Deportes | La ciudad brasileña se volcó a la fiesta y cumplió Río, el gigante que pasó la estafeta La ciudad brasileña se volcó a la fiesta y cumplió; el colofón fue el aviso del siguiente anfitrión: Guadalajara Por: EL INFORMADOR 11 de octubre de 2011 - 05:19 hs La inauguración de los juegos de Río de Janeiro 2007. MEXSPORT / GUADALAJARA, JALISCO (11/OCT/2011).- Por muchas razones, Guadalajara está obligada a dar una gran fiesta con la organización de los XVI Juegos Panamericanos de 2011. Una de ellas es el antecedente de Río de Janeiro 2007, calificada por varios comentaristas y —como viene haciendo desde hace algunas ediciones— por el propio presidente de la Odepa como los mejores juegos de la historia. A Río 2007 —constructor de una Villa Panamericana de 17 edificios, célebre porque estuvo a la venta desde el principio, con personajes públicos como el futbolista Ronaldinho como compradores— le tocó ser punta de lanza de una fuerte campaña de Brasil para colocarse como uno de los países ideales en el mundo para los encuentros deportivos internacionales. Brasil será la sede del Mundial de Futbol de 2014 y Río recibirá a los Juegos Olímpicos de 2016. Para muchos, la visita de una gran delegación brasileña a Guadalajara —519, la tercera sólo después de México y Estados Unidos— es uno más de sus esfuerzos de preparación rumbo a esas otras dos citas. En julio de 2007, sin embargo, la sede olímpica no estaba segura, y Brasil se veía obligado a hacer un gran papel. Era su primer “megaevento” deportivo desde los Panamericanos de 1963 en Sao Paulo. Esperaba a 60 mil turistas, y participaron poco más de cinco mil 500 atletas de los 42 países de la Odepa. Podría afirmarse que las tendencias en cuanto al reparto de las medallas no se movieron mucho, salvo por la caída de Argentina hasta el séptimo lugar y el notable brinco brasileño. Estados Unidos y Cuba retuvieron los dos primeros sitios. El anfitrión Brasil consiguió asustar a los cubanos cuando llegó hasta el tercer lugar y a punto estuvo de colarse hasta el segundo (59 medallas de oro para Cuba y 54 para Brasil). Ya más lejos, despojada de su habitual tercer sitio, Canadá se acomodó en el cuarto, a una cómoda distancia de México y de Colombia. Fueron unos Juegos marcados por buenas entradas de público. Sólo a la inauguración asistieron 60 mil personas; en el estadio Maracaná se esperaba la presencia del presidente Luis Inácio Lula da Silva, pero no asistió e incluso se escucharon abucheos por su ausencia. Luego salieron mil 500 músicos de samba y el tradicional carnaval brasileño se apoderó del ambiente. Luego vino el despliegue deportivo, con cuatro estadios completamente nuevos y 10 remodelados, más una inversión de 280 millones de dólares que permitió reorganizar la cobertura policial sobre la ciudad, considerada una de las más violentas del mundo. Fueron días de mucha fiesta en Río y el saldo deportivo también fue generoso en momentos memorables: 2007 fue el año del gran Jefferson Pérez, leyenda ecuatoriana de la marcha, y del brasileño Franck Caldeira, último en recibir una medalla de oro porque conquistó el maratón varonil para su país. Pero Río también sirvió para celebrar la décima medalla de oro de Cuba en beisbol y para que la misma gran isla antillana viera volar a su velocista Dayron Robles en los 110 metros con vallas, en una proeza de oro que podría repetirse en Guadalajara 2011. México consiguió 18 de oro, 24 de plata y 31 de bronce, para un total de 73. Allí estuvo, por última vez en Panamericanos, Ana Gabriela Guevara, reina hasta hoy de la prueba de los 400 metros, porque consiguió su tercera medalla de oro. Y allí mostró su capacidad como una de las velocistas más importantes que ha tenido México en su historia: su equipo de relevos 4x400 le pasó la estafeta cuando ya habían caído hasta el séptimo lugar de la competencia, y ella, en el último tramo, conquistó la plata. En la clausura de los XV Juegos Panamericanos, los discursos celebraron la proverbial cortesía de Río y datos como que todos los mil 300 exámenes antidopaje practicados a atletas dieron negativo. Hubo samba otra vez, pero también tecno y un concierto de la banda de rock Led Zeppelin. Pero la última fiesta de los más recientes Panamericanos celebrados hasta ahora tuvo un sonido particular, que sirvió para anunciar al siguiente anfitrión: música mexicana que anticipaba otro tipo de fiesta americana para el futuro. Era el aviso de que seguía Guadalajara, aunque todavía iban a tener que pasar cuatro largos años. Los cuatro años ya pasaron. Y, dentro de tres días, la música mexicana volverá a sonar. Será la hora de Guadalajara 2011. EN CIFRASLos primeros 10 del medallero de Río 2007 Oro Plata Bronce Total 1 Estados Unidos 97 88 52 237 2 Cuba 59 35 41 135 3 Brasil 54 40 67 161 4 Canadá 39 43 55 137 5 México 18 24 31 73 6 Colombia 14 21 13 48 7 Argentina 11 15 33 59 8 Venezuela 10 25 34 69 9 República Dominicana 6 6 17 29 10 Chile 6 5 9 20 Fuente: Copag Temas Juegos Panamericanos 2011 Lee También Flavia Pennetta y Francesco Bagnaia, entre portadores de la antorcha olímpica 2026 México alcanza cinco plazas para los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 Donovan Carrillo asegura su lugar en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 JO de Invierno están a la vuelta de la esquina, ¿cuándo son? 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