Deportes | Ya se verá que sigue siendo cierto lo que el refrán afirma: que nadie en su juicio da patadas al pesebre *Pesebre A propósito por Jaime García Elías Por: EL INFORMADOR 22 de agosto de 2009 - 06:35 hs El conflicto se venía manejando, hasta ahora, de manera bastante sigilosa. Ayer, finalmente, tronó el cohete: se fijó, para el sábado de la próxima semana, la fecha fatal en que la Federación Internacional de Futbol (FIFA) y el Comité Olímpico Internacional (COI) se dejen de las patadas por debajo de la mesa y de los dimes y diretes de los últimos días, y definan claramente los límites entre la Copa del Mundo y el torneo olímpico de futbol. * Sin que se tratara de una guerra declarada, el pleito ya estaba en pie. Se llegó al punto de crisis en vísperas de la edición más reciente de los Juegos Olímpicos (Seúl-2008), cuando se hicieron públicas las reticencias de algunos clubes europeos, so pretexto de sus propias competencias, para aportar los jugadores que les solicitaban las correspondientes federaciones. Dos casos fueron paradigmáticos: Lionel Messi, retenido hasta el cuarto para las doce por el Barcelona, pese a los insistentes reclamos de la Asociación del Futbol Argentino, y Diego Ribas, facilitado hasta el último minuto por el Werder Bremen a la Selección brasileña. * Todo comenzó cuando que el Comité Olímpico Internacional comenzó a relajar las reglas de elegibilidad de jugadores para los Juegos Olímpicos. Imposibilitado para mantener la pureza del amateurismo y de evitar la contaminación del profesionalismo, optó, en un momento determinado, por la manga ancha. El torneo olímpico de futbol, concretamente, sin más restricción que ciertos límites de edad, primero, y de no admitir a jugadores que ya hubieran sido mundialistas, después, se convirtió en una especie de “Mundial B”. Y en ese episodio va la película. Porque es público y notorio que los ideales del olimpismo fueron contaminados por el impulso irrefrenable de la comercialización, y porque tanto la FIFA como el COI, desprovistos del romanticismo que alguna vez hubo en su seno, no pasan de ser, en los tiempos actuales, sino socios del “holding” en que participan todas las transnacionales del deporte —marcas de ropa deportiva, patrocinadores a nivel mundial, canales de televisión y otros medios de comunicación, etc.—, es previsible que se llegue, dentro de una semana, a los acuerdos que les permitan seguir explotando esa veta, después de todo una de las más productivas de la economía mundial. * Ya se verá que sigue siendo cierto lo que el refrán afirma: que nadie en su juicio da patadas al pesebre. Temas A propósito Lee También * "Calaveradas" * "Oficio de vagos" * Escarnio * "Nazarenos" Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones