educativo, que es muy deficiente. México no se está modernizando al ritmo que debería y le conviene. Se necesitan los acuerdos, que son difíciles por los cuasi monopolios en algunos sectores económicos y los intereses políticos encontrados.

--Pero esto ya lo sabemos. Se ha repetido muchas veces.

--Sí, el país está sobrediagnosticado. Ya sabemos lo que nos hace falta, Lamentablemente, hay intereses creados que nos impiden avanzar.

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